Breves filosófico-noticiosas (o ¿cómo ingaos le pongo a este post?)

Las contracciones de Braxton-Hicks no duelen, pero existe la errónea creencia de que todo lo que no duele es agradable y viceversa. Totalmente falso. Aplica para cuestiones físicas y para cuestiones emocionales, oh sí. No duelen, pero no ta bonito el calambre en la barriga. La patita del hijo se me entierra en la costilla. Jajaja. Y aunque los estudios revelan que mi química sanguínea esta perfecta y mi peso está perfecto (7.4 kilos subidos… falta ver perfecto para qué), me siento como si tuviera 80 años aunque sin la sapiencia que confiere la edad.

He desarrollado la pésima costumbre los últimos días de leer mails sin contestarlos. Me pondré al corriente. Lo juro. Me atormenta que recibo mails hermosos y séntidos y no los contesto. Chale conmigo. Qué vida amarga. Jajaja. Bueno, pero sí me pondré al corriente.

Luz estuvo de visita y fui tan tan tan feliz de tenerla aquí. Joteamos de lo lindo y me consintió muchísimo. Es lindo que alguien te diga “no te agaches, yo te lo paso”. Por ciurto que muchos artículos y cosas de empanizadas gringas se quejan de que todo mundo les agarra la panza, se sienten invadidas… yo por el contrario tenía la ilusión de que la banda toda ella me manoseara y me hiciera cariños en mi barriga, pero es todo falso. TODO falso he sido víctima de un engaño. Con todo y barriga, ni quien me pele. Sólo Luz me agarró mi pancita. Y la Chanel también me agarra la panza, pero nomás cuando la veo. Con todo y la fantastimusical compañía de Luz, extrañé a la Milanesa. Chale, se me hace que sí lo quiero. Ya regresó de su viaje. Mañana nos vamos de baby-moon.

Ay y quiero agregar que mi tío cumplió 60 pero creo que desde hace como 30 años él sólo ha envejecido como 10… o menos. No es cebollazo, desde mi más tierna infancia me parecía que los años pasaban por el resto de la familia pero por él no. ¿Conocerá la fuente de la eterna juventud? ¿Habrá hecho algún pacto con Sir Nicholas Flamel para que se mochara con un cachito de la piedra filosofal? ¿O será que los calladitos envejecen menos? ¡Sonamos! Ahora sé porqué me siento como de 80. Me despido con una máxima del mismo tío, sirva de consejo y advertencia para todos aquellos que siguen cumpliendo años sin parar: la cana engaña, el diente miente, la arruga disimula, pero el pelo en la oreja, ni duda deja.

Tiquito coche

Este blog tiene la elegancia de darme un reporte diario de la cantidad de visitantes, lo cual es simpático pero no importa tanto porque lo que cuenta es la calidad y yo sé que mis lectores son de altísima calidad.

Otra monería es que me dice las palabras que pusieron en google y por las cuales llegaron al blog. Como dice la Chamanga, la banda cree que google son unos hámsters que no sólo leen el pensamiento, sino que lo interpretan adecuadamente y además dan respuestas personalizadas. Luego me encuentro una bola de barbaridades que no platico porque me da pena ajena que unas personas de verdad sean tan poco reflexivas en sus búsquedas.

Lo lindo de esta vez es que alguien un buen día puso en su buscador TIQUITO COCHE… y se encontró con el blog. ¡Qué ternuritaaaaaaa! Jajajaja.

Esas rarezas que pasan

Mañana empezamos la semana 25. WOW. Si chapulín nace en la semana 40 (promedio entre 38 y 42), eso significa que llevamos el 62% del embarazo recorrido. YEAH! Cada vez falta menos para que se acabe. Esta semana ha estado llena de cosas raras.

En el trabajo una mamá me pidió que cargara a su bebé para ayudarlo a curarse. No sé si además comentó que creía que le habían hecho ojo al bebito, pero me dijo que necesitaban una mujer embarazada primeriza que lo cargara, ella y su marido buscaban desesperadamente y me encontraron justo a mí. Lo cargué por supuesto, y para mi sopresa esa misma tarde el bebé respiraba sin dificultad. Aunque una parte de mí es 100% cientificista, otra es más agnóstica (asumiento que hay grados de agnosticismo) y no se atreve a descartar algunas realidades mágicas o siquiera a juzgar a quienes basan su vida en ellas. Esa noche soñé cosas de muertos y sangre. Me desperté pensando que si había participado en esa curación mágica, tenía que hacer alguito de magia para mí también. De pronto me preocupó estar entre tanta gente enferma sin nada más que mi propia energía para protegerme. Claro que como mujer maravilla mi campo magnético es poderoso y le tengo fe ciega, pero la intensidad de los últimos días me hizo dudar. Al día siguiente me pareció obvio que necesitaba hacerme feng-shui en la barriga y me amarré un lilito rojo alrededor, con el que anduve todo el día. No os sintáis mal si ya les está ganando la risa, a mí me da risa también, pero al mismo tiempo me parecía totalmente adecuado. En la noche se lo comenté a la Milanesa… y sí se rió un poquito, luego dijo que le daba gusto porque él también se quedó con la preocupación de si ayudarlos implicaba quitar algo de la salud del bebé que no ha nacido o de la mamá, y pensó que había que protegerme. Hostia, nos parecemos tanto en unas cosas.

El mismo día del lilito vi una paloma parada en nuestro balcón. No en donde está la comida de pájaro, sino en el otro. No era una paloma callejera, sino una bonita, más pequeña, café clarito, con el ojo delineado de azul. Era como una paloma de la paz pero más interesante, y estuvo un ratote ahí sentada. Me pareció un augurio raro, pero definitivamente bueno.

Además, la gente en la calle me ve con cara de “ahí va una embarazada” y a veces hacen comentarios. En el trabajo hacen comentarios, aún la gente a la que no conozco. O sea: PAREZCO una embarazada. Shock total. A veces me digo “voy a tener un hijo” y suena tan raro. Me lo digo en inglés también “I am having a son” para que no haya duda de que el tripulante es XY. Qué sensación rara. Soy y seré la mamá de un niñito. Jeje. En el trabajo todos me cuidan, me preguntan cómo me siento, me dan su silla, me preguntan si ya comí, si estoy tomando suficiente agua, si he dormido bien.

Me siento MUY rara. Emocionada contenta y tal, pero qué rara. Tal vez tiene que ver con asumir y asimilar mis nuevos personajes: de mujer embarazada y barrigona, de mamá, de mamá de un niño, de mujer que POR FIN encontró su vocación y que POR FIN no tiene ninguna duda sobre su capacidad para desarrollarla, y además ESTE AÑO CUMPLO TREINTAAAAA. YEEEEEEEEEEI. He pasado 30 años trabajando día tras día para llegar a ese momento, y ahora casi lo alcanzo ¡OH EMOCIÓN!

Otros detalles que seguro los tienen sin dormir, de la angustia: peso 60 kilos, me duelen los ligamentos de la pelvis, no tengo estrías todavía, y también me duele la espalda. Los antojos de la semana siguen siendo naranjas, mandarinas, otras frutas, jícama con chile y frijoles negros. También quiero chocolate en todas sus presentaciones, golosinas con chilito y café, aunque me limito al descafeinado. Me siento como un globo de agua con palos de escoba en lugar de patas, como una especie de campamocha enana con panza de agua… muy hermoso. La dulce espera mis destos. Buenomevoy que tendría que estar trabajando pero nomás no me concentro. Anoche soñé que bebía agua con hielos, MUCHA, me tuve que levantar a las 3AM a tomarme casi un litro de algua con hielos. Bueno ora sí me voy. AH, yo todavía no sabemos del nombre del crío. Y no tenemos depa nuevo. Ya. Ora sí me voy.

(para los que se pregunten, lilito es el diminutivo de lilo… y todos sabemos que un lilo es algo parecido a un metaque)

Accidente matutino

Esta mañana me estaba preparando para desayunar en la sala frente a la compu y la calefacción (mi picnic) y cuando me iba a sentar metí mi pie con todo y calcetín en el plato de cereal. Fue horrible. El plato se volteó sobre la alfombra y desmadre de leche con cereal granolezco, desperdicio de la penúltima porción de mi cereal favorito y el penúltimo plátano, y mi calcetín mojado… no sé cómo le hice, pero la pata de mi piyama también se mojó, como si el chindolo plato fuera muy profundo. Y no sé cómo pero también se mojó al tapete de yoga que estaba al lado. Odio desperdiciar comida, odio tener que limpiar la alfombra y odio mojarme los calcetines.

Miscelánea (pero no fiscal)

  • Hoy empezamos semana 21. JA. Hijito se mueve un montón y doctora dijo que está perfectamente sano y escuchamos el corazón. Oh enamoramiento hijístico.
  • Anoche fuimos a Cirque dul Sol (jaja) porque boletos nos regalaron. WOW. Tan hermoso yo en absoluta conmoción. Lo mejor fueron los payasos y la rueda de la muerte y las contorsionistas. Oh belleza. Viva el circo sin animales. Hijito se movió toooooda la función como chapulín. Oh enamoramiento hijístico.
  • ¿Encontraremos un departamento que nos guste como el actual? Snif. Más bien, lo mismo pero ¿con nuestro presupuesto? Snif. Hoy por fin uno viable, no nos enamoró, pero viable, pero bastante más caro. Snif.
  • ¿Cómo %$&;Ç@#¢∞@$&¢∞ se hacía la tortilla de patatas antes de que se inventara el teflón? Los estúspidos carbohidratos se combinan químicamente con el metal de la sartén. ¡GRR!
  • Milanesa dice que ojalá el hijo nos salga muy listo. Yo digo que si no, al menos que sea rete buena onda. Dios le conceda al menos una herramienta en la vida. Jajajaja. Oh enamoramiento hijístico.
  • La pizza de piña la mueve. Antes pedía hawaiana porque me gustaba la piña, ahora que soy una mujer madura (y lo expreso en superficialidades) la pido con pura piña. Ja. La próxima va con EXTRA piña.
  • No sabemos de nombres. Oh por dios. ¿Será Oliver? ¿Será Apuleyo? ¿Será la vieja del otro día?
  • No sé si me encanta Inés del alma mía. Claro, Isabel Allende brillante, historia poca-madre, pero no se me ha pescado en el corazón como la trilogía de Casa de los espíritus. De cualquier manera, fácil y rápido leer novelas en mi lengua natal.
  • Felicito projundamente a Café Tacuba por su último disco. YeAh, banda. La movieron en verdad. Casi todas sus letras oh por dios, y unas músicas hermosas creativas queribles cautivantes, y el ambiente general… me gusta que no se hicieron chafas o se le secó el cerebro como a otros grupos de mi adolescencia. Ahora sí, pueden dormir en paz.
  • Quiero ir otra vez al desierto. Me gusta mucho el silencio. En poco tiempo se nos acaba. Mi vida llena de ruiditos de bebito. Oh enamoramiento hijístico. Oh silencio te voy a extrañar.
  • Cerebro cansado muy cerebro seco, dormir dormir que cantan los gallos de san agustín
  • Reporte gastronómico-metabólico-alimenticio

    Hoy empezamos la semana número 18… y creo que es el primer día en que me siento realmente bien. O sea, como si no estuviera embarazada. Es más, ya aguanto hasta tres, sí, TRES horas sin comer.

    Hoy por ejemplo, desayuné dos mandarinas una manzana y un plátano y un plato de cereal con leche de chocolate. Luego como a las 12:00 me empaqué otra mandarina otra manzana y un sandwichito de queso crema en un bollito integral de pasas con nueces. A las 2:00 me comí mi chángüis de atún con cilantro mayonesa mostaza y unas zanahorias con limón y sal. Obvio, me quedé con hambre. Luego a las 5:00 me regalaron un par de chocolates. Y desde ahí hasta ahorita ando con la panza vacía. La Milanesa dice que soy una máquina de comer. Pero también salí a caminar/correr esta mañana e hice yoga y anduve TODO el día en shinga en el hospital. TODO. En mis dos patitas. Muero de hambre.

    A pesar de las acusaciones del maridou, aún no recupero mi peso pre-tripulante. Me falta como 1 kilo. Mi duda existencial es: ¿las mujeres empanizadas suben de peso porque su metabolismo cambia o porque le empacan con mayor entusiasmo? Y si le empacan con mayor entusiasmo, ¿es porque les da más hambre o porque se lo proponen para subir de peso?

    Al parecer heredé el gen tamalero de mi papá porque aún antes de embarazarme era de muy buen diente y hace varios añitos que no subo nada de peso. Aclaro que no es queja, bendición de los dioses y la genética, oh felicidad porque las cosas fat free saben horribles. Mi papá no es que coma mucho pero come pura masa y manteca de puerco (y carne). Su dieta consiste, literalmente, en tamales taquitos fritangas tortas pizza papitas y donas, todo ayudado con nescafé con leche fría. Si se llega a comer algo de verdura o fruta es porque la mearrastra le insiste. Es un cerdito en realidad, pero sólo de hábito porque sigue tan flaco como siempre, sobre todo de sus patitas. Está bien bonito mi papá. El caso es que no me auguro mucho éxito en esto de la subida de peso. Y además yo digo ¿para qué me quieren gorda a mí si el que viene llegando es el hijo? Llevo años domesticando mi metabolismo comiendo abundante pero MUY sanamente (soy objeto de las burlas de mis comadres que dicen que como pasto y tofu), y siempre me ando echando mis gusguerías con felicidad y tal para mantenerme sana y en mi peso ¿y ahora la meta es que YO me forre? No tiene sentido. ¡Es el hijo el que tiene que acumular grasa!

    Sin embargo y pese a lo que digan los ignorantes e ignorantas, mi panza crece. La prueba de ello es mi ropa que no me queda nada, y la evidencia irrefutable es mi ombligo que antes era vertical y ahora se está haciendo acostadito. Es muy curioso, antes mi ombligo tenía expresión de sorpresa (¡oh!) y ahora como que le anda ganado la risa. Lo bueno de cuando se me haga palomita es que va a ser más fácil sacarle la mugrita.