Noticias tentativas

Nada de nada. Mañana oficialmente nos pasamos por una semana de la fecha de entrega del Tripu. Y Tripu no se da por enterado. Bueno. Muchas ideas al respecto. Una, es que si supiéramos que mi cuerpo se está preparando y que las cosas avanzan aunque sea con desesperante lentitud, esperar no es mala idea. Excepto porque mi espalda me está matando y el crío pesa un montón y cada vez que quiero cambiar de posición me duele la piel y los músculos de la barriga y los ánimos otra vez se me van engruñeciendo. El asunto es que no tengo nada de síntomas. Nada. Ah sí, muchas contracciones de BH que en realidad no conducen al parto y que se sienten horribles. Cada vez que la Milanesa me hace reír me contracciono toda, y como la Mila es muy chistoso, sufro un poco. Fuera de eso, nada de síntomas. Una contracción de verdad por aquí, un dolorcillo de cadera diferente por acá, pero todo se esfuma. Así que este asunto podría tomar no sabemos cuánto tiempo, y desde mañana de cualquier manera tienen que empezar a hacer pruebas de estrés fetal. Tenemos ya las dos citas hechas, la de la induc y la del estrés…. ¿a cuál iremos? (música de misterio de telenovela mala).

Pensamos que teníamos ganas de pasar la mayor cantidad de tiempo en casa durante el parto, en lugar de estar de principio a fin en el hospi, pero tampoco quiero ser un perro aferrado. Porque eso sí, una de las cosas que me he prometido es no tener muchísimas expectativas para el parto, además de tener un bebé sanito y ya, pero ya ven cómo son las expectativas y los deseos del corazón que a veces se arrunchan debajo de la piel sin que uno se dé mucha cuenta y cuando hay que tomar decisiones SOPAS ahí están anidados y cuesta dejarlos ir.

En realidad, en estos momentos, todas las opciones son sólo apuestas. No hay garantía de que pasar tiempo extra en la barriga sea super beneficioso para el chapulín, no hay garantía de que el parto natural no requiera dos o tres días de hospital como calculan con la inducción, no hay garantía de parir siquiera en una semana sin intervención, no sabemos si esperar es lo mejor o intervenir es lo mejor, para mí ni para el hijo. HOSTIA; pues es que así es la vida mesma, veá, uno va por ahí a tientas nomás haciendo lo mejor que puede, decidiendo lo que parece mejor desde alguna perspectiva, apostando y ganando y perdiendo y volviendo a empezar (ahora música como del momento filosófico en peli de acción).

Creo que nos vamos por la induc. Idealmente hijito nacería solito antes de las 10 AM de mañana, todavía tenemos esa posibilidad aunque cada vez es menos probable que suceda (digo, porque las horas pasan y no se detienen las méndigas), pero si no, creo que iremos a la cita de la induc.

Nomás por si de aquí a mañana no hay novedad, les notifico que al hospi iríamos tempris, estaríamos esperando pasar ahí dos o tres días (¿o noches?) y seguramente sin contestar el celu por estar absortos en el proceso y tratar de hacer del hospital un ambiente nidezco y acolchonado para recibir al hijito lindo chiquito en este planeta en esta familia que lo espera con amor y con todos los amigos que están lejos pero que nos alimentan con su amor también. Tan pronto nos recuperásemos de tan magno evento, mandaremos noticias y con tantita suerte, hasta una foto del recién llegado tripulante. ¡¡¡¡¡¡¡AAAAAY se imaginan qué emociooooooooooooooon por fin conocerlooooooooooooooo!!!!!!

BESOS AL PÚBLICOOOOOOOO

Tic tac tic tac tic tac

Gracias muchas con amor por los lindos comentarios al post anterior.

Ayer fue el primer día libre de la Milanesa, felices vacaciones, y en verdad que tener marido en casa hizo una gran diferencia. Limpió casa, lavó trastes, sacó basura, y yo me relajé cantidad. Una parte de mí respira feliz de saber que cuando yo esté en la otra dimensión (en la de madre tratando de agarrarle la onda al crío) mi casa no se caerá en pedazos. En verdad, respiré. Caminamos y caminamos por el mundo, fuimos a que se cortara el pelo, al mercadito de frutas (y comí una piña deliciosa como hace MUCHO no comía ohhh felicidad), hicimos picnic en el parque, pasamos a un café a aplastarnos, fuimos al museo y regresamos todo caminando, a ver si ayudamos a convencer al pequeño crío. Con toda la actividad se me olvidó que tenía cita con la doctora, lo cual interpreto como una maravillosa señal (o sea, me siento un poco menos obsesiva). También sufrí menos mucho menos de dolores por todas partes. Así sí es más factible disfrutar los últimos momentos, sin dolor en el cuerpo y con compañía Milanesezca y con paseos y piñas dulces del mercado.

En otro tema, creo que estoy más preparada para enfrentar todo el caos post-emabrazo. O sea, lo mío no es sólo controlfreakés, sino que este tiempo de espera es físicamente doloroso. Ya me espero que los primeros tres meses no dormiré ni una hora de corrido y todo lo que veré en mis sueños y en mis vigilias serán las vicisitudes propias de tener en casa un desconocido 200% dependiente de mí para todo día y noche sin parar sin conocernos sin hablar el mismo idioma. Eso es lo que espero. para los meses 4 a infinito… tal cual como dice la exrumy, entre la emoción y la flojera de preseguir a chapulín por el mundo. Gran shinga, gran emoción. No sé, creo que estoy más lista para eso, es más, estoy lista para no estar lista… de los pre-teen years, mi esperanza es que la ciencia haya descubierto un medicamento muy eficiente para prevenir infartos. Veremos.

Milanesa se puso a leer como desesperado el libro del parto y ahora está en su fase anti-hospitalaria, preguntándome todo el tiempo si de verdad quiero parir en un hospital en lugar de en casa. Yo trato de explicarle que para mí el hospital es como una casa, pero con más personal a mi servicio, por no hablar de los electrodomésticos ultra poderosos. Sí, soy un freak. Marido lindo de la nada voltea y me dice “ya lo quiero conoceeeeeer” y entonces yo lloro de emoción.

Anoche me levanté 4 veces para ir al baño, pero no por eso se interrumpió mi sueño: estoy en el trabajo en la recepción del hospital, y vienen a recogerme en una silla de ruedas para llevarme a la sala de parto. Lo único es que el hospital en que trabajo es diferente del hospi en que nacerá el chapu, así que me llevan a la ambulancia. En la ambu, pasamos por una iglesia enorme vacía de cosas de iglesia, donde la mamá de la Negra está dando clases de gimnasia a adolescentes diabéticas godditas. Los de la ambulancia me dejan ahí, el que lleva la silla se va. Junto a mí, unas niñas de mi secundaria platican en bolita. Yo les pido que me presten un celular y recuerdo todos los teléfonos de hospitales: donde trabajo, donde voy a parir, y pido que me comuniquen a Transporte porque los mensos de la ambulancia ya se fueron y les digo que yo me puedo ir sola al hospital pero que si no vienen por mí les voy a dejar ahí tirada su méndiga silla de ruedas porque ni la necesito, y que si no saben cómo llegar al edificio donde está la sala de partos que yo les digo, pero que no puede ser que me dejen ahí con la estúspida bata del hospital.

Hoy otro día de espera. Por suerte con marido y con cosas qué hacer.

BUAAAAA

El examen fue horrible. Horrible. Desparramamiento de ceros, diria Mafalda. Al menos en mi direccion.

O eso creo, porque en realidad no tengo NI IDEA de como me fue (y no tengo acentos en esta compu, snif), Obskit diria que soy nerd y modesta, pero en verdad, de verdad verdadera que estoy totalmente confundida y mejor ya espero lo peor. No es como en unos examenes en que uno sabe que no sabe, y entonces pues ya sabe. No. Aca en realidad me parecia en la mayoria de las preguntas que al menos habia dos muy buenas respuestas. Quiero ser autocomplaciente y pensar que no es problema de preparacion sino de disenio del examen, porque solo habia como 3 preguntas de 150 donde habia un autor o teoria que no he leido nunca… mas bien eran preguntas de argumentar que no se pueden evaluar con un examen de confusion multiple, y ahora me hacen esperar de 6 a 8 semanas para decirme laaaastima margarito. Y si no pase y nadie me quiere contratar? Y si tengo que volver a pagar otra lana para volver a presentar y volar a otra ciudad en seis meses para presentarlo? Y si nunca lo paso nunca?

Aunque ya acabe el examen y es una angustia menos, todavia no se siente como una angustia menos. Me consolaba pensar que yo pude llevar conmigo a mi hijito de compania, que estuvo bailando como loco todo el examen. Tambien fue una suerte que mi jombre adorado me acompaniara hasta la puerta y me recogiera saliendo, asi que pude echarme a llorar en paz cuando termine. Luego fuimos a comer a carl’s jr que me recuerda a luz helena y a una de mis ciudades antiguas. Despues tome una gran siesta como de tres horas en las que sonie con preguntas del examen y hojas de respuesta automatizadas y cuando desperte me senti como si me hubiera atropellado un camion o se hubiera muerto alguien o mi corazon estuviera triste y agotado. Snif. Y bua. Que frustracion.

Maniana empieza la conferencia, que me entusiasma, o me entusiasmaba porque ahora me siento con el corazon apachu y tal. Ya, al rato vere que es un estuspido examen y que la vida es mucho mas grande que eso, pero de momento nubecita gris odio a los pitufos.

Alquimia (o… los géminis somos bipolares)

El día de hoy se transofrmó de oh frustración a yei yei qué lindo día. Fue así (intentaré ser breve, pero nunca me sale):

Me di cuenta hace unos días de que ejercicio aeróbico para mí gran gran mecanismo antiestrés, paliativo, si quieren, pero gran ayuda, me permite asimilar y colocarme mejor ante los eventos mutantes y estresantes de la vida. Corría antes, pero ahora que soy un globo de agua se siente horrible. Caminar no produce el mismo efecto. Solución: nadar.

Ayer investigación de albercas públicas en la ciudat. Hoy levantada temprano para llegar a la hora, una hora en transporte público y cuando llego, ZAS, alberca cerrada por junta de nosequé. Grrrrr. Luego caminé un titi en el mucho frío hasta poder tomar el camión al centro comercial y buscarme unos gobles y una gorrita de nadar… o sea, pa al menos sentir que ya estaba avanzando en mi plan. ZAS, la tienda de deportes no existe más. GRRRRR. Oh frustración losodioatodos y en centro comercial no hay NI UNA tienda donde vendan cosas de deportes. Bola de coach potatos. Por suerte Milanesa en casa y le pude hablar a hacer quejoterapia, es como magia la quejoterapia de verdad. Por suerte (y por genética) me daba cuenta de qué buena es mi vida que ésas son mis frustraciones. Ni cómo hacer berrinche por esas tonterías, un insulto a la Felicidad, me parecía.

Pos ya me regresaba al hogars cuando me empezó a doler la barriga, como a la altura del ombligo, y que me espanto… a saber si esas son las famosas Braxton-Hicks o por qué me dolía, pero estaba agotada hasta mareada del cansancio y con la espalda toda cansada también. Me aplasté a reposar. Un ratote. Luego me acordé que junto al cc está la guay y que voy a preguntar y que me dan informes Y UN PASE PARA CUATRO DÍAS… YEEEEEEI. Y nomás porque soy bien necia me quedé… yo salí para ir a nadar y ora no regreso hasta que lo logre. Agotada y todo me metí a la alberca. OOOOOOOOOOOOOH FELICIDAAAAAAAAAAAAD. Sépanlo, las panzas no pesan en la alberca. Nadé y nadé tan tan tan feliz. Nadé de perrito, de ranita, de fodonga, de oh que rico, de espladas, de crawl no mucho porque no llevaba goggles ni lentes de contacto y no veía nada y me iba a estampar con otro nadador. Y como tengo el pelo corto cada vez que sacaba mi carita de lado para respirar el pelo se me hacía cortina de agua sobre los ojos y la boca… jajajaja, pero igual estuvo bien rico. No me dolía la espalda, me sentía flexible, ligerita, equilibrada, fuerte, hasta ágil. Necesitaba mucho sentir alguito de control sobre mi cuerpo (ay dios, bipolar y control freak, ¡sonamos! diría Mafalda). Ahora quiero nadar todos los días.

Después en las regaderas que son todas abiertas, entre tanta vieja encuerada me sentía tan tan feliz con mi barriga, tan bonita y tan importante. Qué lindo estar entre mujeres y tener un hijito en la barriga, qué lindo estar entre tantas mujeres encueradas, me gustó tanto ser una de ellas, oh por dios, vivo en el aislamiento total. Permítaseme el comentario en extremo tradicional, pero ahí y con mi barriga me sentía absolutamente femenina. Extraño a mis viejas y mis juntadas con puras comadres y estar entre mujeres. Snif. Fue hermoso sentir la vibra femenina manque fuera de desconocidas.

Bueno ya, luego en la noche me llamó mi papito que lo extrañaba muy bastante hace mucho que no hablaba con él porque ora sí lo traen desquitando el sueldo, tanta falta me hacía que la otra noche soñé que yo le quería enseñar algo y él no me pelaba porque estaba jugando a leer el periódico con mi tío Ricardo. Chale con los jijos que siempre queremos más amor y más atención de los papás (a mis casi 30, siempre quiero más). Jajaja. Me llamaron mi papito y mi mearrastrita y me llenaron el corazón de felicidad y clima tropical. Gracias, muchachos.

Y así el día quedó convertido en un lindo muy lindo día de amor y relajación.

Uy por cierto que ya tenemos depa para mudarnos. YEEEEEEI. Pero eso en otro post que, ya me extendí, y hay que contar bien la historia del depa porque hay magia abuelística involucrada y otras cosas bonitas.

Súpeeeer-Ñoñaaaaaa

Pero qué lindos mensajes que me dejaron, tanto las madres experimentadas como los hombres que nunca pasarán por eso, pero están con sus muejres en el proceso, y al decir sus mujeres me refiero también a sus amigas que en verdad apreciamos las opiniones y las porras.

Me dio mucha risa lo de parirás como vives y vaya que levantó polémica. Me dio risa porque mi papá y yo pensamos lo mismo: entonces será divertido. Jajaja.

Bueno, el caso es que decidí dejar de angustiarme dioquis como dicen en el rancho y pensé que cuando las cosas me cuestan mucho trabajo de asimilar, lo que me ayuda es la información. Claro el amor y las porras y también la compañía silenciosa son mis tesoros y mis grandes enzimas emocionales (jajaja) pero la información dura fría y brutalmente honesta me reduce la ansiedad. Será por géminis, o por mi mente cientificista o será el sereno.

También tomé en cuenta la reflexión del Obskit que dice que soy una ñoña y al cabo y que sí lo soy… bueno, basta de justificarme, lo importante es que ya me leí todo mi libro de Parto feliz y leí un titi de cosas sobre anestesias y técnicas y tal, pero también sobre lo que pasa cuando nace el bebé: las etapas del parto, las políticas de los hospitales, los diferentes involucrados, los procedimientos, tal. Con toda esa info y aydua de una página de internet hice un plan. JA. YO TENGO UN PLAN PARA EL PARTO. El mentado plan es una especie de manifiesto donde yo digo lo que prefiero en cada etapa: desde la llegada al hospi hasta el cuidado del bebé durante los primeros días. Jo jo. Claro que es un plan y no sé qué tanto me van a dejar decidir, creo que es verdad que acá son muy tendientes a asumir que la parturienta es una adulta que puede tomar decisiones y es digna de respetarse. Tampoco sabemos qué imprevistos se atravesarán, pero algunos están contemplados en el plan. El plan lo pasaré en limpio y lo platicaremos Milanesa y yo con mi doctora mi hospital mi residente mi enfermera y todo el que se descuide (conste que les avisé… jajaja) Yeah. Viva la ñoñería. Aun si todo sale diferente, al menos siento que ya no estoy en el limbo sino que estoy ocupada en cosas concretas. Eso me ayuda. Una vez más, larga vida a la ñoñería.

También nos inscribí a la Milanesa y a mí en el curso de pre-parto, que no es nomás de técnicas de respiración sino que te dan toda la info de drogas y procedimientos de nuestro hospi para el parto. Y hay otras clasecillas a las que me voy a meter también, como Meet the residents (los que atienden el parto) y tour hospitalario y esas cosas…y desde entonces el único sueño mutante que he tenido es éste:

Estoy en un restaurante comiendo una pizzita de calabacitas (jajaja) y me levanto a pedir algo más a la barra, y cuando estoy a punto de decir lo que quiero le digo al mesero que espere, que se calle un momento porque viene un temblor. Entonces desperté y casi pude sentir tal como en el sueño como un temblor juntaba fuerzas debajo de mis pies y luego cómo se sacudió nuestro edificio. Cuando Milanesa despertó ya estaba yo diciéndole no te asustes, es un temblor. MUY mutante. MUY. Ya investigaré (o no) como se tejió el temblor real con mi sueño y el tiempo, lo importante es que me quedé con esta tranquilidad de ver venir la tempestad y ver que en realidad no es tan tempestuosa ni tormentosa.

Así que es verdad, soy Doña Angustias y un poc control freak, pero también soy Súper-Ñoña al rescate de mi sistema nervioso. Gracias queridos por sus porras y por no dejarme ahogarme en mi agobio. Su amor y sus mensajitos fueron mi bote salvavidas una vez más.

Niña niñe niñi niño niñu (a ver, díganlo rápido)

Empezaré por el principio (y cuando acabe de hablar… me callo).

Desde que tengo memoria he querido tener una niña. Siempre. Todas mis muñecas eran niñas, en la familia de mi mamá sólo hay niñas y crecí rodeada de muchas mujeres, siempre me vi con niñas, siendo mamá de niñas, educando niñas. Milanesa por su lado, se moría por tener una niña. Hemos tenido nombres de niñas desde hace siiiiiiiglos y nos hemos visualizado siempre con una niña (al menos). Desde el inicio del embarazo pensamos asumimos que Tripu era niña.

Para explicar las dimensiones de mi fijación, hace unos años conocí a una mujer que tenía dos niños, y en mi mente su familia estaba incompleta. Cuando sabía de alguien que sólo tuvo niños, automáticamente pensaba oh pobre. No sé porqué y ni me voy a disculpar porque en realidad en mi trabajo amo a los niños con que trabajo, a los niños varones en particular ¡me encantan! igual que mis sobrinos y tal, pero simplemente nunca me imaginé educar un niño.

Hace un par de semanas soñé que íbamos al ultra. En el sueño la Bruja está conmigo en una salita y la enfermera sale a decirnos resultados: el corazón está bien, los riñones perfectos, tal. Entonces yo veo unos números y me doy cuenta de que corresponden a un cromosoma X y un Y y me traumo. Corro a buscar a la enfermera y le pregunto si es niño y me dice que sí. Y yo vuelvo a sentarme con la Bruja tratando de poner cara de entusiasmo, pero no puedo. La Bruja me dice “¿vamos a llorar, verdad?” y nos ponemos a llorar las dos. Y entonces despierto y me siento fatal. Con culpa de llorar por no tener mi niña, con culpa de sentirme malagradecida con la vida porque al final mi niño está supersano, con miedo de que mi niño no esté supersano y de no estar valorando lo que realmente importa… y también con miedo de que en efecto sea niño. Desde entonces Milanesa y yo nos empezamos a hacer a la idea de que podría ser niño. Y el desenlace lo sabemos: es niño.

Pero ahí no acaba todo, ahí empieza. Estamos en el ultra y la técnica ultrasonidística pregunta si queremos saber, y nos dice: it’s a boy. No hay confusión fonética, boy y girl no se parecen en nada. Yo estoy viendo todo reflejado en un espejo porque mi cabeza queda al mismo nivel que el monitor. Milanesita me agarra la mano y mira la pantalla. La mujer nos explica la imagen: legs, scrotum, penis: BOY. Yo estaba genuinamente emocionada de ver a mi criatura tan sana, chuparse el dedo, sus corazón con sus cuatro cámaras bombeando, todos sus huesitos perfectos, y también estaba en shock, así que mitad super feliz mitad super triste lloraba. En un segundo me vi despidiéndome de mi niña, viviendo rodeada de hombres, teniendo una familia incompleta, sintiéndome una mala madre, siendo una madre descuidada y berrinchuda, viendo mi sueño hacerse cachitos frente a un escroto y un pene perfectamente saludables. También me sentía terriblemente confundida, sin saber quién es esta Yo que es mamá de un niño y no de una niña. Literalmente se me cayó el mundo, o el que me había imaginado, y me sentí aún peor por sentirme así de mal. Snif. Y pensaba en la gente que quiere hijo y no puede, y en la que tiene niños enfermos o niños que murieron, y me sentía tan ridícula superficial inmadura, argh.

Estaba llorosa y con sentimientos encontrados, pero la verdadera devastación me llegó en el coche cuando Milanesa me dijo que tal vez mi desilusión es que siempre me imaginé siendo mamá de una niña y poder verla crecer y seguir siendo su mamá cuando la niña fuera grande. Entonces sí que fue el acabóse. Mi marido es muy sabio. Muy. Pensé en mi mamá y en cuánto le hubiera gustado seguir siendo mamá de sus niñas toda la vida y vernos de grande; y en cuánto me gustaría a mí ser niña grande y tener a mi mamá vivita y coleando. Milanesa también dijo que en esa historia que yo me imaginé hay mucha carga emocional, mucha historia de tristezas y dolores, y que tal vez la Vida tiene un buen motivo para darme un niño y que ahora tengo una oportunidad de empezar desde cero e inventarlo todo nuevo. Gracias al cielo por mi marido. Luego me decía que perdón, que no me quería lastimar, que en realidad no lo había pensado antes, yo le decía que es muy listo y que tiene tanta razón y que ay qué dolor.

Y así, conforme hablo de mi niñito y me imagino con él, me siento más feliz. De hecho, me siento muy feliz. Hasta siento que si decidimos tener otro bebé y es niño está perfecto. En el trabajo tengo un niño que me derrite, de 9 años, me vuelve loca sólo de verlo, nos amamos los dos, y luego supe que nació el mismo día que nacerá mi propio niño… creo que es una señal. Mientras más me pienso como mamá de un niño, más ligera me siento, emocionalmente, claro. Siento que no hay manera de recrear mi historia con mi mamá. Luego mi hermana dijo que debe ser un premio kármico, jajaja, gracias hermana. Dice que en nuestra mente la relación madre-hija es una que dura muy poco, y que eso es muy duro. Dice que lo que sabemos de la relación madre-hijo es que es ultra mueganezca (para muestra basta un papá) y de muy larga duración.

Ahora mi tarea es dejar que mi digestión emocional haga lo suyo y dedicarme a imaginarme la vida con mi niñito. Creo que en poco tiempo acabaré sintiendo que las niñas son pegajositas y que ojalá que el segundo sea niño también. Jajaja. Me siento enamorada de mi niñito y me siento agradecida con la vida por mandarme mi chiquitín escrotado y peneado y saludable. Me siento agradecida con todos los hombres maravillosos que conozco porque me hacen llenarme de amor y esperanza e ilusión.

Viajar ligera

Uno de mis propósitos de año nuevo es hacer menos tiradero. Oh santo dios, son casi 30 años de un pobema que es más complejo de lo que parece. Para mí no es sólo usar algo y devolverlo a su lugar, sino que desde que tengo memoria he sido un desmadre (dejo mi estelita de tiradero por donde paso), que tengo muchas chivas de las que no me quiero deshacer por su valor emocional, que la genética me obliga a guardar cosas porque seguro que después me sirven para algo, y que cada vez que saco algo de su lugar me parece que ese lugar ya se ocupa con otra cosa inmediatamente y luego ya no sé dónde iba qué. Como si las cosas tuvieran vida propia. Mi tía Yvonne me quería cobrar un peso por cada chiva que dejara fuera de lugar, si lo hubiera hecho seguiría en deuda. Milanesa es ultra ordenado pero es muy respetuoso de mi mal hábito, tanto que me desespera. Jajaja. ¿Qué se cree que tiene derecho de dejarme ser un desmadre? Es la historia de mi vida.

Como la situación es tan compleja, creo que un buen paso para ayudarme a cumplir mi objetivo es viajar más ligera. AAAAAARGHHH, pánico total. ¿Por dónde empiezo? ¿En verdad voy a poder deshacerme de cosas que me gustan aunque no las use ni las vea NUNCA? ARGH.

Tengo libros que guardo por valor sentimental, pero que nunca leeré. Otros que leí y ni me gustaron. Pero aprendí que uno no se deshace de los libros. Quiero adoptar el espíritu guadañezco de mis tías y mi madrastra-mala-del-cuento y tirar y tirar, bueno, regalar vender cambiar donar y eso. Susto. ¡ARGH!

Sí soy territorial y qué

Con esto del arribo a puerto del tripulante se presenta la necesidad de mudarnos. Pensábamos tomarla con calma, buscar en enero febrero marzo abril, ver lugares, muchos si fuera necesario y cuando nos enamoráramos de un depa dentro de nuestro presupuesto (que no deja mucho espacio para el amor a primera vista) pues quedarnos. Así, tendríamos uno o más meses para hacernos a la idea de dejar nuestro depa de solitarios del que sí nos enamoramos a primera vista y en el cual en verdad nos sentimos en casa.   

Y en eso estábamos (diría mi abuelo) cuando tómala, que nos hablan de un famoso parque nacional en la ciudad para decirnos que hay un departamento disponible de dos recámaras en casi lo mismo que pagamos ahora. La solicitud la dejamos en abril de 2006, SÍ, hace un año y medio, sólo porque andábamos explorando y el lugar es hermoso y por qué no. Bueno y hoy, yo tripulada, Milanesa trabajando a 15 minutos del lugar (15 min a pie, ni siquiera sobre ruedas), que llega la noticia, y que había que verlo HOY y dejar el depósito HOY y que la Milanesa va y que lo ve y que regresa con el corazón dividido, lleno de buenas razones para entrarle: vivir en un parque nacional, literalmente rodeados de naturaleza el mar los pinos el cielo el silencio, y además a 5 minutos en coche de zona urbana cafés tiendas calles con coches gente diferente muchos idiomas al mismo tiempo… y aun así la Milanesa llegó con cara de corazón apachurrado. Y a mí se me apachurró el corazón también. Ya empezamos a pensar que los clósets son más chicos, que dónde vamos a poner todas nuestras porquerías, que si se sentirá muy aislado del mundo, que en realidad no se siente más grande que éste, hasta si los muebles se verán bien ahí o no. Yo ni siquiera lo he visto. Lo que creo es que a los dos nos salió lo territorial y que nos da tristeza despedirnos del lugar actual.     

Seguro tiene que ver también con que se siente más cierto que la vida cambia, y que si queremos quedarnos en esta ciudad cara pero hermosa tendremos que hacer ajustes, y que si queremos que bebé crezca en este lugar tenemos que hacer malabares y ajustar cosas y pagar el precio, no sólo el económico. Pero sobre todo, que la vida cambia, y que somos grandes, y que en menos que lo gomito, tendremos un crío chiquito y hermoso que necesita de nosotros para sobrevivir de todo a todo. Y eso sí da miedo. Ahora tiene cara de mudanza, y aunque bien pueda ser la famosa torta bajo el brazo, igual espanta. Sí soy territorial, y también miedosa… y qué y qué.  

Nuevos y viejos dolores

Dije en un post que los dolores nuevos soplan vida sobre los viejos y los reviven, en diferentes momentos, con diferente intensidad. Para el que crea que ésta declaración sólo la hago porque soy una sentimental, les cuento que hay explicación científica, que además sirve para explicar porqué soy una sentimental:

Traduzco de Ghosts from the nursery:

“Los recuerdos con una gran carga emocional pueden ser archivados en el sistema límbico y ser reestimulados, con frecuencia años después. El sistema neurológico de alarma es frecuentemente impreciso u opera independientemente del tiempo y, puesto que entra en acción sin pasar por el procesamiento racional (de la corteza cerebral), el comportamiento que se deriva puede parecer totalmente fuera de contexto en las circunstancias del presente.”

Así que si una peli les hace revivir todos sus traumas, no se traumen por eso también, es inevitable.

Nuevo blog

Yea yea, tengo un nuevo blog, pero este es público. Y es que por fin entendí que no es puro narcisismo de mi parte, sino la necesidad de hablar y saber que alguien escucha y sólo escucha, sin querer arreglar nada, sin sentir que tiene que hacer nada más. Alguien escuchando es profundamente terapéutico. Y no nos hágamos tarugos, como diría la Chimol, que todos necesitamos alguito de terapia en algún momento. Con esto no quiero decir que no sea naricista, claro, solamente que hay más que narcisismo en la vida.