Junio 25, 2008 a 7:04 pm (Ay nanita, Dejar ir, Diario de una mujer empanizada, I love the Milanesit, Justificaciones, Magia, Tripulante, Uncategorized)
Nada de nada. Mañana oficialmente nos pasamos por una semana de la fecha de entrega del Tripu. Y Tripu no se da por enterado. Bueno. Muchas ideas al respecto. Una, es que si supiéramos que mi cuerpo se está preparando y que las cosas avanzan aunque sea con desesperante lentitud, esperar no es mala idea. Excepto porque mi espalda me está matando y el crío pesa un montón y cada vez que quiero cambiar de posición me duele la piel y los músculos de la barriga y los ánimos otra vez se me van engruñeciendo. El asunto es que no tengo nada de síntomas. Nada. Ah sí, muchas contracciones de BH que en realidad no conducen al parto y que se sienten horribles. Cada vez que la Milanesa me hace reír me contracciono toda, y como la Mila es muy chistoso, sufro un poco. Fuera de eso, nada de síntomas. Una contracción de verdad por aquí, un dolorcillo de cadera diferente por acá, pero todo se esfuma. Así que este asunto podría tomar no sabemos cuánto tiempo, y desde mañana de cualquier manera tienen que empezar a hacer pruebas de estrés fetal. Tenemos ya las dos citas hechas, la de la induc y la del estrés…. ¿a cuál iremos? (música de misterio de telenovela mala).
Pensamos que teníamos ganas de pasar la mayor cantidad de tiempo en casa durante el parto, en lugar de estar de principio a fin en el hospi, pero tampoco quiero ser un perro aferrado. Porque eso sí, una de las cosas que me he prometido es no tener muchísimas expectativas para el parto, además de tener un bebé sanito y ya, pero ya ven cómo son las expectativas y los deseos del corazón que a veces se arrunchan debajo de la piel sin que uno se dé mucha cuenta y cuando hay que tomar decisiones SOPAS ahí están anidados y cuesta dejarlos ir.
En realidad, en estos momentos, todas las opciones son sólo apuestas. No hay garantía de que pasar tiempo extra en la barriga sea super beneficioso para el chapulín, no hay garantía de que el parto natural no requiera dos o tres días de hospital como calculan con la inducción, no hay garantía de parir siquiera en una semana sin intervención, no sabemos si esperar es lo mejor o intervenir es lo mejor, para mí ni para el hijo. HOSTIA; pues es que así es la vida mesma, veá, uno va por ahí a tientas nomás haciendo lo mejor que puede, decidiendo lo que parece mejor desde alguna perspectiva, apostando y ganando y perdiendo y volviendo a empezar (ahora música como del momento filosófico en peli de acción).
Creo que nos vamos por la induc. Idealmente hijito nacería solito antes de las 10 AM de mañana, todavía tenemos esa posibilidad aunque cada vez es menos probable que suceda (digo, porque las horas pasan y no se detienen las méndigas), pero si no, creo que iremos a la cita de la induc.
Nomás por si de aquí a mañana no hay novedad, les notifico que al hospi iríamos tempris, estaríamos esperando pasar ahí dos o tres días (¿o noches?) y seguramente sin contestar el celu por estar absortos en el proceso y tratar de hacer del hospital un ambiente nidezco y acolchonado para recibir al hijito lindo chiquito en este planeta en esta familia que lo espera con amor y con todos los amigos que están lejos pero que nos alimentan con su amor también. Tan pronto nos recuperásemos de tan magno evento, mandaremos noticias y con tantita suerte, hasta una foto del recién llegado tripulante. ¡¡¡¡¡¡¡AAAAAY se imaginan qué emociooooooooooooooon por fin conocerlooooooooooooooo!!!!!!
BESOS AL PÚBLICOOOOOOOO
8 comentarios
Marzo 14, 2008 a 9:05 pm (Apachurrancias, Ay nanita, Burocracia, Dejar ir, Diario de una mujer empanizada, Tripulante)
Dispense usted mi francés en pleno título, querido y elegante lector, pero conforme lea se dará cuenta de que me quedé corta. Aunque es muy MUY importante que sepa antes de continuar que TODO ESTÁ BIEN y sólo fue un sustote producto de mi nueva personalidad de Pitufo Embarazado/Pitufo Paranoico.
Como ya sabemos este crío no sabe que tiene toda una vida para moverse y aprovecha cada segundo del día para darle vuelo a la hilacha y a los impulsos neuromusculares. Jo. Nomás que ayer desperté y en lugar del rataplám de siempre en mi barriga, silencio. Como a las 8 se movió pero como con fiaca. Luego nada. Como a las 10 otra vez, luego nada. Y yo desde las 8 ya había notado que chapulín no estaba echando su desmadre de siempre. Hice mis trucos: tomar agua, comer cosas, echarme, darme palmaditas en la barriga y chapulín seguía en silencio. OH TERROR. En verdad terror. Hasta me apachurraba la panza y sentía que no lo encontraba.
Entonces llamé a Kaiser que es el seguro médico que tenemos, una HMO, o sea proveedora de servicios médicos en serie. La enfermera me dijo básicamente que yo era una loca y que si no tenía 28 semanas no había pex. Me dijo “háblanos si en 12 horas no lo sientes”, y yo girando en un confetti por supuesto. Ante mi insistencia mandaron un mensaje a la ofic de mi doctora y me llamó una enfermera que me dijo “ni te arriesgues, llama directo a Labor and Delivery y si no te hacen caso pues les caes directamente”. Y en eso yo ya estaba sintiendo que el crío se movía un poquito más, ya eran las 3PM. Así que llamé a L&D y una estúspida enfermera o secre o algo dejó salir todo su perfil burocrtático: ¿me das tu número de registro médico???, permíteme… un segundito… te pongo en espera… ¿me repites tu número? Hasta que le dije, literalmente entre lágrimas, que me estaba volviendo loca del susto que por favor no me pusiera en hold, y la animal del demonio sale conque así es el área y mientras yo estoy en el tel tiene otras mujeres pariendo. ¿Y qué? ¿Ella es la única presente? ¿Ella tiene que atender los partos? Así que la amenacé con lanzarme personalmente o peor, ir a Emergencias. Sépanlo, es el terror de las HMOs que uno se apersone porque corre el riesgo de desquitar el costo del seguro.
Después de un rato y salirme con las mismas pendejadas que la otra enfermera, me dijo que ella estaba tranquila porque manque fuera poquito sí había sentido al bebé moverse. Seguramente ayudaba (a su tranquilidad) que el jijo no es suyo. Me dijo ¿pos qué quieres mana pa quedarte tranquila? Y le dije que iba a ir. Y le llamé a Milanesa a su trabajo pa que me llamara acabando su clase y fuéramos, aunque ya el chapulín estaba dando más señales de vida… claro, después de pegarle de gritos a la estúspida del tel hasta el hijo de esponjó. Y luego mandé mail a mi dra y me llamó en shinga para ver cómo estaba, si sentía más movimiento y para explicarme con toda docencia y evidencia científica por qué no debía preocuparme y para hacerme otras preguntas pa confirmar que todo bien. Amo a mi doctora. Me decía “dime la verdad, ¿no te estoy volviendo loca con esta info? ¿no te estoy dejando en las mismas?” Y le dije que no, porque yo sé que a ella sí le importan los pacientes y no me estaba recitando el protocolo sino hablando desde su experiencia de 20 años o no sé cuántos. Y ya.
El resto del día de ayer chapulín como ahuevadito estuvo, mi humanito, pero hoy amaneció con los bríos de siempre. Fiu. Cuando superé el susto pensaba que claro que estoy harta de estar embarazada y el embarazo apesta y tal, pero qué raro va a ser tener mi cuerpo para mí sola. Me pregunté si la depresión post-parto no es sólo un desajuste hormonal encabronado sino que tiene causas extrínsecas y la principal sentir el cuerpo deshabitado, huero, con sus ecos de antes y vacío de bebé, como si nada hubiera pasado. Eso sí lo voy a extrañar, creo.
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Enero 10, 2008 a 8:58 pm (Dejar ir, Justificaciones)
Uno de mis propósitos de año nuevo es hacer menos tiradero. Oh santo dios, son casi 30 años de un pobema que es más complejo de lo que parece. Para mí no es sólo usar algo y devolverlo a su lugar, sino que desde que tengo memoria he sido un desmadre (dejo mi estelita de tiradero por donde paso), que tengo muchas chivas de las que no me quiero deshacer por su valor emocional, que la genética me obliga a guardar cosas porque seguro que después me sirven para algo, y que cada vez que saco algo de su lugar me parece que ese lugar ya se ocupa con otra cosa inmediatamente y luego ya no sé dónde iba qué. Como si las cosas tuvieran vida propia. Mi tía Yvonne me quería cobrar un peso por cada chiva que dejara fuera de lugar, si lo hubiera hecho seguiría en deuda. Milanesa es ultra ordenado pero es muy respetuoso de mi mal hábito, tanto que me desespera. Jajaja. ¿Qué se cree que tiene derecho de dejarme ser un desmadre? Es la historia de mi vida.
Como la situación es tan compleja, creo que un buen paso para ayudarme a cumplir mi objetivo es viajar más ligera. AAAAAARGHHH, pánico total. ¿Por dónde empiezo? ¿En verdad voy a poder deshacerme de cosas que me gustan aunque no las use ni las vea NUNCA? ARGH.
Tengo libros que guardo por valor sentimental, pero que nunca leeré. Otros que leí y ni me gustaron. Pero aprendí que uno no se deshace de los libros. Quiero adoptar el espíritu guadañezco de mis tías y mi madrastra-mala-del-cuento y tirar y tirar, bueno, regalar vender cambiar donar y eso. Susto. ¡ARGH!
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