BUAAAAA

El examen fue horrible. Horrible. Desparramamiento de ceros, diria Mafalda. Al menos en mi direccion.

O eso creo, porque en realidad no tengo NI IDEA de como me fue (y no tengo acentos en esta compu, snif), Obskit diria que soy nerd y modesta, pero en verdad, de verdad verdadera que estoy totalmente confundida y mejor ya espero lo peor. No es como en unos examenes en que uno sabe que no sabe, y entonces pues ya sabe. No. Aca en realidad me parecia en la mayoria de las preguntas que al menos habia dos muy buenas respuestas. Quiero ser autocomplaciente y pensar que no es problema de preparacion sino de disenio del examen, porque solo habia como 3 preguntas de 150 donde habia un autor o teoria que no he leido nunca… mas bien eran preguntas de argumentar que no se pueden evaluar con un examen de confusion multiple, y ahora me hacen esperar de 6 a 8 semanas para decirme laaaastima margarito. Y si no pase y nadie me quiere contratar? Y si tengo que volver a pagar otra lana para volver a presentar y volar a otra ciudad en seis meses para presentarlo? Y si nunca lo paso nunca?

Aunque ya acabe el examen y es una angustia menos, todavia no se siente como una angustia menos. Me consolaba pensar que yo pude llevar conmigo a mi hijito de compania, que estuvo bailando como loco todo el examen. Tambien fue una suerte que mi jombre adorado me acompaniara hasta la puerta y me recogiera saliendo, asi que pude echarme a llorar en paz cuando termine. Luego fuimos a comer a carl’s jr que me recuerda a luz helena y a una de mis ciudades antiguas. Despues tome una gran siesta como de tres horas en las que sonie con preguntas del examen y hojas de respuesta automatizadas y cuando desperte me senti como si me hubiera atropellado un camion o se hubiera muerto alguien o mi corazon estuviera triste y agotado. Snif. Y bua. Que frustracion.

Maniana empieza la conferencia, que me entusiasma, o me entusiasmaba porque ahora me siento con el corazon apachu y tal. Ya, al rato vere que es un estuspido examen y que la vida es mucho mas grande que eso, pero de momento nubecita gris odio a los pitufos.

Las felicidades del fin de semana

Jueves hubo shower para la amiga de Milanesa que tiene bebé una semana después que yo. Fuimos y me gustó mucho estar entre gente. Es la primera vez, creo, desde que nos mudamos hace dos años, queno me siento totalmente inadecuada y nerviosa entre gente. Un poco, pero no totalmente.

Sábado nos fuimos a ver a los amigos al norti. La mejor amiga de Milanesa desde la prepa y su marido, que son muy chidos y los amamos con locura y ella será mi compañera de parto, junto con Milanesa, obvio. No ha parido nunca, pero mi doctora dijo que no importa, que sí tuviera una doula y que lo más importante era elegir a alguien con quien me siento muy cómoda y en quien confío plenamente. Claro, si estuviera en mi país y con mi familia, o bien, si mi hermana no tuviera un crío que la necesita más que yo aún en momentos parturientos, otro gallo nos cantaba, o no sé, pero la cosa es así y aquí Ai-lin es una opción espectacular. Es totalmente non-judgemental, estúpidamente divertida, amorosa, brillante, con los ojitos brillantes de emoción de los niños pero con la sabiduría de una mujer anciana (y sabia). Además, alguien con quien Milanesa tiene un vínculo muy poderoso y yo he formado mi propio vínculo de poder y de mujeres con ella. Así que le dije si quería ser mi doula, estar con nosotros en el parto y nos pusimos a llorar de emoción. Ja. Dijo que sí.

Entonces sábado a verlos y comer y convivir y luego cenamos en su casa, y para cenar invitaron a su amiga que es comadrona y traía a su hijito de 2 años, del cual me enamoré y él de mí, y a otro amigo chido con su hijo de 14 años, del cual me enamoré también. Así que cenamos hablamos nos reímos babeamos con el niño chiquito abiertamente y con el niño grande a discreción para no hacerlo sentir mal, pero al final nos quedamos Milanesa y yo con la ilusión de nuestro propio niñito y cómo lo vamos a disfrutar y qué maravilloso ver cómo se hace su personalidad y cómo crece cada día, desde ser un bebé que corre con camiones en la mano, hasta ser un adolescente de patineta que se platica de cosas y que tiene opiniones y filosofías sobre la vida y así toda su vida. EMOCIOOOOOOOOÓN.

Como ayer ya era tarde nos quedamos a dormir allá, aprovechando que todavía podemos vivir sin hacer planes y ser espontáneos, hoy decidimos posponer el viaje por la cuna y mejor irnos a comer con otros amigos, qué rico se siente, especialmente porque se nos acaba el veinte pronto. Menos de dos meses. Hay que aprovechar y disfrutar.

En la cena de anoche y la comida de hoy, tampoco me sentí totalmente inadecuada y extraterrestre, por el contrario, me sentía feliz entre gente, como antes, como cuando vivía en mis ciudades de antes y tenía a mis amigos cerca y convivir con gente conocida y nueva me daba energía y felicidad. Me siento enamorada de la convivencia, como flotando un poco de la gente a la que conocí y disfruté este fin y la que ya conocía tambien. Tal vez va siendo tiempo de empezar a abrir otra vez el corazón.

Argh

Hoy el Tripulante tuvo su primer episodio de hipo, o al menos eso creemos. Milanesa tenía su mano en mi panza y cada vez que decía “hijito” hijito brincaba. Como 10 minutos duró. Hipo o el crío va que vuela para bailarín. Milanesa dice que jazzista, por el ritmo.

En otras noticias, mi mundo lo siento de cabeza. Evaluación en el hospi diciendo que tengo que tomar más riesgos en el trabajo y felicitándome por haberlo hecho durante las últimas semanas. Yo entonces les dije que muchas veces mi temor es pasar por encima de ellos (supervisores) y sus haceres y su estructura. Ellos me veían con cara de tas tú loca, y me dijeron que si yo hago algo que a ellos les corresponde se van a sentir muy agradecidos por mi ayuda. Puf. Además de todo, una cultura laboral totalmente distinta. También decían que les ha gustado ver cómo he ido más allá de mi zona de confort, y yo pensaba pero si dejé mi zona de confort hace 2 años cuando salí de México. Trabajo en otra cultura, sólo convivo con la gente con la que trabajo, hablo otro idioma todo el tiempo, TODO el tiempo estoy fuera de mi zona de confort. Obvio, para que ellos perciban algo de eso significa que yo me siento como trapecista en medio del aire. Argh.

En tres semanas termino mis horas y luego me quedo en blanco. Necesito un trabajo que pueda hacer con todo y mi panzota, y que pueda hacer de free lance para poder dejarlo sin culpas cuando el chapulín arribe a puerto. Pero no quiero dejar por completo lo que estoy haciendo y desconectarme, sería una locura, justo cuando me empiezo a sentir más segura de mí misma. Aunque sería muy fácil seguir en donde estoy, creo que tal vez me haría bien respirar otros aires. Pero tengo que trabajar y quiero aportar algo a la economía del hogar mientras pueda.

No tenemos depa todavía. Oh frustración. Tengo bolsas y bolsas llenas de ropita de bebé que nos regaló la hermana de Milanesa, y mi instinto me llama a sacarla verla lavarla acomodarla y preparar el nido para el crío, pero ni hay dónde ponerla. Hemos pensado que en el peor de los casos nos quedaremos en este mesmo depa hasta unos meses después del nacimiento, pero eso complica todo con las visitas que queremos tener y con las cosas del chilpa; por no hablar de lo complicado que será mudarnos cuando tengamos además un chapulincito en brazos y comiendo y durmiendo 24 horas al día. Argh.

Como no hay depa, ni cómo registrarse en guarderías y esas cosas porque resulta que nos van a quedar retelejos. Dicen los que saben que hay que apuntarse con AÑOS de anticipación. Y si yo quiero un trabajo per diem para no desconectarme y al menos aportar pa los paseos, necesitaremos tener opciones… la otra es que trabaje cuando Milanesa está en casa pero entonces me quedaría sin marido y todos sabemos que eso no es nada buena idea. Argh.

En mayo tengo que tomar mi examen para el certificado, pero eso es 4 semanas antes de la fecha estimada de entrega del crío, así que puede muy bien nacer en esa misma semana y entonces no podría presentar mi examen sino hasta noviembre. Argh. Los libros que recomienda el consejo son MUY caros y yo sólo tengo 1 y me duele MUCHO el codo de comprar unos libros para el examen porque no necesariamente son buenos, son para el examen, y en la biblio pública no los tienen, ningunísimo. Argh.

Milanesa se queja de que no tenemos amigos y se apachurra, y entonces yo me apachurro también y nos queremos regresar corriendo a Mex, pero luego lo pensamos y ay nanita la verdad ni queremos volver al DF pero extrañamos mucho nuestra gente ambos dos. Argh.

Mi panza es enorme y me duele mi espalda. Mi cuñaá dice que parece que estoy malabareando muchas cosas, que debe ser estresante. Yo sueño todas las noches con el hospi, con pendientes, con trámites, con que no estoy casada con la Mila sino con alguien más, con casas en las que he vivido y casas desconocidas a las que me mudo y no encuentro mis cosas ni mi cuarto. Argh.

Argh. Argh. Argh. Gracias por escuchar.

Antojos desayunísticos

En las mañanas de fin de semana siempre extraño mis desayunos mexicanos. Desde muy al principio, la Mila y yo hacíamos gran desayuno en sábado o domingo: migas con huevo, huevo con chorizo, machaca, chilorio, con tortilla sy aguacate y frijolitos, y hacíamos ensalada de frutas, juguito de naranja, teníamos pan dulce, café, etc. En su departamento, antes de arrejuntarnos, eran mañanas muy lentas que incluían música y ver comer a los pájaros en la ventana. Luego en mi depa alternábamos con quesadillas del mercado, jugos de frutas del puesto de la esquina, tamales patrocinados por mi papá, o los maravillosos tacos de carnitas y barbacoa de la esquina, con la salsa verde cruda buenísima.

Ahora seguimos disfrutando desayunos lentos y abundantes, pero no hemos encontrado chorizo o carne seca que nos gusten, y bueno, no está tan fácil como antes. Es como si antes esos ingredientes vivieran siempre en nuestro refri y se repusieran solitos, y ahora se siente que hay que salir a buscarlos. Ayer fue día de la candelaria y quiero una torta de tamal de mole. Aunque me conformaría con unos huevos con chorizo en tortilla de harina con guacamole y salsa de chipotle.

Estoy cocinando avena steel cut para mi desayuno, pero la verdad es que quiero unos sopes con frijolitos, así que me voy a sacudir la fiaca y hacer mis sopes. Ash pero hay que dejar reposar la masa un poc para que se hidrate chido y eso tomará tiempo. Debería estar optimista porque tengo una bolsa enorme de maseca en mi despensa y frijolitos negros de lata pero retebuenos y unas salsas ricas. Pero y qué, no quiero estar optimista. Quiero mi comida de la calle y los puestos de comida y jugos recién hechos de la esquina, así que haré un poco de berrinche, con permisito.

Más qué contar desde el otro lado

Estoy acostada junto a mi amigo Obskit en mi cama de mi ciudad antigua. Yo no puedo dormir y entonces platicamos de qué lindo es dormir arrunchado con alguien. Yo no puedo dormir porque son como las 3AM y mi mamá no ha llegado, sé que se fue a pasear, pero aún así es muy tarde. Como a las 4 llega mi amigo Obskit (O, en adelante), una versión mucho más despierta de él, toca la puerta y está con mi mamá, pregunto cómo están y mi mamá dice, como para que no la oiga, que se siente miserable. Pregunto porqué y dice “bueno, el estadio, la farándula, ya sabes” Y me dice que se va a ir a casa de la Vecina (no la de la perra, aclaro) a seguir la fiesta. O se va con ellas. Yo me regreso a la cama, ahora sola, y me encuentro en el messenger a la Negra y platicamos y me da buen humor. Como a las 6 llega O de nuevo, me dice que lo acompañe al Sanborns a comprar cosas para las chicas, así que vamos al de la Torre de Mexicana. En la entrada del Sanborns hay un pedestal con un bote gigante de colonia sanborns que yo trato de destapar porque no me acuerdo a qué huele, pero desisto porque está muy cerrado y no nos queremos tardar. Entramos y yo me doy cuenta de que la única forma de que me cuente qué pasa es si él cree que yo sé… así que pregunto: ¿Mal día, verdad? Dice sí. ¿Es por el estadio, verdad? Dice sí. ¿Es por el estadio pero de la enfermedada, verdad? ¿Fue con el doctor? Dice sí. Llegamos a un mostrador y él pide dos paquetes inmensos de cigarros. A mí me impresiona, me parece un poco asqueroso, al final sólo digo “Si como quiera se va a morir de cáncer, she might as well have some fun, y yo sé que fumar le encanta.” Salgo a la calle para no oler el cigarro de los que fuman adentro, y afuera hay un grupo de señores, también fumando, hablando de un señor al que le hirieron las orejas y en ese momento anda por esas calles, perdiendo una oreja y luego la otra. Me da mucho asco y regreso con O. Convencemos a la dependienta de que nos venda un futigom para mi náusea y nos vamos.

En el camino le digo que prefiero saber y le pido que me lleve con ella. Porque la vez pasada que se murió nunca hablamos de la muerte, nunca dijimos nada, y esta vez soy grande y tengo cosas que decir y qué preguntar. Quiero saber si tiene miedo, quiero saber si le dolió morirse, es decir, físicamente, quiero saber qué se imagina de la vida sin ella, quiero que sepa lo que yo me imagino de la vida sin ella y el miedo que tenía la primera vez que la perdí, y que sepa cómo veo ahora el mundo y quiero estar con ella cuando se muera y ayudarla y acompañarla en el proceso. Y también le voy a decir que necesito que ella me diga que se va a morir, que prefiero saber la cosas como son, aunque duelan demasiado, pero que necesito oírlo de ella. Quiero decirle también que siempre soñé que regresara y que he sido muy feliz de tenerla de vuelta, y que esta vez será todo diferente porque ya ninguna está sola y porqu ahora sí puedo.

Mientras yo pienso esto y se lo cuento a O, él me lleva por un camino alrededor del Cine Plaza y del Parque España, y cada vez que lo veo se parece a otros amigos hombres, a Idro, al Yosi, a Raulittle, pero yo sé que es O. El Parque España es diferente, es una mezcla de los parques de mi vida. Cuando tenemos que pasar por abajo de un puente muy angosto y chaparro, O me detiene. Me dice que así no, que hay otra forma, y yo le digo que ha pasado tanto tiempo que seguro ya no funciona. Él insisite. Entonces arranco una rama de geranio de una jardinera y en un ladrillo escribo mi nombre con el agua del tallo, y abajo está mi nombre escrito hace muchos años, ya seco. Y en el ladrillo justo abajo está el nombre de uno de mis alter egos, pero no digo nada, yo no lo puse, me sorprende. Escribo mi nombre y la piedra del puente se desplaza para que pasemos. Todavía funciona. Al final sí hay que ponernos en 4 patas y pasar sólo una partecita más que no se mueve. En el otro lado está un perro, arriba de la piedra, pero no tengo miedo. Más bien tengo asco porque huelo su aliento a perro. O me dice: es parte del ritual, el perro Pete tiene que reconocerte. Y el perro me empieza a lengüetear el cuello, y me despierto con la piel chinita y el estómago revuelto.

Café Tacuba

He pensado en muchos títulos para este post, como Life is good y Paparupapaeoeooooo, El primer concierto, o simplemente, Sí soy bipolar y qué.

Ayer mismo regresamos a las 12 de noche de ver a Café Tacuba, AJAAAA, el mismísimo Café Tacuba. Se organizaba una bandilla del trabajo de la Milanesa y nosotros dijimos chido pero está retecaro más bien pasamos de largo y que aparece un donador anónimo con dos boletos para nosotros. Pues agarré mi náusea y todo y primero quisieron ir a cenar, y fuimos a un lugar de tapas donde me tragué una empanada de carne (divina), una tonelada de patatas bravas y pan con chorizo español… oh por dios, me supo todo a gloria, por supuesto, estaba muerta de hambre, sólo había podido comer un plato de avena en todo el día y casi lo gomito a media clase en la tarde.

Bueno, luego fuimos al concierto y nos metimos hasta adelante. Luego ya se puso muy loco y yo a sobrecalentarme que es malísimo para bebé y nos fuimos a un área de mesitas y sillas bendito dios. Y olía a mota, no mucho, pero poquito, y yo tenía la esperanza de que al menos me ayudara con la náusea. Y salieron los Tacubos, y para mí fue el evento más divertido desde que me mudé a esta ciudad, fue como estar de vuelta en mi rancho, con la banda, conocer los gestos de los co-asistentes, saber qué significan sus caras, saber cómo van a bailar, saber que van a gritar –uleeeeerooooo, y a chiflar como carretoneros, pero todo en un ambiente de felicidad y amors, gracias al cielo me sentí en casa. Y la segundita canción que cantaron fue Las Flores, que la amo en verdad os digo, y canté como loca, canté esa, ingrata, déjate caer (ahí hacen el baliecito entre los 4, esos güeyes la ultramueven), esa noche (historia de mi amor con la Milanesa), amor divino, chilanga banda (gracias, muchachos), cero y uno, canté mucho. En la del metro tuve que ir a hacer pipí que bebé me apachurra la vejiga. Jajaja. Y cantaron la de Eres y decidí que esa es para bebé, así que la pongo aquí:

Eres
Cafe Tacuba

Composição: Manuel Cumpa Niño

Eres lo que más quiero en este mundo, eso eres,
mi pensamiento más profundo, también eres,
tan sólo dime lo que hago, aquí me tienes.

Eres cuando despierto lo primero, eso eres,
lo que a mi vida le hace falta si no vienes,
lo único, preciosa, que mi mente habita hoy.

Qué mas puedo decirte, tal vez puedo mentirte sin razón,
pero lo que hoy siento es que sin ti estoy muerto,
pues eres lo que mas quiero en este mundo, eso eres.

Eres el tiempo que comparto, eso eres,
lo que la gente promete cuando se quiere
mi salvación, mi esperanza y mi fe.

Soy el que quererte quiere como nadie soy,
el que te llevaría el sustento día a día, día a día,
el que por ti daría la vida, ese soy.

Aquí estoy a tu lado y espero aquí sentado hasta el final.
No te has imaginado lo que por ti he esperado
pues eres lo que yo amo en este mundo, eso eres,
cada minuto en lo que pienso, eso eres,
lo que más cuido en este mundo, eso eres.

La única parte que no aplica es la de la salvación, pobre crío salvándome a mi, aaaaaay, como si fuera posible… jajaja.

Y así que estaba ahí, brincando como loca, gritando feliz las canciones, pensando en Neri y en nuestra infancia juntas de Café Tacuba, en Cynthia y su big crush con el vocalista, en La Negra que se emocionó conmigo cuando supo del concierto, en mi Milanesa y la suerte que tengo de estar con ese hombre increíble, y en bebé que es otra increíble bendición en la vida y por quien claro daría la vida (ya he dado varios kilos y fluidos), por ahora le doy mi cuerpo mi comida mi protección y todo para que crezca feliz y tanto amor, tanto amor que tengo, y este bebé viene por tanto amor, y eso está muy bien.

Life is good. Life is BEYOND good.

Amiguidades

La Milanesa se preocupa porque no tengo amigos. A veces no se da cuenta y me dice hay que salir con gente que no sea de mi trabajo. Y yo digo dah!!! yo no tengo amigos aquí ¿con quién quieres que salgamos?. Y a veces se lo digo llorando y él se siente del nabo, yo le digo que no hay problema. Y hace poco entendí que en realidad no tengo amigos por una muy buena razón: porque no quiero. ¡Hostia! Tengo a la Chanel, sí que es muy muy muy mi amiga, la quiero cantidad y soy muy feliz con ella. Tan feliz que no me importa hablar en un idioma extranjero TODO el tiempo. Es más, ni siquiera siento que estoy hablando un idioma extranjero. Tengo a la Mesa, que no nos vemos tanto y nuestra relación es más superficial, pero es chida y me cae rete bien. Tengo a Santo Tomás, al que veo en el trabajo y a veces cotorreamos. Y listo.

Claro que me agarra la soledad, gasho, pero ni modo. No quiero amigos. Mis amigos están en mi ciudad anterior la mayoría. Otros cuantos en la diáspora (oh globalización), otros en mi ciudad anterior a la anterior. Unos se fueron, yo me fui también, y los extraño TANTO que no me interesa, óiganlo bien NO QUIERO NUEVOS AMIGOOOOOS. No es que no los encuentre, no es que no tenga opciones, ES QUE NO ME INTERESAAAAAAAAAAA. Así es la vida, cuando uno tiene roto el corazón por un amor tiene que dejar tiempito para que sane. Bueno, pues mi corazón está roto no una vez, sino muchísimas. Una por mi mejor amigo gay que extraño cada día. Una por mi comadre la Negra que ama la vida y es invencible. Una por mi amiga de la infancia, mi alma gemela, que cada día me hace más falta aunque me cabeza piensa que después de tantos años debería haberme acostumbrado. Una por la Bruja y su oído y su amor incondicional. Una por mi vecina grande y los años de vivir en comuna, una por mi vecina chica y por estar lejos de ella y su espíritu de fuego, una por mi amiga virgo que me daba terapia de soporte, una por la Lechuza, por la que ni se calma ni toma más té, por la de las trenzas de alambre y cariño, su marido elegante y amoroso, por mi amiga Jedi, por el arquitecto del amors y su novia mágica, por los Bombones y por los que se fueron antes que yo, por los que tuvieron hijo, y los que siguen intentando, por mis compañeros diarios de comidas, por mis múltiples madres adoptivas, hermanas adoptivas, maestras en la vida, redes de emergencia, brújulas, sonrisas permanentes, hombros permanentes, historias y momentos y vidas juntos. Ni hablar de mi prima, mis primas, mis primos, tías y tíos, papá, madrastrasesinadelcuento, abuelos… una y otra vez está roto. Ni hablar de mi hermana. No hablar de todos los amigos y amores y familias que dejé diez años antes (y como ya sabemos los nuevos dolores insuflan vida a los viejos… parió la abuela).

Más bien, amigos sí tengo, pero viven muy lejos. Y mi corazón está muy roto para tener unos que vivan cerca.