Nosotros los traumados

Cuando la vida de uno o de una ha sido lacerada sangrientamente por la tragedia, los traumas se quedan por siempre. Enfrentar grandes pérdidas deja una huella imborrable. Las pérdidas pueden ser tan públicas como la muerte de una madre, o tan privadas y a discreción como la muerte de uno mismo o de una gran ilusión. No importa el escándalo, sino la vivencia. Claro que años de terapia pueden devolvernos a la funcionalidad el optimismo la felicidad más deliciosa el agradecimiento con la vida por todo lo que se mueve y lo que no… pero siempre se queda una huella.

Mi huella, que comparto con muchos de mis amigos y gente querida, es que cuando más feliz soy, una parte de mí teme que venga de nuevo la tragedia y acabe con todo el amor. En mi mente construyo, sin querer (daaah) escenas de mi papá o mi hermana muertos, de mi familia, de mis amigos. Es mi mayor miedo… sí, más que los perros. Cada vez que un sueño de esos me ataca en la noche recuerdo a mi mamá diciéndome que los sueños no necesariamente son premoniciones, sino que simplemente regflejan nuestros miedos más profundos (entre otras cosas), y eso me tranquiliza. Me ha tomado años domesticarme el cerebro y cada vez que tengo un nuevo amor hay que empezar desde el principio otra vez. Han sido años de práctica los que he necesitado para aplacarme cada vez que pienso que algo le puede pasar a la Milanesa, pro ejemplo. Ahora cuando mi mente actúa de acuerdo con sus traumas rápidamente sale mi otro yo a decirme que nel, que es sólo una reacción postraumática y que todo estará bien porque las probabilidades, la vida, las estrellas y el sereno, y entonces dedico menos y menos tiempo a esos pensamientos infinitamente dolorosos y más a disfrutar lo que sí tengo y a sentirme como si fuera una persona normal que tiene derecho a la gran felicidad y a vivir feliz y con amor.

Larga introducción explica por qué cuando le encontré a Marcelo una bola en la clavícula me eché a llorar con una mezcla de pánico y dolor absoluto, y otra parte de mí intentaba domesticar mis locos pensamientos, pero no era tan efectiva. Llevamos a bebé al doctor, un doctor, luego su doctora de cabecera, luego segunda opinión (pedida por su pediatra) y todos coincidieron que la tal bola es su hueso reparándose. Resulta que al nacer, no sólo su cabeza era enorme sino que sus hombritos también estaban atorados (oh sí, tengo un bebedonte) en mi pelvis y creen que se fracturó o fisuró su clavícula del lado izquierdo y la bola es un callo que desaparecerá con el tiempo. No están cocupados los médicos porque Chapu no da señales de dolor y sus movimientos son simétricos (y hermosos, claro). Pero mientras llegaban a esa conclusión yo respondí como traumada que soy. Ni modo.

Luego mi papito (quien por obra y gracia de todos los dioses tuvo vacaciones y se lanzó a conocer al nieto con todo y abuela Gungui y me hicieron asquerosamente feliz) me preguntó cómo cambiaba la perspectiva ahora que tengo crío, cómo se vé la vida, me dijo. Y yo dije oh qué linda, porque sí que es hermosa, pero sólo lo dije así para no ponerme a llorar como la loca otra vez, la verdad es que quería decirle que es horrible, que acabo de empezar mi lucha para domesticar el miedo de perder a mi bebito, que es horrible amar tanto a los vivos estúpidos vivos que parecen tan frágiles a los ojos de nosotros los traumados.

BUAAAAA

El examen fue horrible. Horrible. Desparramamiento de ceros, diria Mafalda. Al menos en mi direccion.

O eso creo, porque en realidad no tengo NI IDEA de como me fue (y no tengo acentos en esta compu, snif), Obskit diria que soy nerd y modesta, pero en verdad, de verdad verdadera que estoy totalmente confundida y mejor ya espero lo peor. No es como en unos examenes en que uno sabe que no sabe, y entonces pues ya sabe. No. Aca en realidad me parecia en la mayoria de las preguntas que al menos habia dos muy buenas respuestas. Quiero ser autocomplaciente y pensar que no es problema de preparacion sino de disenio del examen, porque solo habia como 3 preguntas de 150 donde habia un autor o teoria que no he leido nunca… mas bien eran preguntas de argumentar que no se pueden evaluar con un examen de confusion multiple, y ahora me hacen esperar de 6 a 8 semanas para decirme laaaastima margarito. Y si no pase y nadie me quiere contratar? Y si tengo que volver a pagar otra lana para volver a presentar y volar a otra ciudad en seis meses para presentarlo? Y si nunca lo paso nunca?

Aunque ya acabe el examen y es una angustia menos, todavia no se siente como una angustia menos. Me consolaba pensar que yo pude llevar conmigo a mi hijito de compania, que estuvo bailando como loco todo el examen. Tambien fue una suerte que mi jombre adorado me acompaniara hasta la puerta y me recogiera saliendo, asi que pude echarme a llorar en paz cuando termine. Luego fuimos a comer a carl’s jr que me recuerda a luz helena y a una de mis ciudades antiguas. Despues tome una gran siesta como de tres horas en las que sonie con preguntas del examen y hojas de respuesta automatizadas y cuando desperte me senti como si me hubiera atropellado un camion o se hubiera muerto alguien o mi corazon estuviera triste y agotado. Snif. Y bua. Que frustracion.

Maniana empieza la conferencia, que me entusiasma, o me entusiasmaba porque ahora me siento con el corazon apachu y tal. Ya, al rato vere que es un estuspido examen y que la vida es mucho mas grande que eso, pero de momento nubecita gris odio a los pitufos.

Silencio incómodo (o… el día de las madres)

En Mex se celebró el día de las madres el 10, sábado, y acá el domingo. Yo me hice todo lo guaje que pude, como casi cada año. El día de las madres me incomoda, me pica, me duele y me indigesta. Obvio, por huérfana de madre. Los primeros años sin madre era horrible porque la gente preguntaba qué le vas a regalar a tu mamá y entonces a mí se me hacía ojito Remi. Ahora la diferencia es que la gente no pregunta, y si pregunta ya alcanzo a responder.

De cualquier manera, con o sin madre, siempre me ha parecido raro que la gente ande celebrando y felicitando madres ajenas. Creo firmemente que uno debería celebrar a sus propias madres… y si se quiere poner muy fiestero, pues entonces a las abuelas también. Eso descartando que la mercadotecnia y que porqué un día y no todos si las jefas se soban el lomo 356 días al año y muchos etcéteras. En un intento de no ser tan cascarrabias diré que OK que haya día de las jefas, pero me sigue pareciendo raro felicitar a TOOODAS las jefas que conozco… nunca le hablo a nadie y espero que no se ofendan. Y no es que no admire su trabajo, lo admiro BIG TIME cada vez más, pero como ninguna es mi propia jefa pues qué les felicito, digo yo, si el título de madre a juercitas requiere un hijo, vivo o muerto, nacido o no, lejano o cercano, amado o cómo-fui-a-parir-eso, o sea, no es un título dado por mérito individual de NINGUNA MANERA. Si fuera un premio Nobel, o un premio el que sea, o hasta un cumpleaños… no sé cómo explicarlo, pero sí que me resulta un poco mutante.

Estará pensando, querido lector, que es porque todavía no tengo hijo y no me asumo TAN parte del clan de madres… pero no va por ahí la cosa. Es más, ahora que recibí un par de llamadas para felicitarme de día de las madres me parecía que era número equivocado… o persona equivocada. y aclaro, por si quedaban dudas, que tengo el más projundo respeto y admiración por la mayoría de las mamás que conozco… porque desde el embarazo es una shinga sin parangón, pienso en mi hermana y en mi cuñada, que las he visto hacerse jefas desde el principito y transformificarse y dejar a toda la persona que eran antes para hacerse una nueva ellas mismas y además echar a otra criatura chiquita y desconocida… y que el dios las ayude a cada una con los retos que han enfrentado y les conceda la tranquilidad de que la terapia cada vez es más popular y los hijos de una u otra forma casi siempre salen bien. Bueno, eso, que mis respetos y me quito el sombrero y alfombra roja, y quiero estar cerca y acompañar y escuchar y si quieren tallerear, pero felicitarlas por el día de las madres me parece tan extraño… más bien creo que ya le tocará a sus respectivos críos esa parte… si quieren, claro está.

Sí que tengo mucho que agradecerle a mi propia madre, desde los genes hasta las herramientas para su uso en el futuro lejano y lo hago todos los días. Y a mis abuelas, por extensión biológica. Y listo.

Por otro lado, quiero enviar un mensaje estilo Mafalda a las madres del mundo para que se solidaricen unas con otras y respeten y en lo posible disfruten sus diferencias, porque les alvierto a todos, que esto de entrar a la maternidad es, para empezar, darse cuenta de que no importa qué hagas cuánto te esfuerces cuántas maravillosas razones tengas para tomar tus decisiones de madres: la gente te juzgará, madres padres hijos parientes vecinos y perfectos desconocidos, te juzgarán. Inevitable es que todos tengamos opiniones, daaaaah, pero de ahí a levantar la ceja cuando la madre en cuestión no pregunta hay años de diferencia. Y el reto es, creo yo, aprender a mandar al mundo al cuerno y tomar nuestras propias decisiones, tan informadas, conscientes y bienintencionadas como sea posible, lo cual es rebuznancia porque todas las mamás (y los papás… dahhh) hacemos lo mejor que podemos SIEMPRE hacemos lo mejor que podemos.

Amén.

(Ay, canijo, me salió lo aguerrida…. jajajaja)

La dulce espera

1. Estaba un poco traumándome por vivir mi embarazo con tanto fastidio cansancio roña quejumbrosidad y demás. Pero ahora he decidido que está todo bien, que gruñir es sólo otra forma de asimilar el proceso. En primer lugar, porque así he podido, y no están las cosas como para andarse juzgando asesinamente y cortando la cabeza. En segundo, porque he recibido muestras de solidaridad de mujeres a las que admiro y que también alucinaron sus embarazos. Además he llegado a la conclu que el hecho de sentir que esto es demasiado para mi pobre cuerpo y que en verdad no quiero pasar por esto de nuevo y que, en síntesis, ODIO estar embarazada, no me hace ni un poquito menos mujer ni interfiere en absoluto con mis instintos maternales ni me condiciona nada para ser mejor o peor madre. JA. Listo.

2. Las estrías son inevitables. Aunque los anuncios de crema digan lo contario, la verdad es que dependen de la capacidad de los fibroblastos de formar colágeno a una velocidad adecuada para estirar la piel existente. Dependen de factores hormonales y no sólo del estiramiento. Y no hay estudios que prueben que las cremas tienen algún efecto. Los factores genéticos y la química INTERNA del cuerpo son de mucho más peso que la crema de cocoa. Lo siento si a alguien le arruiné la fiesta.

3. Cuando veo mi cueipo de embarazada, siento que le quiero pedir perdón por someterlo a tal chinga. El cuerpo puede, es su misión biológica, todo él está diseñado para esto y tan es así que las mujeres sin hijos tienen más alto riesgo de unas enfermedades, bla bla bla… yo cuando me veo, le quiero pedir perdón a mi cuerpo.

4. Estar embarazada y lejos es otra gran chinga. Lejos de los amigos de la infancia y la adolescencia y lo que siguió, de mi familia, de las otras amigas embarazadas, de las que ya pasaron por ahí o las que se mueren por vivirlo o las que nunca quieren hijos… yo digo que siempre, pero mucho más cuando una mujer está embarazada necesita estar rodeada de úteros y de las decisiones que sus dueñas toman respecto de ellos. Es mi caso, al menos. Qué apachurramiento.

5. Me pregunto si la cercanía física con mis amigas le daría a este tiempo un aire de compartir y querer, más que un aire de hacer cola y aplicar la paciencia. O sea: ¿será que si estuviera rodeada de mi gente sería una embarazada rosa y flotadora, en lugar de una que asume el embarazo como un mal muy malo necesario para la procreación? Como con las tutsi, el mundo nunca lo sabrá.

6. Las clases de prep-pal-parto están un poc aburridas. Excepto porque la chica que se sienta junto a mí siempre tiene algo de que quejarse y está harta también. Ja. Me gusta. También he aprendido dos o tres cosas importantes y que sí que serán útiles, pero ya les contaré en otro post. Jueves tenemos la última.

7. Para el que quiera saber: se me hinchan los pies, tengo que hacer pipí cada tres segundos, me duele la espalda en lugares insospechados, me duele la barriga en lugares insospechados, las Braxton-Hicks no sólo tienen nombre de hombre (grrrr) sino que son de lo más incómodas, la acidez me despierta en la noche, peso 9 kilos más que al principio, camino como pato, se me cansan mucho las piernas, se me duermen los brazos, tengo el triple de pecas que al inicio (que es MUCHO), no he siquiera intentado saltar o correr en meses, me duelen las rodillas, mi cuerpo no responde cuando le digo alcánzame tal cosa, cada vez que como me ensucio la blusa gracias a mis enormes glándulas mamarias (aka tetas) y mi barriga que no deja que nada llegue al piso, me sale sangre de las encías cada vez que me lavo los diente y de la nariz cada vez que me sueno, toda mi ropa me aprieta y las patadas del hijo empiezan a doler. Estoy siempre cansada y el plan que más ilusión me hace es quedarme en casa. Además tengo alergia primaveral… es muy MUY lindo.

8. On the bright side… no, dejemos este post así, amargoso y cascarrabias. Ja.

Susto pinche

Dispense usted mi francés en pleno título, querido y elegante lector, pero conforme lea se dará cuenta de que me quedé corta. Aunque es muy MUY importante que sepa antes de continuar que TODO ESTÁ BIEN y sólo fue un sustote producto de mi nueva personalidad de Pitufo Embarazado/Pitufo Paranoico.

Como ya sabemos este crío no sabe que tiene toda una vida para moverse y aprovecha cada segundo del día para darle vuelo a la hilacha y a los impulsos neuromusculares. Jo. Nomás que ayer desperté y en lugar del rataplám de siempre en mi barriga, silencio. Como a las 8 se movió pero como con fiaca. Luego nada. Como a las 10 otra vez, luego nada. Y yo desde las 8 ya había notado que chapulín no estaba echando su desmadre de siempre. Hice mis trucos: tomar agua, comer cosas, echarme, darme palmaditas en la barriga y chapulín seguía en silencio. OH TERROR. En verdad terror. Hasta me apachurraba la panza y sentía que no lo encontraba.

Entonces llamé a Kaiser que es el seguro médico que tenemos, una HMO, o sea proveedora de servicios médicos en serie. La enfermera me dijo básicamente que yo era una loca y que si no tenía 28 semanas no había pex. Me dijo “háblanos si en 12 horas no lo sientes”, y yo girando en un confetti por supuesto. Ante mi insistencia mandaron un mensaje a la ofic de mi doctora y me llamó una enfermera que me dijo “ni te arriesgues, llama directo a Labor and Delivery y si no te hacen caso pues les caes directamente”. Y en eso yo ya estaba sintiendo que el crío se movía un poquito más, ya eran las 3PM. Así que llamé a L&D y una estúspida enfermera o secre o algo dejó salir todo su perfil burocrtático: ¿me das tu número de registro médico???, permíteme… un segundito… te pongo en espera… ¿me repites tu número? Hasta que le dije, literalmente entre lágrimas, que me estaba volviendo loca del susto que por favor no me pusiera en hold, y la animal del demonio sale conque así es el área y mientras yo estoy en el tel tiene otras mujeres pariendo. ¿Y qué? ¿Ella es la única presente? ¿Ella tiene que atender los partos? Así que la amenacé con lanzarme personalmente o peor, ir a Emergencias. Sépanlo, es el terror de las HMOs que uno se apersone porque corre el riesgo de desquitar el costo del seguro.

Después de un rato y salirme con las mismas pendejadas que la otra enfermera, me dijo que ella estaba tranquila porque manque fuera poquito sí había sentido al bebé moverse. Seguramente ayudaba (a su tranquilidad) que el jijo no es suyo. Me dijo ¿pos qué quieres mana pa quedarte tranquila? Y le dije que iba a ir. Y le llamé a Milanesa a su trabajo pa que me llamara acabando su clase y fuéramos, aunque ya el chapulín estaba dando más señales de vida… claro, después de pegarle de gritos a la estúspida del tel hasta el hijo de esponjó. Y luego mandé mail a mi dra y me llamó en shinga para ver cómo estaba, si sentía más movimiento y para explicarme con toda docencia y evidencia científica por qué no debía preocuparme y para hacerme otras preguntas pa confirmar que todo bien. Amo a mi doctora. Me decía “dime la verdad, ¿no te estoy volviendo loca con esta info? ¿no te estoy dejando en las mismas?” Y le dije que no, porque yo sé que a ella sí le importan los pacientes y no me estaba recitando el protocolo sino hablando desde su experiencia de 20 años o no sé cuántos. Y ya.

El resto del día de ayer chapulín como ahuevadito estuvo, mi humanito, pero hoy amaneció con los bríos de siempre. Fiu. Cuando superé el susto pensaba que claro que estoy harta de estar embarazada y el embarazo apesta y tal, pero qué raro va a ser tener mi cuerpo para mí sola. Me pregunté si la depresión post-parto no es sólo un desajuste hormonal encabronado sino que tiene causas extrínsecas y la principal sentir el cuerpo deshabitado, huero, con sus ecos de antes y vacío de bebé, como si nada hubiera pasado. Eso sí lo voy a extrañar, creo.

Otro sueño traumático

Estoy echada viéndome la panza que brinca cuando bebé brinca. De pronto la piel se me hace como de chicle y bebé prácticamente asoma su carita, toda su cabeza por mi panza. Me asusto porque creo que podría ser un signo de parto prematuro, y aunque me da demasiada emoción por fin ver su cara duendezca, lo empujo hacia adentro, le digo no bebé, todavía te falta un ratito, tus pulmones no están listos. Entonces sí que me doy cuenta de que el parto ha empezado, no sé cómo, pero me doy cuenta. Así tal cual en el sillón paro un gatito. Le quito con la lengua la membrana que le cubre la nariz para que pueda respirar, lo limpio, y es un gatito gris con blanco hermoso. Trato de amamantarlo pero como tiene boca de gatito pues no nos acomodamos y me pongo muy triste. Alguien, una señora o tal vez la Milanesa que está trabajando junto a mí le trae un plato de leche o crema y el gatito come y sigue jugando con algo. Pienso que yo tenía mucha ilusión de tener un bebé humano y cargarlo como las humanas cargamos a nuestros cachorros. Entonces me acuerdo de que los gatitos nacen en camadas y sigo pujando y sacándome cachorros, pero estos cachorros son diferentes, son como pequeños dragones, con la piel hinchada y roja, llenos de líquidos y cubiertos de pedazos de saco amniótico. Unos no se mueven, otros apenas respiran y sé que si me hubiera dado cuenta antes de que tenía que parir a toda la camada hubieran sobrevivido. Quiero limpiarlos, limpiarles la nariz para que respiren pero prefiero seguir sacándolos a todos. Milanesa me ayuda un poco, pero se va. El último dragón ni siquiera está bien formado, es como una bola rara de células. Una enfermera llega para ayudarme y como creía que estaban todos muertos, cortó a uno y lo metió en una caja de plástico. Abro la caja y veo los pedazos latiendo, moviéndose, me pregunto si es porque sus células están vivas y pienso que tal vez se puede salvar pero al mismo tiempo me da horror que se reproduzcan por partenogénesis y lloro tanto y sólo quiero acabar con eso. No sé si los voy a enterrar o tirar a la basura o tratar de salvarlos. Sigo pensando que yo quería un bebé humano. Pienso en las imágenes que tenía en la ilusión de ser mamá de mi niñito, tener una casa para él, con su ropa y sus cosas y sus papás para quererlo, es demasiado triste. Pienso que nunca voy a poder convencer a Milanesa de tener más hijos, y en que ahora tengo un gato y no quiero un gato, quiero un hijo. Pienso en todos los días cómo lo sentía saltar adentro de mí y le decía cosas y cuánto quería conocerlo y amarlo. Cuando despierto tengo tanta tristeza y miedo que me toma un rato darme cuenta de que estoy en mi vida y de que mi bebito sí es humano. Quiero despertar a la Milanesa y contárselo todo y me doy cuenta de que en muchos sueños de partos y de bebé él no está, está ocupado, está lejos y no entiendo porqué. ¿Será porque sólo uno de nosotros puede hacerla gestación y me tocó a mí? ¿será que la responsabilidad me agobia, la reponsabilidad que biológicamente no puedo compartir con él? ¿será que creo que no entiende mi prisa urgencia de tener el cuarto de bebé listo, el plan de parto listo, las decisiones listas, el nombre listo? ¿será el miedo a perder nuestro amor hermoso y quedarme sin mi jombre cuando seamos papás? ¿será que la única embarazada aquí soy yo?

Argh

Hoy el Tripulante tuvo su primer episodio de hipo, o al menos eso creemos. Milanesa tenía su mano en mi panza y cada vez que decía “hijito” hijito brincaba. Como 10 minutos duró. Hipo o el crío va que vuela para bailarín. Milanesa dice que jazzista, por el ritmo.

En otras noticias, mi mundo lo siento de cabeza. Evaluación en el hospi diciendo que tengo que tomar más riesgos en el trabajo y felicitándome por haberlo hecho durante las últimas semanas. Yo entonces les dije que muchas veces mi temor es pasar por encima de ellos (supervisores) y sus haceres y su estructura. Ellos me veían con cara de tas tú loca, y me dijeron que si yo hago algo que a ellos les corresponde se van a sentir muy agradecidos por mi ayuda. Puf. Además de todo, una cultura laboral totalmente distinta. También decían que les ha gustado ver cómo he ido más allá de mi zona de confort, y yo pensaba pero si dejé mi zona de confort hace 2 años cuando salí de México. Trabajo en otra cultura, sólo convivo con la gente con la que trabajo, hablo otro idioma todo el tiempo, TODO el tiempo estoy fuera de mi zona de confort. Obvio, para que ellos perciban algo de eso significa que yo me siento como trapecista en medio del aire. Argh.

En tres semanas termino mis horas y luego me quedo en blanco. Necesito un trabajo que pueda hacer con todo y mi panzota, y que pueda hacer de free lance para poder dejarlo sin culpas cuando el chapulín arribe a puerto. Pero no quiero dejar por completo lo que estoy haciendo y desconectarme, sería una locura, justo cuando me empiezo a sentir más segura de mí misma. Aunque sería muy fácil seguir en donde estoy, creo que tal vez me haría bien respirar otros aires. Pero tengo que trabajar y quiero aportar algo a la economía del hogar mientras pueda.

No tenemos depa todavía. Oh frustración. Tengo bolsas y bolsas llenas de ropita de bebé que nos regaló la hermana de Milanesa, y mi instinto me llama a sacarla verla lavarla acomodarla y preparar el nido para el crío, pero ni hay dónde ponerla. Hemos pensado que en el peor de los casos nos quedaremos en este mesmo depa hasta unos meses después del nacimiento, pero eso complica todo con las visitas que queremos tener y con las cosas del chilpa; por no hablar de lo complicado que será mudarnos cuando tengamos además un chapulincito en brazos y comiendo y durmiendo 24 horas al día. Argh.

Como no hay depa, ni cómo registrarse en guarderías y esas cosas porque resulta que nos van a quedar retelejos. Dicen los que saben que hay que apuntarse con AÑOS de anticipación. Y si yo quiero un trabajo per diem para no desconectarme y al menos aportar pa los paseos, necesitaremos tener opciones… la otra es que trabaje cuando Milanesa está en casa pero entonces me quedaría sin marido y todos sabemos que eso no es nada buena idea. Argh.

En mayo tengo que tomar mi examen para el certificado, pero eso es 4 semanas antes de la fecha estimada de entrega del crío, así que puede muy bien nacer en esa misma semana y entonces no podría presentar mi examen sino hasta noviembre. Argh. Los libros que recomienda el consejo son MUY caros y yo sólo tengo 1 y me duele MUCHO el codo de comprar unos libros para el examen porque no necesariamente son buenos, son para el examen, y en la biblio pública no los tienen, ningunísimo. Argh.

Milanesa se queja de que no tenemos amigos y se apachurra, y entonces yo me apachurro también y nos queremos regresar corriendo a Mex, pero luego lo pensamos y ay nanita la verdad ni queremos volver al DF pero extrañamos mucho nuestra gente ambos dos. Argh.

Mi panza es enorme y me duele mi espalda. Mi cuñaá dice que parece que estoy malabareando muchas cosas, que debe ser estresante. Yo sueño todas las noches con el hospi, con pendientes, con trámites, con que no estoy casada con la Mila sino con alguien más, con casas en las que he vivido y casas desconocidas a las que me mudo y no encuentro mis cosas ni mi cuarto. Argh.

Argh. Argh. Argh. Gracias por escuchar.

Snif habitacional

Nos dijeron que no, del depa chido. Snif. Hoy iremos a ver otros dos, no podemos ver muchos porque los dueños quieren hacer sus citas a las 4. ¿Cómno esperan que uno pueda pagar las cantidades exorbitantes que cuesta rentar en esta ciudad y estar libre del trabajo a las 4PM? Malditos. Oh frustración de Milanesa y yo que sentimos que no encontraremos nada. Así me pasa cuando veo muchas cosas muy feas, casas, situaciones económicas, historias, destrucción, abandono, como que se me aplasta un poco el corazón.

Necesito ir a barrio latino a aprovisionar de golosinas de mi tierra, eso siempre me lavanta el ánimo. POr ejemplo, quiero un jugo de naranja recién hecho por el que no me quieran cobrar cinco dólares, ratas panteoneras. Por eso voy. Pero voy hasta el viernes porque soy muy trabajadora, aunque nadie me pague. Snif. Y si me pagaran podríamos pagar más de renta y encontrar algo más lindo… pero seguro nos sentiríamos estafados, tal vez es mejor así. Ash. Yo quería ese depa. Mucho. Snif.