(o Justin Bieber latino, como dice Daniela jajajaja)
Y cuando digo que mi hijo está obsesionado con la música me refiero a esto:
- Cada mañana mientras me resisto a salir de la cama, paso un buen rato recordándole que no se puede tocar el saxofón, ni el pianito, ni los tambores a esa hora (antes de las 7).
- Se sienta a desayunar y empieza clank clank clank clank clank tin tin tin pum pum pum a tocar batería con platos vasos cubiertos mesa charola de periquera burbujas con sonido en el vaso de leche… no para.
- Estamos en el patio y le doy una canica grande que me encontré. ¿qué hace? Pues lo que hace todo niño con una canica: usarla para hacer musiquitas en el piso la banquita el basurero la escalera y todos lugares hasta encontrar el sonido que quiere. Luego se pone a cantar mientras toca.
- Salimos al parque, y arriba de una estructura de juegos hay dos tambores. Por supuesto va como imán hacia ellos. Toca un buen rato y me dice a mí lo que tengo que tocar (ahora es flamenco, flaminco, le dice él, me toca aplaudir como en el flamenco). Luego dice que cambiemos y que toquemos salsa. Él toca y yo canto.
- Finalmente lo convenzo de dejar de tocar y aprovechar para correr brincar trepar y esas cosas que se hacen en el parque. Se baja por la resbaladilla y se trepa a unos troncos… en los cuales empieza a tocar OTRA canción. Esta vez “hoy puede ser un gran día”, la de Serrat.
- Luego el papá le dice “Chapu vamos a jugar a que esta era mi casa” y Chapu se va hacia donde están los tambores y dice ” siiii y ÉSTA es mi casa y tocamos música, tú el tambor grande y yo el chiquito”.
- Vamos al vivero de Home Depot. Mientras su papá ve las plantas, el Chapu encuentra una ramita y se arma unan batería con una caja, un estante de metal y una maceta… y prueba diferentes secuencias de sonidos.
- Subimos al coche y como siempre “mamá yo quiero una canción muy bonita para mí por favor”. Y así vamos pasando por las canciones del iPod, una escoge él y una yo.
Y entre todos esos momentos está cantando o bailando o tocando, o inventando canciones, o jugando a ser Angelina Ballerina.
Ah y ahora sabe poner discos en el estéreo. Es imparable.
Tengo que ahorrar para pagarle sus clases de música. Al conservatorio a los 4 años, directito. Jajaja. Ya en serio, me pregunto cuáles teorías hay sobre la enseñanza/aprendizaje de la música, qué es lo adecuado para desarrollar su potencial en una forma en que lo disfrute… sin que acabe odiando las clases de música pero sí que aprenda y cultive la disciplina de practicar y trabajar para alcanzar lo que quiere. O sea, una formación musical que no le destruya su amor por la música. Eso quiero.
Creo que por lo pronto voy a proponerme cada semana presentarle un nuevo estilo musical o un músico emblemático: latin jazz, más flamenco, los Beatles, clásica, irlandesa, mariachi, vallenato, boleros. Lo mínimo que vamos a ganar es divertirnos y convivir, y por ahora eso es lo más importante ¿no?
PD. Y no, nunca me puse audífonos en la panza cuando estaba embarazada. Me parecía una invasión a sus cortos 9 meses de silencio.