Secretaria, secretaria

Entre mis sueños pachecos de los últimos días, destaca el de anoche, porque me desperté a las 2:30 con una sensación de pesadumbre que argh. Y aunque al contarlo me da mucha risa, el sueño tenía un ambiente denso. Lo más signifi es un concierto de Mocedades, con ellos en un escenario cantando secretaria secretaria la que escucha escribe y calla la que hizo de un despacho tu morada… cristooooo, qué depresión. Y entonces desperté con la canción repitiéndose incesante y a gran volumen en la rocola de mi cabezota, sin lograr acordarme de la frase “y al negarme a ser amable me ignoraste…”

La hora de insomnio fue por cierto muy productiva porque tuve muchas buenas ideas, así que lo que siempre me digo “de todo eso, no hay nada que puedas resolver a las 3AM, duérmete otra vez” o “no hay porqué resolverlo ahora, estará todo esperándote ahí en la mañana” esta vez no funcionó porque quería ir a la compu y escribirlo todo y mandar correos e investigar dos tres cosas que se me ocurrían. Al final me canté la de 7 vidas una y otra vez, luego despertó Chapu y lo pasé con nosotros a la cama y ahí con mi bebesito me pude dormir, no sin antes hacer zoom out a la canción de la secretaria y dirigirle desde mi corazón estas palabras:

Secretaria, secretaria: Usté la cagó. Usté escucha escribe y calla porque quiere, por pendeja, o nomás porque quiere, pero eso de que se pasó 20 años sufriendo por un jefe, hostia, ni por Hugh Grant ni por Johny Depp, la verdad. Porque uno claaaro atraviesa sus crisis y sus fases de máximo apendejamiento, pero no se pase, hay otros trabajos, otras carreras, hasta otras ciudades. Es más, yo quiero saber cómo con un sueldo de secretaria se pudo hacer de una casa. Esa historia de víctima la vivió porque quiso. Y yo, no se la compro.

(Fiu, qué liberación)(jajajajaja)

Boquiaberta y patitiesa

Pos que ya ven que yo decía que un día de estos llegará el momento de dejar de amamantar por completo… pero no lo creía mucho porque cuando llegábamos a la cama y contábamos un cuento (tarea del papá) Chapu inmediatamismo empezaba a hacer la seña para “leche” (o su versión) y a quejarse y a levantarme la blusa. O sea, le importaba mucho el tal nursing de la noche.

Y a mí sí me gustaba darle y tener ese ratito de arrunchamiento y cariñitos y de que mi bebito se portara todavía como un bebito, lo que me daba cansancio es que si por él fuera, estaría toda la noche en la teta, al menos media hora… ohhhh cansanciooooooooooo. Así que yo quería seguirle dando la leche de la noche pero poquito, y decidimos cambiar el orden de la rutina nocturna: en lugar de hacer libro-leche-camita, hacer leche-libro-camita. Así con la fascinación que le producen los libros dejaría la teta a los menos minutos y estaría contento con su libro y ya. ¿ahhhhh siiiiiiiiii???? Pos no.

Pos que cambiamos la rutina una noche. Funcionó. La segunda noche dije leche leche pero Chapulín no quería saber nada de leche y sólo quería leer Gorilita una y otra vez. Bueno. Qué raro. Un poco de trauma para mí. La tercera noche (hoy) ohhhhh por dios, dije leche leche pero el enano ni me volteó a ver mas que para darme sus libros. Bueno. Contamos muuu muuu mientras él trataba de hacer los sonidos de animales, contamos Gorilita, contamos But not the hippopotamus. Y dijimos un cuento más y ya. Otra vez leímos el del hippopotamus y rechinó cuando se acabó. Entonces cantamos Tongo Tongo (http://www.youtube.com/watch?v=qHeOG900sUM) y lo más choc de todo, que por primera vez Chapaulín trataba de seguir los movimientos. ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHH!!!!!!!!!!! Y le salía bastante bien.

Luego, para cerrar con broche de oro, después de arrullar a mi pequeño con otra cancioncita y ponerlo en su cuna, agarró su ratón de peluche y lo abrazó y se durmió. AAAAAAAHHHHHHHHH. Tampoco se había arrunchado con un muñeco de peluche, a veces con libros o con un carrito, pero con un peluche nunca. Qué choc. Estoy en choc. Mi hijo es tan grande. ¡¡¡¡YEEEEEEEEEEEEEEI!!!!

Ruca champiñón

Bueno, ya sé que lo de ruca es despectivo, y yo ni idea tengo de su historia, pero tampoco soy su terapeuta para estarle resolviendo los traumas y frustraciones, así que se queda: ruca champiñón.

Es una mujer ocmo de unos sesenta y tantos, con pocos dientes, cara de piyama y un gorrito que la hace parecer champiñón. La vi dos veces sentándose a descansar en los escalones de nuesta puerta, pero justo cuando íbamos saliendo, y al vernos venir ella se levantaba y se iba. Yo digo que un escalón pa reposarlas no se le niega a nadie, y menos a su venerable edad, pero nunca ns dio tiempo de decirle nada (ah eso sí, ruca pero veloz). Otra mañana tocó el timbre y me asomé, preguntó por nosequién, le dije aquí no vive, y preguntó algo más y luego si somos dueños del edificio o si tenemos la suerte de poder pagar una renta. Después de eso le dije “lo siento no puedo ayudarla adiosito”. Y ahí sellé mi destino de los últimos meses, porque nada la detiene, cada domingo en la mañana ella toca el timbre y claro despierta al hijo o al que le toque dormir, y sale corriendo. En mi caso me levanto con el corazón en la boca porque el timbre suena horrible y cuando me asomo o salgo no hay tal ruca. Argh.

El domingo pasado que yo estba dispuesta a decirle cosas, pero Milanesa fue más rápido que yo y le dijo “How can I help you” y ella dijo que se había equivocado, Milanesa dijo “siiii, pero te has equivocada cada semana los últimos meses, ya no lo hagas” y eso mientras yo corría escaleras abajo y la ruca shuuuuum, ya no estaba.

Hoy, que me había olvidado de tan idiosincrático personaje, salí a comprar la leche del Chapu y cuando llegamos (más bien cerca de las 10) tooooooing que veo a ruca-champiñón acercándose a mi puerta, a mi timbre, con su dedito listo para molestar al prójimooooooo, y que me estaciono y que me bajo y que tiene lugar el siguiente intercambio:
Yo – oóoooooooigame señora: usté ha estado tocando mi timbre todos los domingos
RCH – hoy no lo toqué (con carita de cadillo)
Yo – pero lo iba a tocar, y lo ha estado haciendo
RCH – pero hoy no lo toqué
Yo – ya sé, tiene que dejar de tocar mi timbre, no quiero que toque mi timbre nunca más
RCH – pero pero
Yo – nunca más, por favor, y si lo hace voy a llamar a la policía, OK?
RCH – está bien, gracias
RCH – gracias a usted, adiós

Así, medio interrumpidos los turnos como corresponde a una discusión en la vía pública, y luego se fue y me subí al coche pa estacionarme bien, y estaba temblando respiración acelerada espantada y preguntándome si había gritado, si había sido grosera o sólo firme, si había otra forma de decirle, si me pasé de lanza, si fue un acto compasivo… chale conmigo, esto de poner límites no lo tengo 100% dominado, pero esta es una batalla personal ganada. Aún si doña champi viene el siguiente domingo, me siento triunfante (¿o triunfadora? bueno, las dos cosas).

La próxima vez a ver si me acuerdo de respirar profundo antes de iniciar un altercado de esos, tal vez así pienso mejor en lo que estoy diciendo y cómo lo digo. Pero claro que eso es nivel ultra master de poner límites, y yo todavía estoy como en primaria.

Mi bebé

aaaaaay por diooooos mi bebesito, el chiquito bebesito… COME CON CUCHARA…. AAAAAAAAAAAAAHHHHHHH QUÉ SUSTOOOOOOOOOOOO…. mañana va a llegar a la casa diciéndome “mamá me voy al peace corps, con mi novia (o), en mi coche” aaaaaaaaaaaaaahhhhhh estoy en choc.

Virus y más

Oh cucha estoy, virus malévolo que me duele todo literalmente todo, pero más la garganta y la cabeza y las articulaciones. Gracias al cielo Milanesa está en casa todavía y se encargó de Chapu hoy, así que pude descansar… oh qué lujo poder dormir cuando se está enferma, ya no me acordaba.

Fuimos a ver a Totó la Momposina en un concierto gratis en un bosque con unos amigos con bebés. Qué lindo fue. Hacía mucho calor. Cantamos aguaceroemayooooooooooo déjalo caeeeeeeeeeeeeeeeeer (chun cu chun cu chu)… bailamos comimos sandwiches.

AY por cierto, a eso venía, a contar que mi kermit me hizo de cumple un recetario de sandwiches, muy virtual para ahorrar papel y tal, y aunque no he seguido una receta al pie de la letra (no nomás por rebelde sino porque cuando quiero un changüis nunca me acuerdo… creo que lo tendré que imprimir y tener en la cocina) lo leo y lo leo y agarro ideas e inspiración, así que ayer hice sándwiches con:
pesto
tomate deshidratado
queso de cabra
calabacita asada
espinaca
untadita de mayonesa
y fue una golosina, lástima que salieron muy chiquitos y nos quedamos con ganas de más.

Como pájaro negro cobre mi cabeza vuela la angustia de no tener una chamba fija en mi área… ¿y yi nuna encuentro? ¿y si nadie me quiere contratar? ¿y si nunca vuelvo a tener un trabajo que me guste? ¿y si se me olvida cómo trabajar con niños? Estoy haciendo chambis chidas pero de free lance pero eso me permite repasar mi teoría y mi práctica pero lo que yo quiero es chamba fija y saber si mi sobri es niño o niña y cómo se llamará, pero Kermit nos tiene en ascuas.

Cansancio. Ah, soy fan de The Office. Y de la fruta deshidratada con freeze dry. Me voy a virulear a otro lado.