Una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa

Que el Chapu esté enfermo UNA CHINGADA VEZ MÁS no significa que yo me vaya a enfermar también. ¿VERDAAAAAD? Hoy mismo voy con el homeópata y a ver qué me recetan para goddito. Yo sigo con mi plan: vitaminas, ejercicio, amorcito, así que nada nada nada de enfermedad para mí he dicho y sanseacabó.

Que echándome en reversa, la única vez qu eno hago toda mi ñoñería precavidosa de voltear como una enferma por todos los espejos y ventanas del coche, PUM se me atraviesa un coche estacionado, y que le dejo un recadito diciendo lo verry sorry que estoy y mi tel. Rasponcito de pintura, creo que hasta sale con trapito porque no sé si salió má raspada su pintura o la mía. Viernes a medio día fue, y nadie me ha llamado. Yo soy persona de bien, eso que ni qué, y dejé mis datos como lo marca mi código de ética, pero ojalá que se lo haya llevado el viento o a la persona no le importe o así y ni me llamen.

Y ya de momento.

Cotilleo

Como hay tantas cosas profundas y grandes pasando en mi vida, contaré algunas superficialidades, al final no tan superficiales porque son mi día a día y una fuente real de emociones y aprendizajes.

Ayer Chapulín se comió un pedazo de lomo. Pero de lomo de libro. Y cuando se come algo que no debe, cierra la boca con fuerza y se resiste a que le quiten su tesoro y llora y grita cuando le pongo un dedo en la boca. Ayer no fue la excepción. Rascando rascando en el librero decidió porbar un pedazo del lomo de La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y su abuela desalmada. Sí que quiero apoyar su buen gusto por la literatura, y me encanta que el crío devore libros, pero ante el riesgo de asfixia, luchamos a muerte. Gané yo.

Ya sabe voltearse para bajarse de la cama. Es un ternura total. Y Lo más adorable es que se pone de panza, y luego levanta una patita, como si fuera brújula que le dice pa dónde es la vuelta. Una y otra vez hasta que le atina a la dirección correcta y luego se arrastra en reversa hasta tocar el piso. Ah no, lo verdaderamente más adorable es que todavía no discrimina muy bien cuándo hay que usar esa técnica, así que la aplica cada vez que cambia de una superficie a otra (tapete a piso, pasto a cemento, etc.).

Sus primera palabras son miau y caca. Aunque no estoy segura de que sabe lo que es caca, pero cuando le pregunto qué hay en tu pañal dice “ca” o a veces “caca”. Ah pero eso sí, cuando pregunto cómo hace el gato siempre dice “bau” o “mau” y lo repetía sin parar en casa de los abuelos cuando los gatitos estaban a la vista.

PD ¿No le encanta la palabra cotilleo? Jajajajaja. ¡¡¡Es taaaaan almodóvar!!!!