El método. Para nosotros. Dicen las que coordinan mi grupo de los martes que el problema con los libros de dormir es que los bebés no los leen y no saben qué hacer. No se enteran de que tienen que dormir de tal o cual forma. Jajaja. Pues para nosotros el método estáa funcionando. En primer lugar y tal vez la razón más importante es que tengo expectativas más realistas sobre cuánto va a dormir en la noche y en el día. Eso, por sí solo, hace gran diferencia. Otro elemento poderoso es que cuando un día no funciona, no me clavo, me digo “lo intento al rato” me digo “a ver mañana”. Un poco menos de neurosis.
Las siestas van más o menos. Yo que como sabemos había jurado no dejar mis actividades por “el horario” de mi jijito, ahora me he tragado mis palabras. Generalmente logro que tome una bueeeena siesta en la mañana pero todavía necesita asistencia en el camino. Con trabajo está haciendo sus tres siestas al día o bien juntando tres horas… a según. Espero que poco a poco se vaya mejorando. Por lo pronto de una siesta ya la está cayendo el 20, todavía el chupón es indispensable pero ya no me estresa.
En la noche es donde oh mejoría gran gran. Empezamos proceso camístico a las 6 y pa las 7 ya está pelas. Oh dendición. Unos días todavía se despertó cada 20 min pero ya no. Y ya no siempre necesita algo en la boca para dormir, se queda en su cunita contento casi siempre. Había estado despertando cada dos horas al principio de la noche para comer, los últimos días vamos en 4 horas. Anoche despertó a las 10:30, 1:00, 5:00 y 8:15. Yo desperté esta mañana como si me hubieran reseteado el CPU fresca y de buen humors. Además como no se despierta tan seguido me alcanza la energía para darle de comer y regresarlo a su cunita en lugar de ponerlo en la cama con nosotros, o sea que lo poco que duermo lo duermo mejor.
El miércoles empecé clases y Milanesa se encargó de todo el bed time y contrario a lo que ambos temíamos, les fue rete bien. Sólo que Chapulín llora a grito pelado cuando lo sacan de la tina. Milanesa se pregunta si será algún recuerdo de salir del útero. A mí me encanta que mi marido se prgunte esas cosas. Chapulín está cada vez más contento con su papá. A mí me urge tener un trabajo fuera de casa. Medio tiempo, un ratito, pero me urge por mi salud mental. Me urge sentirme profesional y económicamente productiva. Soy una conductora poderosa y unos días me quedo con el coche y ahí voy con mi crío en su huevito, arriba y abajo, sobre ruedas y me gusta mucho. No tengo las habilidades microbuseras de mi marido, pero digamos que me voy sintiendo más relajada cuando manejo. Eso sí, sin música no puedo porqueme pongo rete nerviosa.
En otros asuntos hijísticos, el Chapu hace conversaciones como grande, hace ruidos gu aaa uuuu iiiiiaaaa y luego se calla y escucha, entonces le hacemos guuu aaaa iii repertimos lo que él dice y nos callamos, y luego él reponde. Es para comérselo. Así que cuando salgo con él en la carriola voy repasando mi repertorio de sonidos bobos, para su fascinación. Su mirada es más serena mucho más fija, parece que entiende lo que decimos. Se pone sobre su panza y se estira muchíiiiisimo volteando hacia arriba y luego se ríe y deja caer la cabeza y frena juuuusto antes de llegar al piso. O se sube en los brazos como queriendo gatear pero a la hora que finalmente se pone sobre las rodillas (porque también intenta meter estirada toda la patita a bajo de él) ya se le olvidó qué se hacía con los brazos. Claro que eso no es impedimento para él porque de cualquier manera se arrastra pa todos lados. Chupa el piso, los trapos, las cobijas, las manos, la cara de mamá y papá, los deditos de sus pies y el otro día los deditos del pie de otro bebé. Cada vez es un bebé más goddito, hace más cosas de bebé, el otro día me regaló unas risitas jija jija que me derritieron el corazón. Le gusta jugar aserrín aserrán. Le gusta la canción del Grillo y la de siete vidas. Hoy le canté la de la llorona (por una calle cerca de la prepaaaa dicen que sale una llorona loca, etc) y me veía con gran fascinación.
Mañana nos vamos con mi cuñado y familia a pasar el Thanksgiving. Finde pasado con Ay-lin y Yef y todos sus amigos en una linda casa con alberca y nos divertimos como enanos… y Chapulín con todo el ruido y la fiesta durmió de maravilla. Ahí fue cuando empezó a dormir mejor y no se le ha quitado (toquen madera pofavó).
Veo a mis amiguitas dos veces por semana y me hacen muy feliz. Me siento más muy más en casa porque tengo comadres y mis comadres son chidas y sus bebés son chidos.
Son las siete y cachito y estoy muerta. Pero tengo que hacer maleta y dejar todo listo porque mañana salimos a la hora de la primera siesta de bebé, o sea como a las 8 ó 9 AM. Cansancio.
La Nutria estará en Chilangoland al mismo tiempo que yo. No puedo creer mi buena suerte. Yo creí que le podría presentar a mi hijo sólo después de muchos años. Yei.
Me gustan los días fríos y soleados.