Y cuando duermo no descanso

Primer sueño
Del hospital nos llaman a Milanesa y a mí para decirnos que nos tienen que hacer un estudio. Llegamos a las 7PM y nos tienen en una sala de espera, con sofás y una tele enorme. Como a las 11PM nos dicen que no hay camas, que tendremos que dormir en el piso en la sala de espera. Nos enojamos, claro, le digo a la enfermera que nos tienen que dar un lugar decente para dormir, que ellos nos hicieron ir a esas horas y es su responsabilidad y tal. Me dice que hable con su supervisora. Y así, voy por el área de pediatría del hospital buscando con quién quejarme para que me resuelvan y preguntándome qué demonios hago yo de paciente en pediatría. Aún así, insisto, me tienen que dar una cama.

Se abren y se cierran puertas alrededor de mí: entro a una oficina y cuando quiero volver por la puerta la sala cambió y ahora es la incubadora, me regreso por la misma puerta y es cuidados intensivos, otra vez a la puerta y salgo a diferentes salas y diferentes pasillos. En el hospital tienen dos perros de visita: un pastor alemán y un boxer, pienso que para mi suerte el boxer me va a ladrar cuando pase junto a e´l y el cuarto que nos den será donde este el otro perro. Sigo tratando de volver por la puerta que entré y cada vez el lugar es diferente. Encuentro a una enfermera que conozco que además es administradora y le vuelvo a explicar todo. No me hace caso. Decido que más vale tratar de dormir un poco.

En la sala de espera hay tres camas ahora. En una hay una familia y mi kermit en la orilla. Me arruncho con mi kermit pensando que al menos así puedo abrazarla un ratito y disfrutar la noche, pero cuando me empiezo a quedar dormida me doy cuenta de que no es ella, es un hombre chino muy flaco y un poco deforme todo dormido y un poco sudado. Salto de la cama y lo veo con un poco de asco y un mucho de sorpresa.

Segundo sueño, misma noche
Estoy en mi cuarto cambiándome de ropa y mi mamá en la cocina haciendo sopa para cenar. Escucho que en la TV está una escena de Penélope Cruz en Vicky Cristina Barcelona y corro a la sala a verla. Entonces me acuerdo que mi papá regresaba ese mismo día de viaje y decido ir a su casa, que está a la vuelta de la esquina, a ver si ya llegó, para saludarlo. Me paro abajo de su edificio y veo todo apagado, asumo que no está. Trato de regresar a mi casa dándole la vuelta a la manzana pero salgo a otra calle, y a otra y a otra, y cada vez las calles se ponen más feas y acabo en rumbos obscuros y sucios y solitarios del DF. Y no entiendo dónde me perdí ni dónde tenía que haber dado vuelta.

Buscando la pesera correcta entro a un lugar por un puente peatonal, con puestos a los lados, muchísima gente, el techo cubierto con lonas blancas y es obvio que no pertenezco ahí y que estoy perdida. Parece como los “camerinos” de la Arena México o algo así, hay posters de luchadores y ese ambiente. Veo a un chico y se me hace conocido y trae un iPhone, así que le grito y le pido que me ayude. Le pido su teléfono y él me ignora pero yo corro tras él. Me hace cara de que me conoce y dice que me va a ayudar pero no quiere que nadie sepa que me conoce. Yo pienso que es un abuso pedirle que me acompañe de regreso a mi casa pero también sé que necesito mucho que lo haga. Finalmente se pierde entre la multitud, no me ayuda nada, me deja.

Salgo del lugar asustada y también preocupada porque mi mamá me estaba esperando con la cena. Me meto a un edificio viejo pintado de blanco, como una bodega, adentro hay departamentos y entro a uno. Tiene ventanas grandes y como ya amaneció la luz entra blanca y tranquila por la ventana. Una chica en la cocina prepara una sopa, yo entro y no nos decimos nada, pero el lugar se parece al depa de la Loz (piso de madera clarita, decorado con tema de manzanas) y yo sé que se acaba de mudar, que es su primer depa y la primera vez que vive sola. Encima de los adornos y de unas jarras hay una capa sólida de parafina. La levanto un poco y es hermosa, blanca y frágil y al mismo tiempo mucho más efectiva que el papel o la tela. Yo pienso que es una forma brillante de proteger las cosas del polvo y que debemos usarla en casa. Encuentro un teléfono y empiezo a marcar, pero no funciona. La chica aparece y me trae otro teléfono, blanco, con dibujitos. Me explica que para marcar hay que apretar un botón con un corazoncito y otro con un cohete espacial. Pienso en pedirle a la chica que me acompañe a mi casa.

Llamo a mi mamá y lo primero que le digo es que estoy bien, y me pongo a llorar diciendo estoy bien estoy bien, le explico que me perdí, que estoy en casa de una chica y que le voy a pedir que me acompañe (aunque sea un abuso). Mi mamá me dice que está todo bien, no está preocupada, nunca se preocupó. Me dice que nos vemos en la casa.

6 comentarios

  1. Checo el bailador dijo:

    Septiembre 23, 2008 a 11:00 pm

    ¡Ay, mija! Me da gusto ver que descubres (redescubres la vida y esos asuntos avanzados como el papel de una madre, las amistades y tal, pero en espectod fundamentales asumo mi responsabilidad paterna, nomás cuidando de no alzar mi dedito para aconsejarte cómo evitar esos sueños tan tremendos:
    1) No leas Alicia en el País de las Maravillas antes de dormir (por lo de los laberintos)
    2) No cenes pesado y evita los champiñones (causan alucinaciones)
    3) Consíguete un GPS.

    Si funciona, me avisas. Je je. ¡Besos!

  2. Kermit dijo:

    Septiembre 24, 2008 a 2:43 am

    1. Buaaaaaaaaaaaaaaaa
    2. Mi papá es la neta.

  3. Addy dijo:

    Septiembre 24, 2008 a 7:13 am

    Ok muñeca, obviamente tienes muchisimas cosas en la cabeza y cuando te vas a dormir tu sigues “churning the crap” aqui te va un ejercicio muy chido que yo hago, cuando te acuestes, dobla una pierna y descanza tu pie en la otra rodilla, (como haciendo un 4 con tus piernas), asi tu perlvis tocara del todo el colchon, entonces, imagina, o pretende que ves (o ve) una esfera de luz blanca flotando encima de tu cabeza, y visualiza, pretende o ve un rayo de luz blanca que sale de la esfera y entra en tu cabeza empujando todos los pensamientos, la negatividad y el estress hacia tu cara, con el ritmo de tu respiracion bajando al cuello, los hombros hacia las manos y los dedos, el pecho, la s caderas, la pelvis, las piernas hasta los tobillos, y de ahi a los pies y los dedos de los pies, siente o pretende sentir esa luz blanca relajando tus musculos y respira profundo cada vez que sientas que la luz “se atora” para “ayudarla” a bajar.
    Al principio va a ser un poco complicado y tus pensamientos te van a “asaltar” pero lo importante es mantener tu enfoque en la luz y poco a poco te vas a ir relajando asi podras descanzar mejor cuando te duermas. Practicalo, ojala te sirva.
    Si no….pues tomate 2 shots de tequila, igual y cuando le des de comer al chapu tambien se duerme!!! JA JA JA.
    Te amo!

  4. angela dijo:

    Septiembre 24, 2008 a 2:32 pm

    tambien estaría bien que no vieras mucha television en la noche. que tengas los pies calientitos, que te laves la cara antes de dormir y pocures que tu recamara huela rico, eso me funciona a mi, saber que mi cami esta limpita y calientita.
    prueba un te caliente y besito de las buenas noches :0)

  5. lucia (la otra) dijo:

    Septiembre 24, 2008 a 7:37 pm

    IMHO, me parece que son~ar es una cualidad y un acto que debe respetarse y alentarse. Evidentemente el cerebro no se apaga cuando se cierra el ojito; y, aun mejor, el cerebro busca desentran~ar y resolver problemas cotidianos. Asi que por mas ejercicios de desestres que hagas, lo unico que conseguiras sera… desestresarte fisicamente y conciliar el suen~o, pero si el conflicto que te estresa no se resuelve, tu cerebro no te dejara en paz a menos que decidas terminarlo o componerlo en la realidad. Pero esto seguro que ya lo sabes y que te importa un pepino porque disfrutas de tus suen~os. :D

    Por otro lado, has intentado tener suen~os lucidos? (A mi me gustaria modificarlos o evitar que se modifiquen para que seguir sintiendo cosas bonitas (JAJAJA) en los suen~os.) Estamos, kimosabi, a un paso de poder tenerlos; creo que no todas las personas son capaces de recordar con tanto detalle un suen~o. Por ejemplo, Tomas solo recuerda pesadillas, y esas no le ocurren muy seguido; yo, todos los dias me recuerdo uno. Hoy son~e que era finalista en un concurso de modelos (wth), y como no lo creia, tuve que revisar mis estrias y lonjas y ensen~arlas para que se dieran cuenta de la equivocacion, pero me dijeron que no importaba. Snif. Asi que tuve que usar tacones. YO! TACONES!

    Nosotros te hacemos caso.

  6. lalluviaverde dijo:

    Septiembre 24, 2008 a 11:00 pm

    Eso, que el jejercicio concentrador me ayudaría para no churn the crap (qué buena expresión… jajaja) y poder dormir, y entonces darle paso a mi subcon, que es mucho mejor que yo churneando la crap porque no se limita al mundo lineal y pesca símbolos de todos lados para aclararme y entenderme y muchas veces eso es suficiente para resolver cosas. Bueno. Gracias. Y de los tacones… mientras no te quedes girando en uno, todo bien.


Escribe un comentario