Sobreviviendo las vacunas

Tras mucho leer debatir interrogar y escuchar, decidí no sólo ponerle todas las vacunas al enano, sino ponérselas todas juntas como lo indica el organismo que indica las vacunas acá, etc. Así que hoy fuimos y le tocó vacunada. Además, en mi hospital un empleado tuvo tuberculosis, así que todos los hospitalizados los últimos 4 meses tenemos que pasar por la prueba subcutánea de la tuberculosis y el bebé además por los rayos-x, ante nuestra inconformidad pero ni tan inconformes porque prefiero eso que correr el riesgo de que se enferme.

Chapulín se estremeció un poco con la subcutánea de la tuberculosis, pero le dio un poco lo mismo. Las vacunas, en cambio, no le gustaron nada y lloró horrible. Por suerte el llanto le duró como 3 ó 5 segundos… y a mí todavía no se me acaba de desatorar. También por suerte Ceci estaba conmigo y mientras yo abrazaba al hijito, ella me abrazaba a mí, oh bendición. Oh dendición.

El de los rayos x me dijo que llevaban como 300 bebés fotografiados y que Chapu era el primero que no lloraba. ¿Qué les harán a los otros? me pregunté yo. Pero sí me quedé tranquila ante la rápida recuperación del crío, que para ese momento ya sonreía como si nada… a mí, a los A.V. Linos, al radiólogo. Luego en casa cuando íbamos a salir lloró y yo decidí que no iba y me quedé con Chapu que lloró y lloró… ni fue tanto, dirán las que saben que con qué poco pinole me ahogo, pero normalmente es facilito de calmar y ahora ni tan facilito… tiquito, y a mí mi corazón se me encoge con el llanto de mi hijo… normal, pues, pero qué feo.

Y yo preguntándome (una vez más) si la decisión fue correcta, si me tenía que haber ido con el esquema alternativo de vacunación, si tenía que haber esperado a empezar cuando sea más grande… y empezando a entender las dimensiones del asunto, de tomar decisiones que impactan toda su vida, y al mismo tiempo asumiendo que de todas las cosas que decida habrá unas de las que me arrepienta y es inevitable, aún si todo lo hago por su bien, aún haciendo lo mejor que puedo, aún queriéndolo con todo mi amor… such is life.

Mi mundo huele a leche (y está lleno de gente)

Mucho que contar reflexionar compartir y tanto cansancio.

Chapulín sonríe todo el tiempo y cada vez es más eficiente con la chupada de dedo (menos intentos, más logros, más tiempo con el dedo en la boca). Ante su móvil y ante la mamá, pone los brazos duros y hace un bailecito con el torso… para morirse. Hace ruiditos, dice a-gu, dice aaaaaa, suspira y me derrite. Ya tiene dos meses enteritos.

A mí la maternidad me ha devuelto la sociabilidad: voy a mi grupo de mamás (y un papá) con bebés, hablo con la gente, el jueves pasado tuve un verdadero date… yeeeeei, una chica del grupo y yo llevamos a nuestros críos a la biblioteca a oír cuentos y Marcelo parecía saber qué hacer: hacia dónde voltear, qué cara poner, cuándo fijar la mirada… como si lo hubiera hecho muchas veces. Adorable. Luego me fui con la mamá a tomar café y a platicar. Lindo lindo.

Domingo gran día gran con Meisa y Khalid, nos fuimos a un parque a hacer picnic, volar el papalote y andar en bicicleta. Se sintió como domingo en Chapultepec, sólo que sin perros (oh bendición). Diversión, amiguitos, platica padre, risas, jojojo, estuvo espectacular.

Sábado también gran evento, me fui a hacer mi certificación en resucitación cardiopulmonar, concentrada en bebés y niños, estuvo chido. Llegué a la clase (la dan los mismos de mi seguro médico que son los mismos de mi clase de bebés y que ya siento que vivo ahí) y conocía a otras dos parejas que llevaban a sus bebés y también me puse a platicar con otras parejas de embarazados y no me importa nada y como tengo un hijo hablo con quien se me antoje. Chapu se quedó con su papá toda la mañana. Milanesa se quedó a cargo del changarro, le dejé un biberón y listo. Yo quería que me extrañaran y me necesitaran un montón, pero la verdad es que les fue retebien. Yo me sentía como si me faltara una pierna, de salir sin el hijo. Una parte me gustó y otra parte no porque se sentía como un pequeño calambre en el corazón.

Parece que los jueves me voy a juntar con otras dos mamás que me caen retebien. Así, todo el tiempo esty vomitada de Marcelo y mi ropa huele a leche, y abordo mamás en todos lados y salgo con unas… pero siempre tengo una especie de reserva, como si en el fondo no quisiera ser muy cercana muy amiga de nadie, esperando que llegue la amiga perfecta (que obvio, tiene que hablar español) que sea más o menos como mis amigas que tengo y que ahora viven en México en Italia en Londres… extraño a mis amigas como nunca (kermit included) y cada vez que convivo con alguien acabo pensando mhhh bueno, no es una mejoramiga. Snif. No importa. Tengo a la Chanel que ni tiene hijos ni habla español pero qué bien me siento con ella que hasta se me olvida que estoy hablando siempre en un idioma extranjero.

Del trabajo, ya les tuve que decir que siempre no porque los primeros tres meses necesitan a alguien de tiempo completo. Buaaaaaaaaaa. Fue horrible. Triste. Tenía mucha ilusión. Pero dejar todo el día a mi bebesito a esta edad tanto tiempo con alguien más cuando no es estrictamente necesario, pues no se puede. Ni modo. La Nutria tiene razón cuando dice que hay que aprovechar ahora al bebé porque seguro tendré que trabajar después muchos muuuuchos años. No sé si lo dijo para motivarme… pero creo que sí tenía buena intención. Jajajaja.

Salgo todos o casi todos los días, manque sea a la lavandería, caminar, hacer algo. Me obligo a salir para no volverme loca en casa, hablando como loro todo el día, en piyama hasta als 4 de la tarde, comiendo lo que pueda pescar con una mano, y oliendo a leche.

Hermano de un amigo querido y su esposa tuvieron bebé. Siguiendo una hermosa hermosa tradición que aprendí en esta ciudad, voy a llevarles comida mañana: un guisado de pollo en blanco que mi mamá hacía y que he logrado casi reproducir. La tradición es llevar comida casera y no quedarse más de 10 ó 15 minutos… ya conviviremos cuando la mamá supere el posparto y no aúlle cada vez que tiene que amamantar. Cuando el chaupo nació, colegas de la Milanesa lo hicieron con nosotros, nos trajeron crepas lasaña guisado de camarones arroz budín de pavo y tortillas… nos hicieron el paro de qué manera. Lo mejor es que no había que hacer la gran plática ni sonreír mucho tiempo. Viva la prudencia. Viva la comida casera.

Hace un mes vinieron Papá y Mearrastra. Los disfruté cantidad. Nos reímos, paseamos, convivimos, joteamos, comimos, nos reímos más, le cantamos canciones a mi papá, etc. Fue hermoso. Ahora vienen los A.V. Linos. Más lindo así, tener visita cuando el bebé ya es menos bulto y yo me siento menos bulto, se disfruta mejor. Mi suegra nos ayudó cuando nació el crío, al siguiente día de llegar a casa, pero la verdad es que yo ni quería convivir quería dormir encerrarme en mi cuarto con el bebé a agarrarle la onda al mundo y a reponerme y a organizar mi mundo interno y externo. Las visitas de mi familia han caído en los momentos más adecuados. ¿O será que es mi familia y por eso el momento es adecuado? Oh pol dios, qué estoy diciendo.

Como tres veces he soñado que el hijito se me pierde, que no sé dónde lo dejo: una vez en un hotel, anoche en un centro comercial dentro del elevador… y luego ando preguntando a la gente ¿no ha visto un bebé que dejé? Y mientras más pregunto más me doy cuenta de que el bebé no es sólo un muñeco: es mi hijo, mi irremplazable hijito, mi corazón, mis genes, que hay que cuidarlo muchísimo, que lo amo con un amor que no conocía.

Ya. Sueñoooooooo. Me gusta ser mamá. Me gusta el estatus de madre. Me gusta mi bebito. Cuando lo veo, veo la carita de la Milanesa. Es una dendición (sí, dendición) tener un hijo del hombre que tanto amo. Me gusta mi jombre, aunque lo extraño encaboronadamente porque no tenemos mucho juntos solitos de convivir. Me gusta mi familia (YEI, tengo una familia… es decir, otra).

Vicky Cristina Chapulín Barcelona

Hoy cometimos la mayor audacia en la historia de nuestra paternidad: ir al cine. Y es que ayer salió la nueva peli de Woody Allen. ¿POR QUÉ POR QUÉ JAVIER BARDEM TIENE QUE SER TAN GUAPOOOOOOO? ARGH. Lo siento, un ataque. Es que sale un poco fachosito, con look chacalón, oh por dios. Bardem es de esos hombres a los que los años les sientan retebien. Bueno, pero eso no es el único tema.

El tema es que elegimos la función de las 10 AM en sábado para que no hubiera nadie, y sí que había, pero no mucha gente. Escogimos lugares en la orilla, cerca de la salida, y qué bueno porque aunque Chapu estuvo dormido casi toda la peli, hay que decir que mi hijito tiene efectos de sonido incorporados y todo el tiempo, aún dormido, se escucha m m m m m… pequeños rugidos y luego más m m m m. Ternurita total, daaaa, pero soy una madre responsable y no espero que todo el mundo disfrute a mi golosina de hijito. El caso es que me pasé casi toda la peli parada en el pasillo de salida, a ratos bailando a ratos quieta, para que Chapu no despertara.

La peli, por su parte ES BUENÍSIMAAAAAAAA. Me gustan las pelis de Woody Allen en las que él no actúa. Sí, las otras también me gustan. Pero esta es taaaan buena que a ratos me parecía que estaba viendo una peli de Almodóvar. Wow. Gran combinación de belleza física de los protagonistas, que además son actores maravillosos (hoooostias con la Penélope Cruz, es ESPECTACULAAAAR), con una historia muy divertida, en Barcelona, guión fotografía música, aplausosos muchos aplausosos para Woody Allen y su troupe. También el contenido, los planteamientos filosóficos, las preguntas sobre la felicidad, el amor, el sentido de la vida, el éxito… la peli es una joya.

Lástima que justo 10 minutos antes del final Chapu despertó hambriento y me tuve que salir de la sala completamente a alimentarlo, porque si dormido hace escándalo, comiendo hace mucho más: el ji jau que había contado, pero además se emociona y luego se retuerce y se ahoga y toma aire y total, hace un mitote maravilloso. Pensé por un momento que si yo mientras comía palomitas y fingía estar haciendo todos esos ruidos tal vez nadie me diría nada… pero más bien me daba pena, además de tener las manos suficientemente ocupadas con el Chapu. Por suerte había un minisalita junto al baño y ahí me aplasté (soy enemiga total de alimentar a mi hijo en el baño juro solemnemente que lo evitaré mientras pueda… es lo más que se puede prometer cuando se tienen hijos, ¿verdad?). Y comió, y cuando acabó de comer escupió la leche y los quesitos y entonces yo tenía la manga llena de leche y el cargador sling lleno de leche y después de la peli mientras la Mila lo cargaba para que yo fuera al baño Chapulín escupió más: en el suéter de Milanesa, la banquita, la alfombra… oh well. Regresamos a casa todos oliendo agrio, pero con una gran película más en nuestro haber.

Si valió la pena, claro, BIG TIME valió la pena… si lo volveré a hacer pronto, creo que no, qué flojera, aunque vimos cortos de unas buenísimas que se aproximan. Ah, pero son de acción y el volumen en esas se pone bien loco, pobres tímpanos de mi jijito. Como se ve, todavía no me resigno a no ir al cine… ironía, porque casi nunca vamos porque se nos hace carísimo y el único cine que está relativamente cerca de la casa está uuultra piñata huele feo y todo, y en Mex íbamos al menos una vez a la semana, oh gran privilegio, amo ir al cine. Esta vez fuimos a uno más lejitos, hermoso y en matineé cobran la mitad. Ojalá tuvieran funciones especiales para jefas con sus chilpas, como en Mex. cuando esté allá iré muchas veces. Qué guapo Bardem, qué barbaridad.

Vida con Chapulín

chapulín en su cambiador, Milanesa cambiándole el pañal hablándole en un tono de voz que yo no le conocía, derretido. Le pregunta porqué no ha hecho caca, le dice ¿porqué estás tan guapo Marcelo, es culpa de tu mamá? Chapulín responde gu, a-gu, aaaaa, estornuda, suspira. Yo llego y abrazo a la Milanesa, bebé nos ve y sonríe, con la boca y con los ojitos pequeñitos, y como no le cabe la sonrisa en la cara, pues tiene que retorcerse completo, se sacude los brazos y piernasvoltea su cabeza para todos lados abriendo la boca para que le quepa más sonrisa, nos ve, le damos besos a él y besos a nosotros. Chapulín se ríe. Milanesa lo carga y lo lleva a dormir a nuestro cuarto. Yo babeo. Así es la vida con Chapulín.

Milanesa llega de trabajar, me dice que tenemos que ir al súper limpiar la casa y que él quería pasar la tarde relajándose con nosotros. Además tiene que ir a correr porque está entrenándose para un maratón. Yo sigo en piyama porque decidí aprovechar las siestas del hijo para desayunar e ir al baño, ni siquiera me he lavado los dientes, le digo que necesito que agarre al hijo un rato para comer algo y bañarme. Yo gruño tú gruñes él gruñe. Luego carga al hijo y le dice que lo extrañó todo el día. Yo me pongo chipil y pregunto si a mí no me extrañó… etc. Le digo, en tono amenazante, que no sólo tengo que bañarme sino que ADEMÁS me voy a cortar las uñas de los pies. Así también es la vida con Chapulín.

Hoy Milanesa se fue a un retiro y vuelve mañana. Y Chapu está un tanto cranky y cuando él está cranky yo me canso mucho porque estoy todo el tiempo invocando mi energía contenedora y amorosita y relajada. Se queda a ratos en su silla o en la cunita, pero más bien lo suyo son los brazos y en mi mundo, así tiene que ser. Sin embargo hoy se durmió en la sillita, wow, y cometí la audacia de meterme a bañaaaaar ooooooooh me sentí Indiana Jones. Jajajaja. ALgunas cosas que antes eran OBVIAS ahora son superficialidades: costarse las uñas de los pies, ponerse crema, usar acondicionador, comer comida calientita… recoger la casa, tender la cama, escribir… por eso ya me voy porque Chapu ya se cansó de la sillita.

Así es la vida con Chapulín. Y es un manjar.

Ausiliooooooooo (y otras noticias)

desde hoy, mi hijo dice GUUUUUUUUUUU

AAAAAARGHHHH me muerooooooooo es demasiado hermosooooooooooooooooooo ausilioooooooooooooo

y entonces cuando él dice GU yo no puedo contener la carcajada y él me ve con carita de cámara con la jefa… hasta me dan escalofríos de la ternura

cada vez más frecuentemente se encuentra el pulgar y se lo chupa, me gusta mucho. también le gusta el chupón, pero yo digo que mejor el dedito porque así es él mismo decidiendo cuando queire chup chup chup y cuándo no… claro que el chupón sólo lo agarra cuando quiere pero bueno… me explico, ¿no?

por otro lado… el consulado del mex en san francisco es una dignísima muestra de la burocracia más burocrática de mi mexicolindoyquerido. se tardaron dos meses en un trámite que a mi hermana le tomó un día… y tuve que llamar a todas las extensiones que se me ocurrían hasta atinarle a la correcta y cuando al fin mi documento estuvo listo, tenía un error… así que vamos por más meses. Los odio un poco.

por más otro lado… en esta casa hay Olimpiadas, y somos fans de Michael Phelps, es tan lindo, se ve tan contento, genuinamente contento cada vez que gana. La ceremonia inaugural nos dejó en la baba, ohhh poderosos chinos se la rifaron con la sincronización de 2008 pelados haciendo tai chi y tocando los tambores y prendiendo y apagando luces justo en el segundo exacto para hacer números y caracteres… chapó. Mi duda es: ¿por qué las mujeres de volei de playa ussan bikini y los hombres camiseta y shorts? ¿por qué los hombres gimnastas usan pants y las mujeres leotardito? ¿Porqué rosa para niñas y azul para niños? Yo dije que no iba a vestir a mi hijo de azul, pero resulta que heredamos una tonelada de ropa azul, y además que le sienta retebien. Por cierto, que a los bebés les sale acné y mucho, y caspa y mucha. da un poc de choc, la verdad, el hijito que salió con su piel perfecta, de pronto se llena de ronchas y escamas de piel en la cabeza… aaaaaaaaaaahhhhh… lo bueno es que no le molesta a él… ah sí las Olimpiadas… oh el monotema hijito…

yet another one lado… Harry Potter 6 es en extremo bueno… creo que es mi favorito todos. Mila y yo leemos juntos o por separado y él está de acuerdo en que la Rowling es ultra mega retro power escritora. Siento que oh cómo lo jorobé de un hilo para que empezara y a veces, sobre todo durante el libro 5 sentí que lo hacía sólo por mí, pero ahora está ultraclavado también… un alma más convertida.

hoy salimos a una fiesta de unos amigos en un bar (y cunado digo unos amigos no se piense que yea yea convivo alegremente… sino gente del hospital a la que veo eventualmente y sí convivo pero siempre sintiéndome incómoda e inadecuada y sin atreverme a decirle a nadie ey tomemos un café ey salgamos a cenar… argh) ah decía que fiesta en bar, y como ayer leí muchas cosas de la Leche League y para mí son la ley y ahí dicen que no hay tos, pues hoy me animé y me tomé UNA CHELAAAAAAAAAAAAAAAAA emoción inmensa, tenía como un año sin nada de alcohol y me supo a gloria

mañana voy a mi grupo de mamás yeeeeeei y ahora me voy a echar como res, con mi marido y mi jiito y mi librote

y en un canal gringo entrevistaban al presidente de gringolandia y justo atrás de él, en un edificio en el fondo, una foto de Mao, le quedabe justo al lado de su cabeza… y era rete simpático ver los esfuerzos de los camarógrafos por cambiar la toma… juar juar juar

ay cuánta nimiedad que acabo de escribir… lo siento, bueno, pero lo más más más importante es que mi hijo dice GU y me sofoco de la emoción… argh

No estaba muerta…

y tampoco andaba de parranda, pero el día se me va, literalmente, en: dar de comer al Chapulín, mantenerlo derechito para que no vomite como el exorcista, entretenerlo, cambiarle el pañal y vuelta a empezar. Hace seis semanas y media que no duermo más de 3 horas seguidas. Cuando está dormido mis prioridades son: ir al baño, comer algo, dormir alguito… generalmente puedo leer correos, pero contestar es otro boleto. Toda mi ropa huele a leche (agria) y todos sus trapos también. Mmmmmmm qué ricooooo. Jajajaja.

Marcelito es, hasta ahora, un bebé muy fácil (toquemos madera pa que así siga): come bien, duerme bien, hace caca bien, ahora sonríe y pasa todo el tiempo haciendo toda clase de ruidos. Le gusta que lo bañemos, le gusta el cambio de pañal, le gusta que lo envolvamos como taquito, le gusta su chupón, come sin problemas de mí o del biberón y le encanta pasear en el baby bjorn. Eso sí, no le gusta el asiento del coche, ni que lo carguen como bebé (de cunita), y unas veces llora antes de quedarse dormido. No lo despierta el ruido del tren, ni de las pláticas, ni la luz, ni nada excepto que lo pongamos en la cuna. En las noches cuando tiene hambre no llora, nomás rechina. Claro, ese también es mérito mío que me despierto y le doy antes de que enloquezca. A veces vomita por la nariz y todo y entonces llora, pero cuando le digo mi bebé mi bebé y ya pasó y esas cosas, deja de llorar y me ve con sus ojos hermosos obscuros y suspira. Sus ojitos tienen forma de pájaro y tiene orejitas de Ratonito… ¡salud!

Poco a poco nos va enseñando sus preferencias, por ejemplo, le encanta dormir en posiciones mutantes, todo hecho bolita, con el cuello todo torcido y las patitas enrolladas. Después de comer me lo pongo en el hombro para sacarle el aire, y entonces se restriega la nariz en mi hombro y así moviendo su cabecita de bebé se acurruca y se va haciendo bolita hasta que se cuaja. Le gusta su móvil de la cuna, lo ve y le sonríe… pero lo que más le gusta ver es el librero de la sala. Le encanta. Le gusta tener la manita derecha cerca de su cara, de ser posible se recarga en ella. Se chupa el dedo cuando se lo encuentra. En las noches cuando come hace mucho ruido, jajajaja, hace ruido de burrito ji jau ji jau ji jau. Su momento favorito para hacer caca es el instante entre que quitamos el pañal sucio y ponemos el limpio… jajaja, entonces los cambios de pañal son siempre una sorpresa porque a veces son rápidos y discretos, pero otras veces acaban con la piyama el cambiador y hasta la pared salpicados. A mí me da risa. También me da risa que tiene mucho talento para vomitar exactamente en el espacio donde ya no hay trapito de repetir, ni babero.

Ahora Milanesa está en casa y le entra al quite durísimo. Lo mismo cambia pañales que prepara cenas deliciosas… y ahora con la facilidad del biberón pues hasta le da de comer a veces al hijito. Los días con su ayuda con mucho más fáciles porque puedo comer bien y dormir un poco. En las noches yo soy la encargada del hijo. Mila se me va en estos días de vuelta a la escuela, snif. La vida con bebé es mucho más fácil con él… además mucho más divertida. Milanesa rocks.

Yo estoy cansada muy cansada MUY CANSADA, pero en extremo feliz. Más feliz después de la siesta. Mi hijo es mucho más bonito después de mi siesta. Ja. Los martes voy a mi grupo de baby and me a hablar con otras mamás de pañales y tetas y bebés. Me encanta. Me duele mi espalda, todavía me duele el coxis un poco, y si no tomo siesta en el día me mareo del cansancio. Me gusta no estar embarazada. La verdad prefiero el posparto, y el posposparto. Me siento todo lo audaz que no me sentía con el hijo adentro: ando con el chapu en camiones y vamos a la lavandería y salimos un poco con amigos. Un día salí a caminar al parque, sola, sin hijo, con mis audífonos tocando Soda Stereo, casi corriendo pero todavía no se sentía rico, y me sentí tan rara y tan feliz de ser otra vez yo, sola, y la gente me veía y no tenía idea de que tengo un hijo. Pensaba: HEY, tengo un bebé de un mes en casa. Pero nadie lo notaba. Y me gustó. Y luego también me gustó volver y cargar a mi golosina de hijo.

En cuanto a prácticas de crianza, sigo con el attachment parenting: tener al hijo en brazos la mayor parte del tiempo (y ahora poco a poco pasa más tiempo sin estar cargado, pero tan pronto pide brazos lo cargamos), dormir en la cama con nosotros, siestas en la panza, hablarle cantarle darle muchos besitos hacerle muchos cariños. Lo hago por un lado porque de todo lo que he leído, es lo que más sentido tiene para mí. Claro, lo hago porque puedo. También lo hago porque es deliciosooooooooo, y yo digo que si ya pasé 9 meses de shinga horrible, más el parto intenso y traumático como debe ser, pues me toca el premio, disfrutar a mi bebito goddito chiquito hemosho cachetón, amueganarme con él y mi marido, gozar hasta que me caiga de sueño o de melcocha estos tiempos que pasan tan rápido y en menos que se los cuento Chapu me dirá “cámara jefa, no me babees en público, ssssssss”. Ya veremos cómo me sale el experimento. Muahahaha.

Tengo mucho mucho más que escribir pero ahora tengo que aprovechar que Mila está a cargo para acabar mi curriculum porque se va a abrir el puesto de mis sueños (y no es tacos ni de jugos) y tengo que meter mis papeles esta semana.