Partoaventuras 1era parte

¡¡¡¡¡¡LO LOGRAMOOOOOOOOOOOOS!!!! Hemos parido (se siente como trabajo en equipo) un hermoso Marcelo de 3960 grs, 53 centímetros y unos cachetotes colgantes espectaculares. En resumen: 12 horas de parto, extracción con aspiradora de vacío, libramos la cesárea por una contracción literalmente y ahora estamos en casa, felices con el gordo, entrando en paternilandia con el pie derecho (o sea, sin dormir, madreados, confundidos, torpes, pero muy optimistas y entusiasmados).

Como ahora mis horas están contadas, las Partoaventuras irán por entregas, a ver cuánto me toma escribirlas. Mi suegra tiene a Marcelito en brazos y yo dormí TRES horas en la noche, así queme siento que puedo conquistar el mundo, o al menos, procesar y compartir la experiencia del parto:

Pues el 26, antes de llamar al hospital para decir que a qué hora empezábamos con la inducción, PLAC que se rompe la fuente. La cosa más rara, porque no había dormido nada bien y cuando por fin me estaba quedando dormida sentí algo en mi ser, y NO, no era agua, sólo algo que me sugirió que tal vez la aventura estaba empezando. Así que salté con todo y panza de la cama y OHHHHHH por diooooos, el diluvio universal, juuuuuuuuuuush juuuuuuuuuuush aguaaaaaaaaaaaaaaaaaaa toda en el piso y ni una gota en la cama pero era cantidaaaaaaaad de aguaaaaaaa. Milanesa Milanesa, se me rompió la fuente aaaaaaaaaaaaaahhhhhhh y Milanesa medio dormido ¿QUÉ? WOW What next? Así que rápido al tel a llamarle a Ay-lín que de cualquier manera iba a venir ese día para el parto inducido. Por cierto que Ay-lín tenía eventos incancelables toooodo el fin, así que sólo nos acompañaría un rato el jueves. También por cierto que ese día justoooooooo se quedaron dormidos ella y su jombre y no fueron al gimnasio entonces estaban en casa tranquis cuando llamé. Celebramos ampliamente el evento y quedamos de vernos en el hospi.

Llamé acto seguido al hospi. MY WATER BROOOOOOOKE!!!! Expliqué que ya me tenían en la agenda como quiera. Me dijeron ya lánzate. Y yo: ¿y mi desayuno? ¿y me puedo meter a bañar, alguito? ME dejaron bañarme sólo porque todavía no tenía contracciones. Me bañé, revisamos maleta, Milanesa lavó los trastes (ante mi cara de juat disimulada, ¿porqué se pone a lavar los platos? ¿será su intento de no empanicarse?). Y salimos al hospi llenos de tooooooodas las cosas que nos dijeron que había que llevar y yo brincaba de emoción y no podía creer mi espectacular suerte bendición puntería y para entonces, con cada contracción yo me echaba en cuatro patas porque sí que empezaron a doler.

Noticias tentativas

Nada de nada. Mañana oficialmente nos pasamos por una semana de la fecha de entrega del Tripu. Y Tripu no se da por enterado. Bueno. Muchas ideas al respecto. Una, es que si supiéramos que mi cuerpo se está preparando y que las cosas avanzan aunque sea con desesperante lentitud, esperar no es mala idea. Excepto porque mi espalda me está matando y el crío pesa un montón y cada vez que quiero cambiar de posición me duele la piel y los músculos de la barriga y los ánimos otra vez se me van engruñeciendo. El asunto es que no tengo nada de síntomas. Nada. Ah sí, muchas contracciones de BH que en realidad no conducen al parto y que se sienten horribles. Cada vez que la Milanesa me hace reír me contracciono toda, y como la Mila es muy chistoso, sufro un poco. Fuera de eso, nada de síntomas. Una contracción de verdad por aquí, un dolorcillo de cadera diferente por acá, pero todo se esfuma. Así que este asunto podría tomar no sabemos cuánto tiempo, y desde mañana de cualquier manera tienen que empezar a hacer pruebas de estrés fetal. Tenemos ya las dos citas hechas, la de la induc y la del estrés…. ¿a cuál iremos? (música de misterio de telenovela mala).

Pensamos que teníamos ganas de pasar la mayor cantidad de tiempo en casa durante el parto, en lugar de estar de principio a fin en el hospi, pero tampoco quiero ser un perro aferrado. Porque eso sí, una de las cosas que me he prometido es no tener muchísimas expectativas para el parto, además de tener un bebé sanito y ya, pero ya ven cómo son las expectativas y los deseos del corazón que a veces se arrunchan debajo de la piel sin que uno se dé mucha cuenta y cuando hay que tomar decisiones SOPAS ahí están anidados y cuesta dejarlos ir.

En realidad, en estos momentos, todas las opciones son sólo apuestas. No hay garantía de que pasar tiempo extra en la barriga sea super beneficioso para el chapulín, no hay garantía de que el parto natural no requiera dos o tres días de hospital como calculan con la inducción, no hay garantía de parir siquiera en una semana sin intervención, no sabemos si esperar es lo mejor o intervenir es lo mejor, para mí ni para el hijo. HOSTIA; pues es que así es la vida mesma, veá, uno va por ahí a tientas nomás haciendo lo mejor que puede, decidiendo lo que parece mejor desde alguna perspectiva, apostando y ganando y perdiendo y volviendo a empezar (ahora música como del momento filosófico en peli de acción).

Creo que nos vamos por la induc. Idealmente hijito nacería solito antes de las 10 AM de mañana, todavía tenemos esa posibilidad aunque cada vez es menos probable que suceda (digo, porque las horas pasan y no se detienen las méndigas), pero si no, creo que iremos a la cita de la induc.

Nomás por si de aquí a mañana no hay novedad, les notifico que al hospi iríamos tempris, estaríamos esperando pasar ahí dos o tres días (¿o noches?) y seguramente sin contestar el celu por estar absortos en el proceso y tratar de hacer del hospital un ambiente nidezco y acolchonado para recibir al hijito lindo chiquito en este planeta en esta familia que lo espera con amor y con todos los amigos que están lejos pero que nos alimentan con su amor también. Tan pronto nos recuperásemos de tan magno evento, mandaremos noticias y con tantita suerte, hasta una foto del recién llegado tripulante. ¡¡¡¡¡¡¡AAAAAY se imaginan qué emociooooooooooooooon por fin conocerlooooooooooooooo!!!!!!

BESOS AL PÚBLICOOOOOOOO

Búsqueda

Mi identidad ha sido descubierta: alguien llegó a la página buscando el hijo del tamalero en video. Les debo el video.

¡Tres mil gracias!

Ayer estuve muy contenta. MUY. Creo que hace un ratote que no me sentía de verdad contenta y despreocupada y con ánimos de disfrutar las cosas como estén. ¿Serán los treinta que empiezan a hacer efecto? Ojalá, pero más bien creo que fue todo el amors que me mandaron. Recibí llamadas, porras, mensajitos del facebook, mensajitos telepáticos, correos, taljetas por email, comentarios en el blog, y me sentí TAN QUERIDA tan sonriente tan feliz tan como era antes del embarazooooooo. O sea, puro ambiente de fiesta en mi corazón. En verdad que me hicieron el día, y como una imagen vale más que mil palabras, acá va esta con dedicatoria:

¡¡¡Para ustedes… multiplicadas por MIL!!!
¡¡¡Para ustedes... multiplicadas por MIL!!!

Los treinta

HOY ES MI CUMPLE TREINTAAAAAAAAAA

y sigo panzona, pero por hoy, no vamos a permitir que la angustia y la incomodidad empañen el espítiru fetejero… ¿VERDAD QUE NOOOOOOO? (responde el coro: NOOOOOOOOOO).

Porque llevo treinta, SÍ, TREINTA AÑOS cultivando este momento, día tras día. Y porque me gustan los cumpleaños. Desde niña, siempre tenía un poco de resentimiento con mayo, por ejemplo, por tener 31 días en lugar de treinta como otros meses, porque significaba esperar un día más para mi mes. Y aunque este año no he pensado tanto en el cumple sino el nacimiento de mi hijo (JA voy a tener un hijo), hoy sigue siendo un buen día para festejar ¿VERDAD QUE SÍ? (responde el coro: SIIIIIIIIIIIIIIIII) (responde un despistado del coro: a huevoooooooooo).

Así que hoy, que cumplo 40 semanas de embarazo y 30 años de vida, abrí mi botecito de esencia de jazmín que estaba guardando celosamente, dicen que es retebueno para iniciar el parto, y yo no sé si funcione pero me encanta el olor, así que ya lo revolví con mi crema y me embadurné toda y qué felicidad me provoca, y voy a ir con mi el jombre de mi vida a caminar por mi puente favorito y a comer deliciosa comida tailandesa. Además hace 21 grados y se supone que llegará hasta 26… OHHHH parece verano de verdad.

Así que me retiro a celebrar, imaginándome que estarán todos ustedes celebrando conmigo… celebrando lo que sea, hay tanto, y con el corazón lleno de mi gente manque esté lejos, y la panza llena de mi primer hijo, y mis treinta años, todos flotando alrededor, y todo envuelo en esencia de jazmín y días de sol.

¡VIVAN LOS TREINTAAAAAAAA! (coro: ¿qué te metisteeeeeee?)

El examen

¡PASEEEEEEEEEEEEÉ! ¡JA! ¡JA! ¡Y MÁS JÁ!

De pura panza, pero lo logré. Y no por la panza que todavía cargo, sino porque mi puntaje fue a penitas suficiente, pero bueeeeeeno, uno tiene que dejar de lado la vanidad y celebrar las victorias de cualquier manera. ¡YEI!

Papá-San

Últimamente me he preguntado si mi papá considera mi status religioso (llámese ateísmo, si gusta usted, aunque es más bien como un agnosticismo antieclesiástico no-personal científico-poético -SONAMOS-) como una derrota propia.

Toda mi infancia y buena parte de mi adolescencia, mi padre invirtió múltiples energías y recursos para hacer de mí, entre otras cosas, una buena católica: escuela católica, misa de niños el domingo, misa de grandes cuando mi hermana se retorcía de horror de ir a misa de niños, historias, canciones, biblias adaptadas, pláticas, explicaciones, bautizo primera comunión etc… Y seré lo que sea, pero con todo respeto al gremio, de católica nada. Creo en la iglesia católica, dah, porque de que existe AH CÓMO DE QUE NO, pero de su relación con lo divino pues mejor otro día hablamos.

Ahora que soy grande (JA) veo que mi vida está llena de todas las canciones historias imágenes y demás que mi papá me enseñó. Mi papá, por cierto, siempre ha sido bueno pa las historias, y una buena parte de mis recuerdos de infancia con él y de mi vida en general sigue marcada por el hecho de que siempre tenía algún chow preparado para nosotras: unas canciones, unos dibujos, unos cuentos, una estación en el radio, unas adivinanzas, etc. Será su creatividad natural, será que nos veíamos una vez a la semana y eso creaba alrededor de él un efecto de showman, jajaja, será todo junto… el caso es que muchos de esos momentos estaban muy relacionados con la religión, como la canción de la Santa Catarina, o la de La Creación, o muchas otras, o las historias de la biblia que nos contaba, o incluso las navidades pascuas y demás fiestas.

Creo que es buena idea decir aquí que mi papá no es un monstruo reclutador de almas… es más, ni siquiera levanta la ceja ante los no-católicos, ni es un obsesionado con su propia religión, cómo podría, si le ha llovido diversidad religiosa en su milpa entre la mujer cristiana la hija musulmana y la atea gracias a dios… bueno ya me desvié mucho, lo que quiero decir, y decirle a mi papá, es que mientras más lo pienso, más admiro su trabajo como papá. Implica admitir, modestia aparte, que mi kermit y yo no salimos tan pior, pero más que eso, para mí implica reconocer que en GRAN GRAN parte, es gracias a mi papito y a la forma en que, sabiendo o no, a propósito o por mero accidente, me educó.

La cuestión religiosa es sólo un ejemplo. Cada vez creo más que mi papá, católico entusiasta y participativo, me dio una formación religiosa tan buena, que hasta me permitió deslindarme de la iglesia y la religión católica. Y no, no hay sarcasmo. Quiero decir que el mensaje que aprendí de mi papá sobre dios, es un mensaje de amor y de felicidad y de confianza en mí misma. O sea, me enseñó que no importa en quién crea, cómo le llame o en qué rituales participe, si mi corazón me dice que está bien, debo escucharlo y seguirlo. Y así en todo, mi papá me enseñó que no importa lo que yo decida, no importa dónde cuándo cómo de qué color o en qué idioma y si para él tiene lógica o es totalmente escandaloso, mi papá está ahí para cacharme si me caigo, o al menos para echarle porras al equipo rescatista, o para festejar cuando hago algo bien, y para decirme ay mija cuando todo me sale mal. En síntesis: que mi vida es mía y yo puedo decidir sobre ella, y contar siempre con él.

Mi papá y yo hemos tenido, obviamente, nuestro pasado tormentoso. En esos momentos de caos total, nunca hubiera pensado que un día, ahora, sería tan claro que lo más importante que he aprendido de mi papá es que me ama incondicionalmente, aunque más de una vez él haya creído que mis decisiones no son las mejores, aunque se haya mordido la lengua ante nuestras diferencias, aunque no entienda a veces pies ni cabeza de qué estoy pensando, aunque nuestros dioses se llamen diferente… así como soy, mi papá me ama. Mi papá me hace sentir amada… y si eso no es dios, pues entonces no entendí nada. ¡PODER! Mi papá es, como dirían los católicos, una bendición de dios. Gracias papito.

Ah… y feliz día del padre.

Tengo una excelente idea: ¡cambiemos el tema!

Como me empiezo a imaginar que estaré en este estado de gran inconveniencia durante muchos muchos meses más y pánico total, y ya probé de todo y el hijo nomás no se anima… he decidido que hay que hablar de otra cosa y no mencionar al hijo los embarazos los partos y esas cosas que en este momento me causan gran fastidio y aburrimiento.

Por ejemplo, hablemos de que a la vuelta del hogar hay unos mercados asiáticos donde venden frutas y verduras buenísimas. Así que cada semana más o menos, Milanesa y yo vamos al mercado con nuestro carrito chino de la compra y compramos más menos 30 dlls de fruta… y con eso nos alcanza para una tonelada o así de fruta, incluyendo golosinas tales como duraznos blancos y amarillos, cerezas (ooooh cerezas), fresas, peras deliciosas, naranjas ombligonas, plátanos, piña, melón, y unas verduras para ensaladas y para golsinas como pepino y zanahoria y limón para comerlos con limón y chile tajín o valentina o hacer el pepino en chamoyada con harto hielo. Eso me hace muy feliz.

Otro tema, muy tema, lo es, que el jueves 19 cumplo 30 años. Sí, amigos y amigas, TREINTAAAA añooooos para mí solita. YEEEEI. Gran gran felicidad, parteaguas en mi vida que he esperado desde hace al menos 15 años con gran ilusión. Y ahora, por fin, los treinta llegan. La fiesta no lo sabemos, porque la agenda para ese día todavía está por verse, pero algo inventaremos. ¿Fiesta virtual? ¿Sushi? Mhhh sushiiiii. Cumplo 30. Seré una adulta de verdad. Al menos eso creerá la gente cuando oiga que tengo 30 años. Muahahahaha.

Ah, y otra que tengo en mi poder On The Origin of Species by Means of Natural Selection, or The Preservation of Favoured Races in the Struggle for Life, edición facsímil de la primera edición, muy importante, con prólogo altamente interesante escrito por Ernst Mayr. Oooooh shii.

Y que le debo un premio al Obskit por adivinar la referencia a las cadenas del post de Darwin incomprendido. ¿Qué le daremos? Igual, quien identifique la referencia del título de este post, otro premio.

Tic tac tic tac tic tac

Gracias muchas con amor por los lindos comentarios al post anterior.

Ayer fue el primer día libre de la Milanesa, felices vacaciones, y en verdad que tener marido en casa hizo una gran diferencia. Limpió casa, lavó trastes, sacó basura, y yo me relajé cantidad. Una parte de mí respira feliz de saber que cuando yo esté en la otra dimensión (en la de madre tratando de agarrarle la onda al crío) mi casa no se caerá en pedazos. En verdad, respiré. Caminamos y caminamos por el mundo, fuimos a que se cortara el pelo, al mercadito de frutas (y comí una piña deliciosa como hace MUCHO no comía ohhh felicidad), hicimos picnic en el parque, pasamos a un café a aplastarnos, fuimos al museo y regresamos todo caminando, a ver si ayudamos a convencer al pequeño crío. Con toda la actividad se me olvidó que tenía cita con la doctora, lo cual interpreto como una maravillosa señal (o sea, me siento un poco menos obsesiva). También sufrí menos mucho menos de dolores por todas partes. Así sí es más factible disfrutar los últimos momentos, sin dolor en el cuerpo y con compañía Milanesezca y con paseos y piñas dulces del mercado.

En otro tema, creo que estoy más preparada para enfrentar todo el caos post-emabrazo. O sea, lo mío no es sólo controlfreakés, sino que este tiempo de espera es físicamente doloroso. Ya me espero que los primeros tres meses no dormiré ni una hora de corrido y todo lo que veré en mis sueños y en mis vigilias serán las vicisitudes propias de tener en casa un desconocido 200% dependiente de mí para todo día y noche sin parar sin conocernos sin hablar el mismo idioma. Eso es lo que espero. para los meses 4 a infinito… tal cual como dice la exrumy, entre la emoción y la flojera de preseguir a chapulín por el mundo. Gran shinga, gran emoción. No sé, creo que estoy más lista para eso, es más, estoy lista para no estar lista… de los pre-teen years, mi esperanza es que la ciencia haya descubierto un medicamento muy eficiente para prevenir infartos. Veremos.

Milanesa se puso a leer como desesperado el libro del parto y ahora está en su fase anti-hospitalaria, preguntándome todo el tiempo si de verdad quiero parir en un hospital en lugar de en casa. Yo trato de explicarle que para mí el hospital es como una casa, pero con más personal a mi servicio, por no hablar de los electrodomésticos ultra poderosos. Sí, soy un freak. Marido lindo de la nada voltea y me dice “ya lo quiero conoceeeeeer” y entonces yo lloro de emoción.

Anoche me levanté 4 veces para ir al baño, pero no por eso se interrumpió mi sueño: estoy en el trabajo en la recepción del hospital, y vienen a recogerme en una silla de ruedas para llevarme a la sala de parto. Lo único es que el hospital en que trabajo es diferente del hospi en que nacerá el chapu, así que me llevan a la ambulancia. En la ambu, pasamos por una iglesia enorme vacía de cosas de iglesia, donde la mamá de la Negra está dando clases de gimnasia a adolescentes diabéticas godditas. Los de la ambulancia me dejan ahí, el que lleva la silla se va. Junto a mí, unas niñas de mi secundaria platican en bolita. Yo les pido que me presten un celular y recuerdo todos los teléfonos de hospitales: donde trabajo, donde voy a parir, y pido que me comuniquen a Transporte porque los mensos de la ambulancia ya se fueron y les digo que yo me puedo ir sola al hospital pero que si no vienen por mí les voy a dejar ahí tirada su méndiga silla de ruedas porque ni la necesito, y que si no saben cómo llegar al edificio donde está la sala de partos que yo les digo, pero que no puede ser que me dejen ahí con la estúspida bata del hospital.

Hoy otro día de espera. Por suerte con marido y con cosas qué hacer.

Más cosas que nadie dice

Que el parto es impredecible. Totalmente. Muchas veces, el parto es impredecible aún si ha empezado. Nadie sabe qué lo provoca, si el cuerpo del bebé o el de la mamá. En cursos y libros y páginas es muy fácil encontrar la lista completa de signos y síntomas del inicio del parto… PERO

a) Se pueden tener todos los síntomas y estar a SEMANAS de parir realmente.
b) Puede no haber ningún síntoma y el parto estar a la vuelta de la noche.
c) Unos síntomas, como la dilatación del cervix, sólo las puede determinar el médico, pero aunque las determine no puede NO PUEDE predecir el inicio del auténtico parto.
d) Otros síntomas son subjetivos. Como las contracciones. Yo tengo muchas. Todo el tiempo, y Milanesa me pregunta si son falsas o verdaderas y yo no tengo idea. Tengo contracciones muchas desde hace como cuatro semanas.

Probablemente el único signo definitivo es si se rompe la fuente, porque entonces hay que tener al hijo en menos de 24 horas.

Nadie lo dice y yo no soy muy buena con tanta incertidumbre. Mi lado control freak necesita de certezas, plazos, especialmente cuando me duele TODO desde el cuello hasta los talones panza espalda y cadera especialmente la acidez ataca estoy fastidiada aburrida y lo único que quiero es que se acabe que se acabe y en la vida real, es factible que pasen todavía tres semanas así y que la boca se me haga chicharrón.

Odio a los pitufos. Odio a los humanos. Odio las clases de preparación para el parto irreales incompletas odio no haber estado preparada para este embarazo haber tenido mis expectativas tan en otro lugar y querer relajarme y ocuparme de otras cosas pero no puedo porque tengo dolor el cuerpo me duele y estoy harta y odio estar de tan mal humor también.

« Entradas más antiguas