Jueves hubo shower para la amiga de Milanesa que tiene bebé una semana después que yo. Fuimos y me gustó mucho estar entre gente. Es la primera vez, creo, desde que nos mudamos hace dos años, queno me siento totalmente inadecuada y nerviosa entre gente. Un poco, pero no totalmente.
Sábado nos fuimos a ver a los amigos al norti. La mejor amiga de Milanesa desde la prepa y su marido, que son muy chidos y los amamos con locura y ella será mi compañera de parto, junto con Milanesa, obvio. No ha parido nunca, pero mi doctora dijo que no importa, que sí tuviera una doula y que lo más importante era elegir a alguien con quien me siento muy cómoda y en quien confío plenamente. Claro, si estuviera en mi país y con mi familia, o bien, si mi hermana no tuviera un crío que la necesita más que yo aún en momentos parturientos, otro gallo nos cantaba, o no sé, pero la cosa es así y aquí Ai-lin es una opción espectacular. Es totalmente non-judgemental, estúpidamente divertida, amorosa, brillante, con los ojitos brillantes de emoción de los niños pero con la sabiduría de una mujer anciana (y sabia). Además, alguien con quien Milanesa tiene un vínculo muy poderoso y yo he formado mi propio vínculo de poder y de mujeres con ella. Así que le dije si quería ser mi doula, estar con nosotros en el parto y nos pusimos a llorar de emoción. Ja. Dijo que sí.
Entonces sábado a verlos y comer y convivir y luego cenamos en su casa, y para cenar invitaron a su amiga que es comadrona y traía a su hijito de 2 años, del cual me enamoré y él de mí, y a otro amigo chido con su hijo de 14 años, del cual me enamoré también. Así que cenamos hablamos nos reímos babeamos con el niño chiquito abiertamente y con el niño grande a discreción para no hacerlo sentir mal, pero al final nos quedamos Milanesa y yo con la ilusión de nuestro propio niñito y cómo lo vamos a disfrutar y qué maravilloso ver cómo se hace su personalidad y cómo crece cada día, desde ser un bebé que corre con camiones en la mano, hasta ser un adolescente de patineta que se platica de cosas y que tiene opiniones y filosofías sobre la vida y así toda su vida. EMOCIOOOOOOOOÓN.
Como ayer ya era tarde nos quedamos a dormir allá, aprovechando que todavía podemos vivir sin hacer planes y ser espontáneos, hoy decidimos posponer el viaje por la cuna y mejor irnos a comer con otros amigos, qué rico se siente, especialmente porque se nos acaba el veinte pronto. Menos de dos meses. Hay que aprovechar y disfrutar.
En la cena de anoche y la comida de hoy, tampoco me sentí totalmente inadecuada y extraterrestre, por el contrario, me sentía feliz entre gente, como antes, como cuando vivía en mis ciudades de antes y tenía a mis amigos cerca y convivir con gente conocida y nueva me daba energía y felicidad. Me siento enamorada de la convivencia, como flotando un poco de la gente a la que conocí y disfruté este fin y la que ya conocía tambien. Tal vez va siendo tiempo de empezar a abrir otra vez el corazón.