De política y religión

Uno lee las barbaridades que declara Carlos Abascal y en verdad que es la fe lo único que permite explicarse cómo nuestro querido país ha sobrevivido con semejantes disfuncionarios públicos. Es un verdadero milagro.

Ni me voy a poner a opinar del fulano en cuestión, porque ya está muy pasito y es lugar común, pero dios mío, si acaso estás leyendo mi blog: ¡SÁLVANOS DE NUESTROS POLÍTICOS! Y ahí de pasadita perdónalos, porque EVIDENTEMENTE no saben lo que hacen

Otro sueño traumático

Estoy echada viéndome la panza que brinca cuando bebé brinca. De pronto la piel se me hace como de chicle y bebé prácticamente asoma su carita, toda su cabeza por mi panza. Me asusto porque creo que podría ser un signo de parto prematuro, y aunque me da demasiada emoción por fin ver su cara duendezca, lo empujo hacia adentro, le digo no bebé, todavía te falta un ratito, tus pulmones no están listos. Entonces sí que me doy cuenta de que el parto ha empezado, no sé cómo, pero me doy cuenta. Así tal cual en el sillón paro un gatito. Le quito con la lengua la membrana que le cubre la nariz para que pueda respirar, lo limpio, y es un gatito gris con blanco hermoso. Trato de amamantarlo pero como tiene boca de gatito pues no nos acomodamos y me pongo muy triste. Alguien, una señora o tal vez la Milanesa que está trabajando junto a mí le trae un plato de leche o crema y el gatito come y sigue jugando con algo. Pienso que yo tenía mucha ilusión de tener un bebé humano y cargarlo como las humanas cargamos a nuestros cachorros. Entonces me acuerdo de que los gatitos nacen en camadas y sigo pujando y sacándome cachorros, pero estos cachorros son diferentes, son como pequeños dragones, con la piel hinchada y roja, llenos de líquidos y cubiertos de pedazos de saco amniótico. Unos no se mueven, otros apenas respiran y sé que si me hubiera dado cuenta antes de que tenía que parir a toda la camada hubieran sobrevivido. Quiero limpiarlos, limpiarles la nariz para que respiren pero prefiero seguir sacándolos a todos. Milanesa me ayuda un poco, pero se va. El último dragón ni siquiera está bien formado, es como una bola rara de células. Una enfermera llega para ayudarme y como creía que estaban todos muertos, cortó a uno y lo metió en una caja de plástico. Abro la caja y veo los pedazos latiendo, moviéndose, me pregunto si es porque sus células están vivas y pienso que tal vez se puede salvar pero al mismo tiempo me da horror que se reproduzcan por partenogénesis y lloro tanto y sólo quiero acabar con eso. No sé si los voy a enterrar o tirar a la basura o tratar de salvarlos. Sigo pensando que yo quería un bebé humano. Pienso en las imágenes que tenía en la ilusión de ser mamá de mi niñito, tener una casa para él, con su ropa y sus cosas y sus papás para quererlo, es demasiado triste. Pienso que nunca voy a poder convencer a Milanesa de tener más hijos, y en que ahora tengo un gato y no quiero un gato, quiero un hijo. Pienso en todos los días cómo lo sentía saltar adentro de mí y le decía cosas y cuánto quería conocerlo y amarlo. Cuando despierto tengo tanta tristeza y miedo que me toma un rato darme cuenta de que estoy en mi vida y de que mi bebito sí es humano. Quiero despertar a la Milanesa y contárselo todo y me doy cuenta de que en muchos sueños de partos y de bebé él no está, está ocupado, está lejos y no entiendo porqué. ¿Será porque sólo uno de nosotros puede hacerla gestación y me tocó a mí? ¿será que la responsabilidad me agobia, la reponsabilidad que biológicamente no puedo compartir con él? ¿será que creo que no entiende mi prisa urgencia de tener el cuarto de bebé listo, el plan de parto listo, las decisiones listas, el nombre listo? ¿será el miedo a perder nuestro amor hermoso y quedarme sin mi jombre cuando seamos papás? ¿será que la única embarazada aquí soy yo?

Esas rarezas que pasan

Mañana empezamos la semana 25. WOW. Si chapulín nace en la semana 40 (promedio entre 38 y 42), eso significa que llevamos el 62% del embarazo recorrido. YEAH! Cada vez falta menos para que se acabe. Esta semana ha estado llena de cosas raras.

En el trabajo una mamá me pidió que cargara a su bebé para ayudarlo a curarse. No sé si además comentó que creía que le habían hecho ojo al bebito, pero me dijo que necesitaban una mujer embarazada primeriza que lo cargara, ella y su marido buscaban desesperadamente y me encontraron justo a mí. Lo cargué por supuesto, y para mi sopresa esa misma tarde el bebé respiraba sin dificultad. Aunque una parte de mí es 100% cientificista, otra es más agnóstica (asumiento que hay grados de agnosticismo) y no se atreve a descartar algunas realidades mágicas o siquiera a juzgar a quienes basan su vida en ellas. Esa noche soñé cosas de muertos y sangre. Me desperté pensando que si había participado en esa curación mágica, tenía que hacer alguito de magia para mí también. De pronto me preocupó estar entre tanta gente enferma sin nada más que mi propia energía para protegerme. Claro que como mujer maravilla mi campo magnético es poderoso y le tengo fe ciega, pero la intensidad de los últimos días me hizo dudar. Al día siguiente me pareció obvio que necesitaba hacerme feng-shui en la barriga y me amarré un lilito rojo alrededor, con el que anduve todo el día. No os sintáis mal si ya les está ganando la risa, a mí me da risa también, pero al mismo tiempo me parecía totalmente adecuado. En la noche se lo comenté a la Milanesa… y sí se rió un poquito, luego dijo que le daba gusto porque él también se quedó con la preocupación de si ayudarlos implicaba quitar algo de la salud del bebé que no ha nacido o de la mamá, y pensó que había que protegerme. Hostia, nos parecemos tanto en unas cosas.

El mismo día del lilito vi una paloma parada en nuestro balcón. No en donde está la comida de pájaro, sino en el otro. No era una paloma callejera, sino una bonita, más pequeña, café clarito, con el ojo delineado de azul. Era como una paloma de la paz pero más interesante, y estuvo un ratote ahí sentada. Me pareció un augurio raro, pero definitivamente bueno.

Además, la gente en la calle me ve con cara de “ahí va una embarazada” y a veces hacen comentarios. En el trabajo hacen comentarios, aún la gente a la que no conozco. O sea: PAREZCO una embarazada. Shock total. A veces me digo “voy a tener un hijo” y suena tan raro. Me lo digo en inglés también “I am having a son” para que no haya duda de que el tripulante es XY. Qué sensación rara. Soy y seré la mamá de un niñito. Jeje. En el trabajo todos me cuidan, me preguntan cómo me siento, me dan su silla, me preguntan si ya comí, si estoy tomando suficiente agua, si he dormido bien.

Me siento MUY rara. Emocionada contenta y tal, pero qué rara. Tal vez tiene que ver con asumir y asimilar mis nuevos personajes: de mujer embarazada y barrigona, de mamá, de mamá de un niño, de mujer que POR FIN encontró su vocación y que POR FIN no tiene ninguna duda sobre su capacidad para desarrollarla, y además ESTE AÑO CUMPLO TREINTAAAAA. YEEEEEEEEEEI. He pasado 30 años trabajando día tras día para llegar a ese momento, y ahora casi lo alcanzo ¡OH EMOCIÓN!

Otros detalles que seguro los tienen sin dormir, de la angustia: peso 60 kilos, me duelen los ligamentos de la pelvis, no tengo estrías todavía, y también me duele la espalda. Los antojos de la semana siguen siendo naranjas, mandarinas, otras frutas, jícama con chile y frijoles negros. También quiero chocolate en todas sus presentaciones, golosinas con chilito y café, aunque me limito al descafeinado. Me siento como un globo de agua con palos de escoba en lugar de patas, como una especie de campamocha enana con panza de agua… muy hermoso. La dulce espera mis destos. Buenomevoy que tendría que estar trabajando pero nomás no me concentro. Anoche soñé que bebía agua con hielos, MUCHA, me tuve que levantar a las 3AM a tomarme casi un litro de algua con hielos. Bueno ora sí me voy. AH, yo todavía no sabemos del nombre del crío. Y no tenemos depa nuevo. Ya. Ora sí me voy.

(para los que se pregunten, lilito es el diminutivo de lilo… y todos sabemos que un lilo es algo parecido a un metaque)

Día del amors

Que dicen que es el 14 de febrero, sí, pero ese día TODO está hastasú y Milanesa y yo estábamos agotados. Cabe señalar que para nuestro primer San Valentín juntos hablamos del tema, yo dije es una gringadera y Milanesa dijo pues yo sí lo celebro… y el mero día yo le hice una cartis de amor y alguna jotería y él nada… jajaja, por amargada que fui. Y desde entonces decidimos festejar. ahora pienso que deberíamos aprovechar TODOS los pretextos, comerciales o no, para hacer algo fuera de lo cotidiano, especialmente en nombre del amor la melcocha y otras bendiciones de la vida. Así que por SV nunca nos regalamos cosas pero sí joteamos un poquito.

Este año tampoco quisimos ir a meternos a un restaurante lleno de corazoncitos y de gente esperando mesa, decidimos que celebraríamos ahí despuesito. Además los dos habíamos tenido una semana de locos y nos pareció que la mejor fiesta era estar dormidos a las 9PM (abueloooooos). ¡Pero qué tal nos desquitamos el viernes 22!

Yo no tuve trabajo, así que hice algo lindo por ambos y limpié el hogar y busqué departamentos. Luego Milanesa llegó por mí ¡Y ME TRAJO FLOREEEES! Hace siglos que no me traía flores… en México era más fácil porque en cada esquina hay un puesto vomitando flores hermosas y baratas, pero acá…UF cómo se hacen del rogar, generalmente son muy caras O muy feas… pero esta vez Milanesa recorrió mucha ciudad y me compró un ramo de flores para mí solita y llegó todo guapo al hogar. Shalalalalaaaaaaaaa. Fuimos a cenar a un lugar que se nos antojaba mucho en el centro, un callejón lleno de restaruantes fresahippies y lucecitas de colores que hacen de techo del callejón, yo me sentía todo un gato jazz. Yei. Yo comí unos mejillones que se me antojaban muchísimo y Milanesit una bouillabaisse de muchos mariscos. De ahí nos fuimos a una inauguración de una exposición de foto ultra chida en el museo, members only era, lo que significa que estaba atascadooooo, pero me gustó porque había muchos hippifresas y como de nuestras edades y así, me sentí de pronto un ser sociable de nuevo, manque ni hablamos con nadie pero estaba bueno verlos haciendo sus fashion statements, unos muy fresas unos muy exóticos unos muy ñoñitos, me gustó ser parte de esa masa y sentir que era tan equis como cualquiera. JA. (En efecto, los paparazzis no nos detectaron). De regreso al hogar la Mila decidió dar una vuelta a la mexicana y tómala que nos para un poli, laicens an rellistreichon nos pidió y era medio mamilas la verdad, nada comparado con el folklore de mi tierra, obvio y al final regresó a decirnos que era nuestro día de suerte y se tenía que ir a perseguir a alguien más importante. Sobra decirlo, en el coche no cabía un ohchityufoquinbastar más… primero por que nos pararon y luego porque nos dejaron ir (retorcimiento de la risa mío y luego del jombre).

Catorce o no, febrero o no, el amor hay que festejarlo. Linda noche linda de amor, cenando rico, hablamos de políticas y porvenires del mundo y de arte y de filosofías, totalmente prófugos de la vida cotidiana, pero con la familiaridad y el acolchonamiento y el amor de la vida cotidiana. Milanesit me echaba piropos todo el tiempo y yo me sentía la mujer más importante del mundo, en esta ciudad hermosa comiendo delicioso compartiendo sitio con otros entrando a un museo después de las 9 de la noche, con mi jombre adorado mi panzota con jijito y el corazón lleno de amor.

Aplaudimiento maridístico

(Hostia, cómo me gusta inventar adjetivos… jajaja)

La Milanesa es el hombre perfecto… es perfecto para mí, y eso es MUCHO.

A veces, claro, lo quiero lanzar por el balcón, pero me gana la risa. Por ejemplo cuando a las 7AM abrió de par en par las persianas del cuarto y luego la ventana y yo me congelé y me desperté de un salto, y todo para salir a poner comida en el alimentador de pájaros ante lo cual yo gruñí que si era esctamente necesario hacerlo a las 7AM el día que puedo dormir más. Me ganó la risa cuando dijo que sí porque se le hacía muy chacal invitar a los pajaritos a comer y luego abandonarlos. Risa total, hasta se me olvidó que estaba enojada.

Otras veces simplemente lo quiero lanzar por el balcón sin decirle nada, ni gruñirle ni nada, que sólo se escuche un TUC y Milanesa por los aires. No lo cuento en el blog para ahorrarle el balconeo, obvio. Además, en unas veces las mismas cosas que me hacen queres ahorcarlo me matan de la risa en otras… en fin, el caso es que con todas sus idiosincracies, I love the Milanesit.

En esta ocasión quiero aplaudirle y hacerle un monumento porque el otro finde, que yo me volvía loca de la angustia y el malhumor y tal, él hizo a un lado todo su propio trabajo que tenía muchísimo y toda su prisa y su estrés, y se dedicó como por dos horas a preguntarme cosas de mi trabajo y de mi evaluación del hospital, y luego a coachearme en GRAN detalle. Porque como me quiere tanto y es tan listo, se dio cuenta de que la del pobema no era yo, sino que en el programa en el que estoy hay problemas de estructura y me dijo todas las cosas por las que no me debo angustiar, y todas las cosas que les debería decir, y me echó tantas porras que esa noche dormí retebien, y al día siguiente me sentía muy segura de mí misma, y desde entonces he podido confrontar a mis evaluadoras sobre ciertos detalles dudas e inconformidades y así, en general, he tomado una actitud de mucha más confianza. Me hizo sentir muy importante, mi Milanesit, de entrada acordarme que tengo ESE hombre que me apoya y me cuida y ve tantas cosas buenas en mí y de verdad que me valora y me tiene tanta confianza a veces más de la que yo me tengo… hizo gran diferencia en mí. BUAAAAAAAAA. Mi marido es lo máximo y qué suerte que se quiso casar conmigo, y ojalá que pueda pasar toda mi vida junto a él para poder amarlo todo lo que lo amo.

Así que aplausos grandes y felicitación pública para el marido. I LOVE THE MILANESIT!

Argh

Hoy el Tripulante tuvo su primer episodio de hipo, o al menos eso creemos. Milanesa tenía su mano en mi panza y cada vez que decía “hijito” hijito brincaba. Como 10 minutos duró. Hipo o el crío va que vuela para bailarín. Milanesa dice que jazzista, por el ritmo.

En otras noticias, mi mundo lo siento de cabeza. Evaluación en el hospi diciendo que tengo que tomar más riesgos en el trabajo y felicitándome por haberlo hecho durante las últimas semanas. Yo entonces les dije que muchas veces mi temor es pasar por encima de ellos (supervisores) y sus haceres y su estructura. Ellos me veían con cara de tas tú loca, y me dijeron que si yo hago algo que a ellos les corresponde se van a sentir muy agradecidos por mi ayuda. Puf. Además de todo, una cultura laboral totalmente distinta. También decían que les ha gustado ver cómo he ido más allá de mi zona de confort, y yo pensaba pero si dejé mi zona de confort hace 2 años cuando salí de México. Trabajo en otra cultura, sólo convivo con la gente con la que trabajo, hablo otro idioma todo el tiempo, TODO el tiempo estoy fuera de mi zona de confort. Obvio, para que ellos perciban algo de eso significa que yo me siento como trapecista en medio del aire. Argh.

En tres semanas termino mis horas y luego me quedo en blanco. Necesito un trabajo que pueda hacer con todo y mi panzota, y que pueda hacer de free lance para poder dejarlo sin culpas cuando el chapulín arribe a puerto. Pero no quiero dejar por completo lo que estoy haciendo y desconectarme, sería una locura, justo cuando me empiezo a sentir más segura de mí misma. Aunque sería muy fácil seguir en donde estoy, creo que tal vez me haría bien respirar otros aires. Pero tengo que trabajar y quiero aportar algo a la economía del hogar mientras pueda.

No tenemos depa todavía. Oh frustración. Tengo bolsas y bolsas llenas de ropita de bebé que nos regaló la hermana de Milanesa, y mi instinto me llama a sacarla verla lavarla acomodarla y preparar el nido para el crío, pero ni hay dónde ponerla. Hemos pensado que en el peor de los casos nos quedaremos en este mesmo depa hasta unos meses después del nacimiento, pero eso complica todo con las visitas que queremos tener y con las cosas del chilpa; por no hablar de lo complicado que será mudarnos cuando tengamos además un chapulincito en brazos y comiendo y durmiendo 24 horas al día. Argh.

Como no hay depa, ni cómo registrarse en guarderías y esas cosas porque resulta que nos van a quedar retelejos. Dicen los que saben que hay que apuntarse con AÑOS de anticipación. Y si yo quiero un trabajo per diem para no desconectarme y al menos aportar pa los paseos, necesitaremos tener opciones… la otra es que trabaje cuando Milanesa está en casa pero entonces me quedaría sin marido y todos sabemos que eso no es nada buena idea. Argh.

En mayo tengo que tomar mi examen para el certificado, pero eso es 4 semanas antes de la fecha estimada de entrega del crío, así que puede muy bien nacer en esa misma semana y entonces no podría presentar mi examen sino hasta noviembre. Argh. Los libros que recomienda el consejo son MUY caros y yo sólo tengo 1 y me duele MUCHO el codo de comprar unos libros para el examen porque no necesariamente son buenos, son para el examen, y en la biblio pública no los tienen, ningunísimo. Argh.

Milanesa se queja de que no tenemos amigos y se apachurra, y entonces yo me apachurro también y nos queremos regresar corriendo a Mex, pero luego lo pensamos y ay nanita la verdad ni queremos volver al DF pero extrañamos mucho nuestra gente ambos dos. Argh.

Mi panza es enorme y me duele mi espalda. Mi cuñaá dice que parece que estoy malabareando muchas cosas, que debe ser estresante. Yo sueño todas las noches con el hospi, con pendientes, con trámites, con que no estoy casada con la Mila sino con alguien más, con casas en las que he vivido y casas desconocidas a las que me mudo y no encuentro mis cosas ni mi cuarto. Argh.

Argh. Argh. Argh. Gracias por escuchar.

Súpeeeer-Ñoñaaaaaa

Pero qué lindos mensajes que me dejaron, tanto las madres experimentadas como los hombres que nunca pasarán por eso, pero están con sus muejres en el proceso, y al decir sus mujeres me refiero también a sus amigas que en verdad apreciamos las opiniones y las porras.

Me dio mucha risa lo de parirás como vives y vaya que levantó polémica. Me dio risa porque mi papá y yo pensamos lo mismo: entonces será divertido. Jajaja.

Bueno, el caso es que decidí dejar de angustiarme dioquis como dicen en el rancho y pensé que cuando las cosas me cuestan mucho trabajo de asimilar, lo que me ayuda es la información. Claro el amor y las porras y también la compañía silenciosa son mis tesoros y mis grandes enzimas emocionales (jajaja) pero la información dura fría y brutalmente honesta me reduce la ansiedad. Será por géminis, o por mi mente cientificista o será el sereno.

También tomé en cuenta la reflexión del Obskit que dice que soy una ñoña y al cabo y que sí lo soy… bueno, basta de justificarme, lo importante es que ya me leí todo mi libro de Parto feliz y leí un titi de cosas sobre anestesias y técnicas y tal, pero también sobre lo que pasa cuando nace el bebé: las etapas del parto, las políticas de los hospitales, los diferentes involucrados, los procedimientos, tal. Con toda esa info y aydua de una página de internet hice un plan. JA. YO TENGO UN PLAN PARA EL PARTO. El mentado plan es una especie de manifiesto donde yo digo lo que prefiero en cada etapa: desde la llegada al hospi hasta el cuidado del bebé durante los primeros días. Jo jo. Claro que es un plan y no sé qué tanto me van a dejar decidir, creo que es verdad que acá son muy tendientes a asumir que la parturienta es una adulta que puede tomar decisiones y es digna de respetarse. Tampoco sabemos qué imprevistos se atravesarán, pero algunos están contemplados en el plan. El plan lo pasaré en limpio y lo platicaremos Milanesa y yo con mi doctora mi hospital mi residente mi enfermera y todo el que se descuide (conste que les avisé… jajaja) Yeah. Viva la ñoñería. Aun si todo sale diferente, al menos siento que ya no estoy en el limbo sino que estoy ocupada en cosas concretas. Eso me ayuda. Una vez más, larga vida a la ñoñería.

También nos inscribí a la Milanesa y a mí en el curso de pre-parto, que no es nomás de técnicas de respiración sino que te dan toda la info de drogas y procedimientos de nuestro hospi para el parto. Y hay otras clasecillas a las que me voy a meter también, como Meet the residents (los que atienden el parto) y tour hospitalario y esas cosas…y desde entonces el único sueño mutante que he tenido es éste:

Estoy en un restaurante comiendo una pizzita de calabacitas (jajaja) y me levanto a pedir algo más a la barra, y cuando estoy a punto de decir lo que quiero le digo al mesero que espere, que se calle un momento porque viene un temblor. Entonces desperté y casi pude sentir tal como en el sueño como un temblor juntaba fuerzas debajo de mis pies y luego cómo se sacudió nuestro edificio. Cuando Milanesa despertó ya estaba yo diciéndole no te asustes, es un temblor. MUY mutante. MUY. Ya investigaré (o no) como se tejió el temblor real con mi sueño y el tiempo, lo importante es que me quedé con esta tranquilidad de ver venir la tempestad y ver que en realidad no es tan tempestuosa ni tormentosa.

Así que es verdad, soy Doña Angustias y un poc control freak, pero también soy Súper-Ñoña al rescate de mi sistema nervioso. Gracias queridos por sus porras y por no dejarme ahogarme en mi agobio. Su amor y sus mensajitos fueron mi bote salvavidas una vez más.

Película de terror

Empecé a leer el libro sobre el parto. La idea general es: quieras o no las drogas, infórmate, porque si a la mera hora decides que está horrible y las quieres, al menos que tengas idea de qué estás haciendo. Unas personas dicen que no duele… de esas, la minoría ha tenido hijos. Mi hermana decía que no tenía porqué doler, pero ahora dice que nos quedaremos con la maldita duda, pero que sufrió como la loca cuando nació su golda. El caso es que empecé a leer sin saber mucho en qué nivel están mis miedos, qué es exactamente lo que me aterra, ES DECIR, asusta y así. Asumí que esa noche mis sueños me dejarían ver ontoy, y así fue:

Estoy en el hospital, es de noche y estoy esperando para parir al crío. Mi prima Luz me acompaña y va conmigo al baño… el primer baño que encontramos es como un baño de escuela con muchos WCs en cubículos, pero preferimos no entrar. El hospital está muy solo, obscuro y frío. Encontramos otro baño, grande, con paredes y piso de cemento, y olor a mugre y a limpiadores, pero entramos, el problema es que no encontramos el apagador, y yo estoy angustiada porque necesito ver si hay sangre de alguien más en el piso o si yo estoy sangrando y si el lugar está limpio o debería estar en otro lugar. El ambiente es de caos y desconocimiento, pero también de soledad, según parece.

Anoche otro: Estoy en el hospital, acostada en una camilla y casi totalmente dormida. Sé que me anestesiaron y que necesito cesárea de emergencia, sé que no usaron una epidural porque estoy dormida toda y no sólo de la cintura hacia abajo. Me da coraje porque yo había elegido epi y nadie me hizo caso, me pregunto porqué la Milanesa no dijo nada y estoy furiosa. De pronto siento cómo me cortan la panza, pero sólo me cortan la mitad, y me duele, y el doctor dice que por ahí puede sacar al bebé y que no es necesario más pero yo creo que no sabe lo que está haciendo, y siento mi sangre que cae en el piso. No tengo miedo de la sangre, tengo coraje porque me están haciendo cosas que yo no quería y están haciendo mugrero con mi sangre y no me pusieron la dosis correcta de anestesia y seguro que no me van a poner al hijo en la panza tan pronto nazca. Cuando despierto ya estoy toda limpia y hay sábanas limpias y tal. Milanesa está durmiendo en el sofá cama en el cuarto del hospital y junto a mí hay una enfermera. Le pregunto por mi bebé y me sonríe y manda por él, mientras yo le digo que nadie más va a tocar a mi bebito y le gruño a la Milanesa que el hijo tiene que estar siempre con él o conmigo, nada de cuneros ni nada. Dice que está bien. La enfermera lo trae y yo le sigo gruñendo y ella me ve con ternura aunque yo estoy siendo un ogro, y el hijito está limpiecito y con so gorro de recién nacido, y está hermoso el tiquito, rosita y hermoso, me lo ponen en los brazos y se siente tan raro, no me lo puedo acomodar, pienso que es muy raro que trabajo con bebés y tantos recién nacidos que cargo y con quienes paso tiempo, y a mi propio hijo no me lo puedo acomodar en los brazos. Pero le digo su nombre y le queda perfecto, eso me gusta.

En síntesis: pánico total. Y creo que no es al dolor en sí, eso se arregla con drogas y yo LAS QUIERO TODAS, pero susto, una serie de preguntas retóricas ¿y si me vuelvo loca? ¿y si Milanesa se vuelve loco? ¿y si me siento sola como un perro? ¿y si no puedo tomar decisiones? ¿y si no hay nadie que abogue por mí y mis decisiones? ¿y si no puedo controlar ni lo que sí puedo controlar? ¿y si lo hago todo mal? ¿y si luego me siento culpable por hacerlo todo mal? ¿y si me siento maniatada? ¿y si me tengo que ajustar a la voluntad de otro adulto? ¿y si los médicos creen que sus preferencias valen más que las mías? ¿y si me toca una enfermera fría y con prisa? AAAAAAARGH. Como siempre, lo que da más miedo es el miedo. Al menos ahora lo tengo en la mira.

Snif habitacional

Nos dijeron que no, del depa chido. Snif. Hoy iremos a ver otros dos, no podemos ver muchos porque los dueños quieren hacer sus citas a las 4. ¿Cómno esperan que uno pueda pagar las cantidades exorbitantes que cuesta rentar en esta ciudad y estar libre del trabajo a las 4PM? Malditos. Oh frustración de Milanesa y yo que sentimos que no encontraremos nada. Así me pasa cuando veo muchas cosas muy feas, casas, situaciones económicas, historias, destrucción, abandono, como que se me aplasta un poco el corazón.

Necesito ir a barrio latino a aprovisionar de golosinas de mi tierra, eso siempre me lavanta el ánimo. POr ejemplo, quiero un jugo de naranja recién hecho por el que no me quieran cobrar cinco dólares, ratas panteoneras. Por eso voy. Pero voy hasta el viernes porque soy muy trabajadora, aunque nadie me pague. Snif. Y si me pagaran podríamos pagar más de renta y encontrar algo más lindo… pero seguro nos sentiríamos estafados, tal vez es mejor así. Ash. Yo quería ese depa. Mucho. Snif.

Antojos desayunísticos

En las mañanas de fin de semana siempre extraño mis desayunos mexicanos. Desde muy al principio, la Mila y yo hacíamos gran desayuno en sábado o domingo: migas con huevo, huevo con chorizo, machaca, chilorio, con tortilla sy aguacate y frijolitos, y hacíamos ensalada de frutas, juguito de naranja, teníamos pan dulce, café, etc. En su departamento, antes de arrejuntarnos, eran mañanas muy lentas que incluían música y ver comer a los pájaros en la ventana. Luego en mi depa alternábamos con quesadillas del mercado, jugos de frutas del puesto de la esquina, tamales patrocinados por mi papá, o los maravillosos tacos de carnitas y barbacoa de la esquina, con la salsa verde cruda buenísima.

Ahora seguimos disfrutando desayunos lentos y abundantes, pero no hemos encontrado chorizo o carne seca que nos gusten, y bueno, no está tan fácil como antes. Es como si antes esos ingredientes vivieran siempre en nuestro refri y se repusieran solitos, y ahora se siente que hay que salir a buscarlos. Ayer fue día de la candelaria y quiero una torta de tamal de mole. Aunque me conformaría con unos huevos con chorizo en tortilla de harina con guacamole y salsa de chipotle.

Estoy cocinando avena steel cut para mi desayuno, pero la verdad es que quiero unos sopes con frijolitos, así que me voy a sacudir la fiaca y hacer mis sopes. Ash pero hay que dejar reposar la masa un poc para que se hidrate chido y eso tomará tiempo. Debería estar optimista porque tengo una bolsa enorme de maseca en mi despensa y frijolitos negros de lata pero retebuenos y unas salsas ricas. Pero y qué, no quiero estar optimista. Quiero mi comida de la calle y los puestos de comida y jugos recién hechos de la esquina, así que haré un poco de berrinche, con permisito.

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