Miscelánea (pero no fiscal)
Enero 31, 2008 a 11:43 pm (Aplaudimientos, Comidaaaaaa, Desierto, Diario de una mujer empanizada, Libros, Nimiedades, Tripulante)
Sueños con la abuela
Enero 28, 2008 a 10:56 pm (Cuentos de familia, Dejar ir, Extrañamientos, Laceración del miocardio, Sueños)
Estoy corriendo por casa de mi abuela, tratando de acabar de bañarme. No he podido pasar del champú porque no me acuerdo de en cuál baño de todas las casas en que he vivido dejé mis cosas, así que corro por casa de mi abuela con el pelo enjabonado y una toalla enredada en el cuerpo. Mi prima Renata está en el despacho filmando algo y me dice que no cierre las puertas porque hacen clasp cuando se cierran y se oye horrible en la cinta. Me acerco al despacho pensando clasp clasp y veo en la pared un collage que hizo Raúl, donde hay una persona con una camiseta que dice algo como llover sobre mojado o la lluvia fresca vuelve a caer y al lado puso una foto de mi mamá sonriente. Me gusta. Me siento agradecida.
Subo las escaleras para buscar en los baños de arriba y paso frente al cuarto de mi abuela. Contrario a la sobriedad que la caracterizaba, aquí mi abuela tiene una cama gigante, llena de cobijas acolchonadas y almohadas y su cuarto es grande y todas las cosas tienen flores impresas y colores naranjas y rosas y blancos. Me dice que me acurruque con ella en la cama y yo no quiero, le digo que es porque tengo el pelo enjabonado pero la verdad es que sé que me quiere hablar de su muerte y yo no quiero. Entonces me doy cuenta de qué boba soy y de que no quiero desaprovechar ni un segundo que tenga con ella, me meto a su cama y me abraza y me dice ¿con qué te quieres quedar de mis cosas cuando me muera? Y yo entre sollozos le digo que quiero que se quede siempre conmigo y no se muera nunca, y ella se ríe porque esas cosas las diría de niña (aunque una parte de mí las siente siempre) y yo me doy cuenta de que eso no va a suceder y que tengo que aprovechar, pienso qué quiero pedirle de verdad, y le digo abuela quiero que me mandes tus bendiciones. Mi abuela sonríe. Le digo abuela sabes que voy a tener un hijo, se llama Oliver. Me dice que ya sabe y que está contenta, y que me manda todas sus bendiciones, y mientras lo dice me pone la mano sobre la cabeza. Entonces me despierto con el Tripulante apachurrándome la vejiga y voy al baño.
En el segundo sueño sigo buscando mis cosas, igual que antes, pero esta vez cuando paso por su cuarto me doy cuenta de que se está asfixiando y a punto de caerse de la cama, envuelta en sus cobijas coloridas. Me acerco corriendo y le grito a mi papá o a quién sea que me escuche que me ayuden. Luego me doy cuenta de que mi abuela está muriendo y me siento mal de haber gritado porque no quiero que llegue un montón de gente asustada a salvarla y retenerla. Por suerte nadie me escucha y yo sola regreso a mi abuela a su cama. Está hinchada y respira con dificultad. Le pregunto si tiene miedo de morirse y me dice que sí, pero que también tiene muchas ganas y no sabe cómo hacerlo. Le digo que he oído mucho que morirse es hermoso y que después de morir todo es belleza y paz y felicidad y que no hay nada qué temer. Le tomo la mano, le acomodo la cabeza que le quedó medio chueca, y le digo que así se va a relajar más, y que ella sólo tiene que respirar y relajarse y dejar que la vida se salga poco a poco. Me gusta estar ahí, me siento agradecida de poder estar con ella, pienso en cómo había querido acompañarla también en su muerte, estar muy cerquita hasta el final.
Entonces escucho un ruido nuevo en la casa y despierto con las ventanas y el domo del techo azotados por granizo. Nunca me había tocado granizo en esta ciudad. Mi abuela murió el 2 de agosto, la misma tarde que cayó una granizada ejemplar en el D.F. Esa tormenta se nos quedó a todos como un buen augurio, o una buena despedida, una buena bienvenida para mi abuela en el cielo, o un ejército de ángeles que venía a asegurar su buena partida… nos gustó esa tormenta. Dos veces me desperté con tormenta de granizo anoche. Creo que eran las bendiciones de mi abuela para mí y mi chiquito, me hubiera gustado verlos juntos.
Niña niñe niñi niño niñu (a ver, díganlo rápido)
Enero 26, 2008 a 10:24 pm (Cuentos de familia, Dejar ir, Diario de una mujer empanizada, Es la genética, Extrañamientos, Hombres, I love the Milanesit, Justificaciones, Laceración del miocardio, Sueños, Tripulante, Vete con Momo)
Empezaré por el principio (y cuando acabe de hablar… me callo).
Desde que tengo memoria he querido tener una niña. Siempre. Todas mis muñecas eran niñas, en la familia de mi mamá sólo hay niñas y crecí rodeada de muchas mujeres, siempre me vi con niñas, siendo mamá de niñas, educando niñas. Milanesa por su lado, se moría por tener una niña. Hemos tenido nombres de niñas desde hace siiiiiiiglos y nos hemos visualizado siempre con una niña (al menos). Desde el inicio del embarazo pensamos asumimos que Tripu era niña.
Para explicar las dimensiones de mi fijación, hace unos años conocí a una mujer que tenía dos niños, y en mi mente su familia estaba incompleta. Cuando sabía de alguien que sólo tuvo niños, automáticamente pensaba oh pobre. No sé porqué y ni me voy a disculpar porque en realidad en mi trabajo amo a los niños con que trabajo, a los niños varones en particular ¡me encantan! igual que mis sobrinos y tal, pero simplemente nunca me imaginé educar un niño.
Hace un par de semanas soñé que íbamos al ultra. En el sueño la Bruja está conmigo en una salita y la enfermera sale a decirnos resultados: el corazón está bien, los riñones perfectos, tal. Entonces yo veo unos números y me doy cuenta de que corresponden a un cromosoma X y un Y y me traumo. Corro a buscar a la enfermera y le pregunto si es niño y me dice que sí. Y yo vuelvo a sentarme con la Bruja tratando de poner cara de entusiasmo, pero no puedo. La Bruja me dice “¿vamos a llorar, verdad?” y nos ponemos a llorar las dos. Y entonces despierto y me siento fatal. Con culpa de llorar por no tener mi niña, con culpa de sentirme malagradecida con la vida porque al final mi niño está supersano, con miedo de que mi niño no esté supersano y de no estar valorando lo que realmente importa… y también con miedo de que en efecto sea niño. Desde entonces Milanesa y yo nos empezamos a hacer a la idea de que podría ser niño. Y el desenlace lo sabemos: es niño.
Pero ahí no acaba todo, ahí empieza. Estamos en el ultra y la técnica ultrasonidística pregunta si queremos saber, y nos dice: it’s a boy. No hay confusión fonética, boy y girl no se parecen en nada. Yo estoy viendo todo reflejado en un espejo porque mi cabeza queda al mismo nivel que el monitor. Milanesita me agarra la mano y mira la pantalla. La mujer nos explica la imagen: legs, scrotum, penis: BOY. Yo estaba genuinamente emocionada de ver a mi criatura tan sana, chuparse el dedo, sus corazón con sus cuatro cámaras bombeando, todos sus huesitos perfectos, y también estaba en shock, así que mitad super feliz mitad super triste lloraba. En un segundo me vi despidiéndome de mi niña, viviendo rodeada de hombres, teniendo una familia incompleta, sintiéndome una mala madre, siendo una madre descuidada y berrinchuda, viendo mi sueño hacerse cachitos frente a un escroto y un pene perfectamente saludables. También me sentía terriblemente confundida, sin saber quién es esta Yo que es mamá de un niño y no de una niña. Literalmente se me cayó el mundo, o el que me había imaginado, y me sentí aún peor por sentirme así de mal. Snif. Y pensaba en la gente que quiere hijo y no puede, y en la que tiene niños enfermos o niños que murieron, y me sentía tan ridícula superficial inmadura, argh.
Estaba llorosa y con sentimientos encontrados, pero la verdadera devastación me llegó en el coche cuando Milanesa me dijo que tal vez mi desilusión es que siempre me imaginé siendo mamá de una niña y poder verla crecer y seguir siendo su mamá cuando la niña fuera grande. Entonces sí que fue el acabóse. Mi marido es muy sabio. Muy. Pensé en mi mamá y en cuánto le hubiera gustado seguir siendo mamá de sus niñas toda la vida y vernos de grande; y en cuánto me gustaría a mí ser niña grande y tener a mi mamá vivita y coleando. Milanesa también dijo que en esa historia que yo me imaginé hay mucha carga emocional, mucha historia de tristezas y dolores, y que tal vez la Vida tiene un buen motivo para darme un niño y que ahora tengo una oportunidad de empezar desde cero e inventarlo todo nuevo. Gracias al cielo por mi marido. Luego me decía que perdón, que no me quería lastimar, que en realidad no lo había pensado antes, yo le decía que es muy listo y que tiene tanta razón y que ay qué dolor.
Y así, conforme hablo de mi niñito y me imagino con él, me siento más feliz. De hecho, me siento muy feliz. Hasta siento que si decidimos tener otro bebé y es niño está perfecto. En el trabajo tengo un niño que me derrite, de 9 años, me vuelve loca sólo de verlo, nos amamos los dos, y luego supe que nació el mismo día que nacerá mi propio niño… creo que es una señal. Mientras más me pienso como mamá de un niño, más ligera me siento, emocionalmente, claro. Siento que no hay manera de recrear mi historia con mi mamá. Luego mi hermana dijo que debe ser un premio kármico, jajaja, gracias hermana. Dice que en nuestra mente la relación madre-hija es una que dura muy poco, y que eso es muy duro. Dice que lo que sabemos de la relación madre-hijo es que es ultra mueganezca (para muestra basta un papá) y de muy larga duración.
Ahora mi tarea es dejar que mi digestión emocional haga lo suyo y dedicarme a imaginarme la vida con mi niñito. Creo que en poco tiempo acabaré sintiendo que las niñas son pegajositas y que ojalá que el segundo sea niño también. Jajaja. Me siento enamorada de mi niñito y me siento agradecida con la vida por mandarme mi chiquitín escrotado y peneado y saludable. Me siento agradecida con todos los hombres maravillosos que conozco porque me hacen llenarme de amor y esperanza e ilusión.
De dulce de verde y de manteca y de bebito en movimiento
Enero 26, 2008 a 9:19 pm (Cuentos de familia, Diario de una mujer empanizada, I love the Milanesit, Sueños, Tripulante, Vete con Momo)
El jueves fue un rompemadres, ¿o un parteaguas? Lo que sea. No sólo por el cumple de la Mearrstra, sino también porque empezamos la semana 20… así es señoras y señores, LLEGAMOS A LA MITAAAAAD del embarazooooooo. Uno diría pero cómo si es fines de enero y faltan cinco meses y entonces no es la mitad, pero recuerden que en las cositas de la mujer, sean biologicísicas o psicologísticas, la matemática se colapsa: los meses son de 21 ó 28 días, o bien de 4 semanas, y cuando una apenas se va enterando que está empanizada ya tiene no dos sino 4 ó 5 semanas, y los 9 meses de gestación en realidad son entre 37 y 42 semanas… etcétera. No importa. Lo que importa es que desde el jueves me dijeron en el trabajo que ora sí se me empieza a notar un chipote pancísitico. Yeah. Y también desde el jueves o tal vez miércoles ¡siento al hijito moverse un montón!
También el jueves empecé a hacer muchas cosas nuevas en el trabajo pero ahora no tengo ganas de hablar de trabajo porque mi enamoramiento hijístico es demasiado, aunque mi trabajo me gusta un titi y nunca había tenido un trabajo que me gustara tanto sólo me pregunto si el idioma será un obstáculo porque uno (es decir, yo) nunca se siente tan cómodo en un idioma extranjero, porque me siento torpe y como si fuera otra persona, bueno ya, y los sueños oh mutación, muy mutación, en uno cortaba gatitos bebés en rebanadas, pero los gatitos seguían vivos sólo volteaban a ver dónde les cortaba como si les estuviera haciendo cariños en el lomo y los volvía a juntar y los acomodaba todos en la gran tabla de picar, mientras que John Lennon me iba dictando Yesterday para que yo la cantara pero él la cantaba con unos tonos diferentes y yo no entendía porqué y aunque me gustaba mucho la nueva versión yo la quería cantar como yo quería. mente desorganizada. Mejor me voy a jotear con el marido comiendo palomitas y helado de chocolate y viendo Poderosa Afrodita. Por cierto, las palomitas de microondas son horribles, ahora sólo me gustan las que yo hago a la antigüita. También tengo que contar del choc de tener un niño y no una niña pero lo dejaré para cuando esté más en silencio mi mente que aaaaaay nanita hasta yo me mareé.
Muero por conocer a mi bebito, a mi Oliver, y verlo moverse como bebé, pero no sabemos si siempre sí se llamará Oliver o si mejor otro. Otro nombre que a mí me gusta un titi a la Milanesa no le gusta NADA y la Mila sigue hablando de llamarlo Sky, yo creo que lo dice por jugar pero creo que en el fondo lo dice en serio, por suerte el hijo tiene padre y madre y cuando en uno no exista la cordura el otro se pondrá punk. Hijito mi niñito se mueve y es lo más lindo que me ha pasado desde que estoy empanizada. Eso y mi Milanesa.
¡SE MOVIÓ!
Enero 19, 2008 a 9:41 pm (Diario de una mujer empanizada, Tripulante, Triunfos cotidianos)
Bueno, se mueve todo el tiempo, pero hoy lo sentimos por primera vez, una patada del tripulante. Exactamente un poco abajo del ombligo y del lado izquierdo. Una gran patada, una chica, luego otra grande y otra menos grande. Gracias al cielo porque en el grupo online de las empanizadas dicen que sienten a sus bebés y yo no había sentido al mío en acción y estaba pensando si me empezaba a preocupar o no porque ya estamos en la semana 19. El caso es que yo siento cosas todo el tiempo en mi panza pero más bien se sienten como tripas que se mueven se quejan y hacen lo que pueden con las vastas cantidades de comida que les receto, pero esta vez fue totalmente distinto, fue una patada. Se sintió como si tuviera un hueso pateándome por dentro, como un golpe, como si una pata de bebé estuviera ensayando sus pasos de baile, indudablemente una patada. Y cuando sentí la segunda y me dí cuenta de que no eran mis tripas le grité a la Milanesa y vino y puso su mano y sintió otras dos, y yo las sentí también, TUC TUC, se mueveeeeeeeeeeeeeeeee. Y entonces nos reímos mucho de emoción los dos y a mí se me hicieron ojitos Remi y no lo puedo creer bebé está vivoooooooo. EMOCIOOOOOOOON. Y Milanesa con su carita de wooooow qué impresión primero me preguntó si entonces no he estado fingiendo todo este tiempo y cuando se recuperó un poco me dijo que la hablara a mi papá a contarle, y le llamé y le platiqué a la mearrastra y se armó el cotorreo y luego hablaron los Avelinos y yei y luego hablé con mi papá también, así que fue gran tertulia telefónico-familiar. Querido Tripu, espero que siempre puedas sentir cerquita a mi familia que es tu familia, estarás lleno de amor y felicidad.
El martes tenemos ultrasonido anatómico, lo cual me da gusto también porque nos dirán (a menos que el pudor se interponga) si es niño o niña. Me da gusto también porque el otro día me prestaron un estetoscopio, no muy bueno pero estetoscopio al fin, y me lo puse en la barriga para ver si oía algo de hijo y sólo escuché como ruidos de dinosaurio haciendo jau jau grr jau, y esa noche soñé que podíamos ver a bebé a través de mi panza transparentosa, veíamos su esqueletito de bebé, pero sus patitas sólo tenían tres dedos (y no era un problema), así que me dará mucho gusto confirmar por medio de los avances de la ciencia que mi crío está más cerca genealógicamente a los primates que a los reptiles, en otras palabras, que no voy a tener un dinosaurio. De cualquier manera hay que estar prevenidos.
Agradezco a mis queridos muy queridos lectores y lectoras que me hacen la visita virtual en el blog y no sólo eso sino que dejan recaditos. Recientemente tuvimos el honor de contar con presencia roedora. ¡Gracias, Ratonito!
Laura, si te animas a pasarme la receta, el próximo año hago el intento de hacer rosca (que no es lo mismo que hacerme rosca, ya sabemos que eso me sale retebien).
Me gusta mucho que me acompañen en el trip hijístico. ¡Gracias, muchachos! ¡Gracias!
Hay emoción hay alegría para toooooda la familia
Enero 12, 2008 a 7:01 pm (Aplaudimientos, Diario de una mujer empanizada, Historias de otros)
Nos invitaron a desayunar unos amigos queridos a su casa, viven muy cerca de nosotros. Ella trabaja con la Milanesa y él es investigador historiador y ha vivido en todas las tres ciudades donde yo he vivido y tenemos mucho en común y nos vemos y nos la pasamos lindo juntos.
Llegamos convivimos y tal y de repente que nos la sueltan en pleno desayuno que van a tener un bebé como una semana después que nosotros. AAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHH, FELICIDAAAAAAAAAAAD, EMOCIOOOOOOOOOOOOOÓN, YEEEEEEEEEEEEEEEEEEEI.
Muy feliz porque Milanesit y yo hemos estado hablando de qué raro es no tener amigos con bebés (sí tenemos, pero todos viven en otros países) y cómo nos gustaría estar con más personas conocidas en el mismo track, y también hemos dicho que a veces frecuentemente pasa que las personas con bebés tienden a alejarse de las personas sin bebés, simplemente porque la vida es muy diferente y los que tienen bebés decidieron entrarle a cambiar su vida y qué culpa tienen los otros, y pensábamos en que ojalá que podamos conservar los pocos amigos que tenemos aquí. Y de pronto, SHAZAM, que se nos hace realidad el sueño. YEEEEEEEEEI.
Ellos no habían querido decir nada y no habían tenido la necesidad porque ella se siente como si nada y su vida no ha cambiado nada: su ropa le queda casi como antes, no tiene náusea, sigue yéndose en bici al trabajo, no está extremadamente más cansada, come lo que siempre ha comido (menos arúgula que ahora la odia) y así. En su vida, el embarazo no ha tenido el poder dinamitezco que ha tenido en la mía. Qué simpático.
Dato ultra raro, que su fecha de entrega es el 25 de junio y ella cumple años dos días después y mi fecha también es en mi cumple. Muy extraño. Pero como la luna llena de junio cae el 18, es posible según dicen médicos y enfermeras que ambos críos nazcan el 18. Wooooow. Ya tenemos con quién irnos de día de campo, campamento, cenitas en el hogar o en lugares baby-friendly y no ser unas ostras totales que pasean solos para que sus amigos no los alucinen. ¡YEI!
Y desde que nos contaron mi mente no puede dejar de cantar hay emoción hay alegría para toooda la familiaaaaaa, vamos ¡vamos! ¡VAMOS! ¡al circo Atayde Hermanos! ¡YEI!
Reporte gastronómico-metabólico-alimenticio
Enero 10, 2008 a 9:26 pm (Comidaaaaaa, Diario de una mujer empanizada, Es la genética, Nimiedades, Tripulante)
Hoy empezamos la semana número 18… y creo que es el primer día en que me siento realmente bien. O sea, como si no estuviera embarazada. Es más, ya aguanto hasta tres, sí, TRES horas sin comer.
Hoy por ejemplo, desayuné dos mandarinas una manzana y un plátano y un plato de cereal con leche de chocolate. Luego como a las 12:00 me empaqué otra mandarina otra manzana y un sandwichito de queso crema en un bollito integral de pasas con nueces. A las 2:00 me comí mi chángüis de atún con cilantro mayonesa mostaza y unas zanahorias con limón y sal. Obvio, me quedé con hambre. Luego a las 5:00 me regalaron un par de chocolates. Y desde ahí hasta ahorita ando con la panza vacía. La Milanesa dice que soy una máquina de comer. Pero también salí a caminar/correr esta mañana e hice yoga y anduve TODO el día en shinga en el hospital. TODO. En mis dos patitas. Muero de hambre.
A pesar de las acusaciones del maridou, aún no recupero mi peso pre-tripulante. Me falta como 1 kilo. Mi duda existencial es: ¿las mujeres empanizadas suben de peso porque su metabolismo cambia o porque le empacan con mayor entusiasmo? Y si le empacan con mayor entusiasmo, ¿es porque les da más hambre o porque se lo proponen para subir de peso?
Al parecer heredé el gen tamalero de mi papá porque aún antes de embarazarme era de muy buen diente y hace varios añitos que no subo nada de peso. Aclaro que no es queja, bendición de los dioses y la genética, oh felicidad porque las cosas fat free saben horribles. Mi papá no es que coma mucho pero come pura masa y manteca de puerco (y carne). Su dieta consiste, literalmente, en tamales taquitos fritangas tortas pizza papitas y donas, todo ayudado con nescafé con leche fría. Si se llega a comer algo de verdura o fruta es porque la mearrastra le insiste. Es un cerdito en realidad, pero sólo de hábito porque sigue tan flaco como siempre, sobre todo de sus patitas. Está bien bonito mi papá. El caso es que no me auguro mucho éxito en esto de la subida de peso. Y además yo digo ¿para qué me quieren gorda a mí si el que viene llegando es el hijo? Llevo años domesticando mi metabolismo comiendo abundante pero MUY sanamente (soy objeto de las burlas de mis comadres que dicen que como pasto y tofu), y siempre me ando echando mis gusguerías con felicidad y tal para mantenerme sana y en mi peso ¿y ahora la meta es que YO me forre? No tiene sentido. ¡Es el hijo el que tiene que acumular grasa!
Sin embargo y pese a lo que digan los ignorantes e ignorantas, mi panza crece. La prueba de ello es mi ropa que no me queda nada, y la evidencia irrefutable es mi ombligo que antes era vertical y ahora se está haciendo acostadito. Es muy curioso, antes mi ombligo tenía expresión de sorpresa (¡oh!) y ahora como que le anda ganado la risa. Lo bueno de cuando se me haga palomita es que va a ser más fácil sacarle la mugrita.
Viajar ligera
Enero 10, 2008 a 8:58 pm (Dejar ir, Justificaciones)
Uno de mis propósitos de año nuevo es hacer menos tiradero. Oh santo dios, son casi 30 años de un pobema que es más complejo de lo que parece. Para mí no es sólo usar algo y devolverlo a su lugar, sino que desde que tengo memoria he sido un desmadre (dejo mi estelita de tiradero por donde paso), que tengo muchas chivas de las que no me quiero deshacer por su valor emocional, que la genética me obliga a guardar cosas porque seguro que después me sirven para algo, y que cada vez que saco algo de su lugar me parece que ese lugar ya se ocupa con otra cosa inmediatamente y luego ya no sé dónde iba qué. Como si las cosas tuvieran vida propia. Mi tía Yvonne me quería cobrar un peso por cada chiva que dejara fuera de lugar, si lo hubiera hecho seguiría en deuda. Milanesa es ultra ordenado pero es muy respetuoso de mi mal hábito, tanto que me desespera. Jajaja. ¿Qué se cree que tiene derecho de dejarme ser un desmadre? Es la historia de mi vida.
Como la situación es tan compleja, creo que un buen paso para ayudarme a cumplir mi objetivo es viajar más ligera. AAAAAARGHHH, pánico total. ¿Por dónde empiezo? ¿En verdad voy a poder deshacerme de cosas que me gustan aunque no las use ni las vea NUNCA? ARGH.
Tengo libros que guardo por valor sentimental, pero que nunca leeré. Otros que leí y ni me gustaron. Pero aprendí que uno no se deshace de los libros. Quiero adoptar el espíritu guadañezco de mis tías y mi madrastra-mala-del-cuento y tirar y tirar, bueno, regalar vender cambiar donar y eso. Susto. ¡ARGH!
Día de reyes
Enero 8, 2008 a 11:58 pm (Comidaaaaaa, Extrañamientos, Laceración del miocardio)
El 6 de enero nos amaneció y Milanesa preguntó ¿qué quieres desayunar? Y yo le dije la verdad: chilaquiles rojos con frijolitos y crema y café con leche. Y sin decir agua va nos fuimos a desayunar al barrio latino a un restaurante mexicano que encontramos por casualidad (o sea, no es casualidad restaurante mexicano en barrio latino, sino ése restaurante porque buscábamos otro) y nos empacamos unos chilaquilooooootes con pollo y crema y quesito servidos con arroz y frijoles y un vasoooote de agua de horchata yo y la Milanesa de jamaica. La comida estaba bastante buena en realidad. Nos quedamos con ganas de tener unas barrigas más grandes porque la sopa de mariscos se veía buenísima pero no nos cabía más porque las porciones eran a la gringa, así que yo me atasqué cual cerdito feliz, comí por mí y por mi bebé… y por mi marido y mis progenitores (mearrastra incluida) y mi banda, y luego salimos a buscar una rosca de reyes pero la única chiquita que encontramos era ridículamente cara y sentimos que nos estaban viendo la cara de inmigrantes extrañadores y además hacía muchísimo frío y mejor ya nos fuimos. Pero sí que desayunamos como reyes (benditoseaeldios).
Milanesa me llevó al otro lado de la ciudad a comprar unas joterías para hacer mi agenda porque ya descubrí que las agendas en papel son lo mío, y también que el mercado de agendas no tiene nada que me haga feliz (la de la Luna hubiera estado buena pero aquí no hay) así que una vez más me hago mi propia agenda….. aunque luego no consulto las cosas que tengo que hacer pero no importa porque el chiste es apuntarlas y ya con eso no se me va el avión. Después fuimos juntos a jotear a un café, Milanesit a leer y yo a hacer agenda y tomar un latte (descafeinado y con leche de soya, que es como imitación latte, pero igual estuvo bien bueno). Cafeseamos y joteamos como reyes (benditoseaeldios).
Luego rentamos Pinky y Cerebro porque me dí cuenta de que tenemos cierto parecido con tan distinguida pareja y en la noche nos aplastamos en casa calientita a ver caricaturas y nos reímos como reyes (benditoseaeldios).
Así fue nuestro día de reyes. Nos quedamos con ganas de rosca, pero de que nos tocó el niño nos tocó (jajaja, hasta me podrían acusar de haberme tragado el niño).
Bueno, extrañé el folklore, los chistes al respecto de los reyes y las festividades, la rosca con chocolate (la del Superama, o la que es rellena de nata, chom), las promesas de tamaliza que nunca nadie cumple, la emoción de la banda porque llegan los reyes que se siente en el aire, y el pretexto para reunirse a comer golosinas con la familia sanguínea y la otra. Snif. Fuera de eso, nuestro día de reyes lo pasamos en verdad como reyes (benditoseaeldios).