¡Sobreviví el 1er trimestre!

Por suerte y porque así es el tiempo ya estamos en la semana CATORCEEEEE y mi vida es un poco más normal, ya puedo comer casi todo. El huevo me sigue matando del asco, las nueces tostadas también, pero unos quesos y el yogurt ya los soporto, YEEEEEI. Sigo con náusea pero ya casi no gomito. Mi piel ha mejorado, ha recuperado su hermoso tono amarillento en lugar del verde que adoptó. Ya no tengo los cachetes hundidos, recuperé el peso que perdí y gané un chirris más. No me puedo mover muy rápido cuando estoy sentada o acostada porque me duelen los músculos internos de la cadera, y en las mañanas el tripulante sale a saludar y se me ve una canica en la barriga. Todavía nadie me cree que la panza que tengo contiene criatura. Todavía sigo de lo más cansada, pero ya tengo ratos de más energía.

Anoche Milanesa y yo soñamos que sentíamos a bebé moverse. Sí, ambos al mesmo tiempo. Pero bebé sigue siendo tan pequeñiti que no podemos sentirlo mas que con el corazón y lo queremos y hacemos planes de familia y de las cosas de este mundo que queremos enseñarle, como el mar y el cielo y la naturaleza y nuestra gente y el amor y cuánta jotería más.

Y ahora dispénsemennnn el comercial que haré pero quiero decirles a todas aquellas mujeres empanizadas que siguen en el horrorífico primer trimestre y que juran que nunca más tendrán jijos, unos objetos que yo encontré y que han hecho mi vida menos gacha (juro solemnemente que nadie me ha patrocinado… solemne y tristemente, pero eso me da más credibilidad):

1. Bandas de acupresión pa la náusea, en el gabacho se llaman Sea Bands, hay de muchas marcas y no son caras y a mí es lo único que consistentemente me ayuda con la náusea (la cual no se ha ido del todo, pero ya me deja tener una vida). Lo que hacen estas bandas es que son como las muñequeras de la Mujer Maravilla, nomás que más chiquitas, y tienen una especie de canica en un punto, y se ponen presionando el punto de acupresión P6, que está 2 dedos abajo del pliegue de la muñeca en la parte interior del brazo, en medio de los tos tendones más grandes que se insertan en la muñeca (consulte su tratado anatómico favorito). Yo las uso 24 horas, para mí son la onda y si no funcionan para alguien, al menos no hay que pagar el precio que se paga al probar otros remedios, que es el de acabar con MÁS náuseas que al principio.

2. Crema cetaphil, para la piel de ultra cocodrilo que se pone piors por los cambios jormonales y la posible desjidratación propias de los primeros meses. Esta crema la encontré por suerte, busqué muchas y compré de esta del Dr. Palmer o no sé cómo se llama el tipo, pero sólo la pude usar dos veces porque me mataba del asco el olors y al final mi piel estaba igual de gacha y con comezón, lo mismo las del body chop, que huelen muy fuerte ante el olfato roñoso de la mujer empanizada, y cetaphil prácticamente no huele y oh por dios sí que es poderosa y es fácil de embarrar y no es grasosa y es mucho más bara que las cremas fashion.

3. Bella bands, que son unos viles tubos de licra que se ponen por encima de los pantalones y sostienen el pantaléon felizmente desabrochadoooo. Porque a estas alturas mis pantalones normales ya no me quedan y los que me quedan me asfixian la panza, y los pantalones de maternidad son un poco grandes, aunque muy cómodos, tanto que creo que nunca más usaré jeans normales, ja, muy recomendables para todos hombres y mujeres con o sin tripulante. Bueno, el caso es que la banda esta, así sin mayor ciencia detiene en su lugar los pantalones que son muy chicos para cerrar, los que son muy grandes para la mini-panza, y dicen que se pueden usar durante tooooodo el empanizamiento y después en lo que la talla original regresa a su sitio (o una similar, pero esperamos que sea la original, aaaaaaay cómo no me firmaron certificado de autenticidaaaad, no me vayan a querer dar otra después).

Y ya.

4 comentarios

  1. Lucía dijo:

    Diciembre 20, 2007 a 11:58 pm

    14 o 15 semanas más tarde, pero no importa: Feliz viaje al tripulante, ya nomás faltan 25 semanas! Aji ajo ajo jo jo.

    Pa’ la tripulada: no puedo aconsejar nada sobre los malestares, no los tuve y las masomenos 40 semanas me sentí excluida del mundo de las embarazadas por no desmayarme como las embarazadas de telenovelas, snif (a excepción de la octava semana, en la cual Naida decidió que quería salirse dramáticamente pero la contuvimos con inyección). Lo único que me provocaba un asco atroz eran las pastillas con harto hierro que tragué durante el primer y el último trimestre. El ginecólogo no me creía. Nadie me creía. Pero yo tenía que taparme la nariz y contener las arcadas. Vino el segundo trimestre, y descansé de las mentadas pastillas y comí por cuatro. Para el tercer trimestre, el ginecólogo me dijo que de nuevo las tomara, y me negué porque recordaba el asco… pero tuve que obedecer. Y voilá, que el asco y las arcadas habían desaparecido. Moraleja: hay que tomar hierro y ácido fólico (!?).

    Usé algo parecido a las bella bands. A lo mejor era un bella band, pero mi memoria es mala. Y son la neta del planeta cuando vas por el mundo cargando con 20 kilos de sobrepeso (yo era una bolaaaaaa) y 4 kilos de bebé. La otra neta del planeta sin la cual sobrevivir gran parte de los meses (o desde que debía dormir de lado contrario a la aorta… ?) hubiera sido imposible es la almohada tamaño humano. Aquí están dos versiones; yo usé una parecida a la bean body pillow. Mh, el link acá: http://tinyurl.com/q5q8y

    Bueno, ya me extendí ligeramente. Un abrazote tamaño bean body pillow to you.

  2. lalluviaverde dijo:

    Diciembre 21, 2007 a 1:58 pm

    Tienes tanta razón, el hierro es asquerosooooooooo, acá los doctores sí te creen que el hierro te hace gomitar y te dan unas sin hierro, o te mandan vitaminas de Picapiedra que son menos asesinas para la panza. Yo tomaba todo antes, cuando mi estómago era mío, pero ahora no tomo ni unas ni otras ante la angustia de la Milanesa y el “no hay tos” de mi doctora. Qué suerte que no tuviste síntomas mutantes, yo tenía la ilusión de que mi digestión fuera mía en el segundo tri al menos, pero parece que no. Gracias por la feli y por la recomendación de la almohada, ¿crees que contendrán el impulso de mi cuerpo de dormir panza arriba? Bueno, creo que falta mucho para que tenga una panza que parezca de Nave Nodriza… yo por eso me siento excluida del mundo de las embarazadas, porque tengo todos los chindolos síntomas y no tengo una barriga que los jusitifique o me dé derecho de sentarme en el camión. Snif. Abrazo gran gran, y beso.

  3. Lucía dijo:

    Diciembre 25, 2007 a 11:49 pm

    pues te decepcionaré, porque ahora que recuerdo (mi cerebro es re-lento) sí los tuve. Aunque los tuve los últimos meses del embarazo: reflujo (una quemazón horrible después de comer), falta de aire, cuerpo hinchado (mis tobillos desaparecieron)… snif! Pero como se ha visto que no todas sufrimos el primer trimestre, también será visto (espero) que mi último semestre no se repita en ninguna otra mujer. O al menos contigo. O conmigo cuando sea decidido.

    Creo que el impulso de dormir bocarriba será reprimido. A mí se me reprimió el dormir bocabajo (y fui tan feliz cuando pude volver a dormir así)… y además, no es muy cómodo ponerse bocarriba con tamaña panza. Ahora extraño mi almohada gigante; mi almohada viviente no se deja aplastar tan seguido. Grrr.

    Mi panza no alcanzó proporciones de embarazo sino hasta el quinto mes, y creo que es algo común, ¿no? Snif. Lo que puedes hacer es comprarte un libro sobre el embarazo, y hacer como que lo lees para que te cedan lugares… mh, ¿dónde leí eso? Grrrr…

    Bueno, va otro abrazo y no te abrumes… que los síntomas mutantes desaparecerán en algún momento (snif).

  4. Octubre 27, 2009 a 4:39 pm

    Hola, me encanto su espacio y por eso quiero contarles que yo apenas comienzo con mis primeras 5 semanas, y la verda he tenido muchisimos ascos, creo que lo que he leido me va a servir tanto como para dejar de tenerlos como para preparame para los meses que vienen ya que este es mi primer bebe gracias por todo. besitos


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