Breve recuento vacacional

Carretera laaaarga carretera a casa de los suegros donde no se celebra el 24 sino el 25. Nos recibieron con mucho MUCHO amor, pero cuando uno convive con las patologías de otras familias, como que extraña más las de su propio clan. Al menos me pasa a mí.

Luego, pequeña y sinuosa MUY sinuosa carretera a acampar en el desierto, felizmente acompañados por el suegro que tiene un sentido del humor espectacular. Suegro motociclista, nos llevó por su ruta de aventuras. Amo el desierto. Frío pero rico. Andábamos bien equipados. Una noche en feliz parque nacional.

De ahí a otro parque nacional, rocas gigantes, creosotes, nopales, arena, yucas (joshua trees), chollas, ocotillo, arena, estrellas, silencio, amo el desierto. Pero noche frío asesino muy horrible que se colaba por el sleeping y la chamarra de plumas, juntas. De llorar. Por macha no lloré, namás, por no amargarle más el momento a Milanesa. En el día exploramos el desierto muy felices. Amo el desierto.

Otra noche en motel con mucha personalidad en rancho bicicletero a quién le importa, calefacción y agua caliente y no hay que volverse a vestir para salir a hacer pipí en la noche.

Luego, regreso por carretera, a través del desierto, más lento pero mucho mucho más hermoso. Amo el desierto. Paramos en un pueblo a ver una obra de ingeniería ferrocarrilera, andábamos nomás viendo qué nos encontrábamos en el camino y si nos apetecía quedarnos en algún lugar pero no, de regreso hasta el hogar. Amo mi camita.

Amo el desierto. Y a la Milanesa, con quien puedo pasar HORAS y MÁS HORAS en el coche platicando, escuchando música, conviviendo, no diciendo nada… y completamente feliz. Pero el desierto… WOW. Amo el desierto.

Chupadedos

Regresamos de la segunda cita con doctora y de ver a nuestro hermoso Tripulante. Y digo hermoso no porque hayamos visto cada uno de sus rasgos, sino simplemente porque ver que es un humaniti, lleno de huesitos y moviéndose muy a gusto, es hermoso. Especialmente, ver a nuestri bebé con vida y del tamaño adecuado es MUY hermoso, inexpilcablemente hermoso, tal vez los horrores del primer trimestre lo hacen más hermoso para mí y la Milanesa que sonreía como si estuviera contemplando su obra maestra.

El momento cumbre fue cuando bebé se puso de perfil y levantó su manita llena de huesos para llevarse el pulgar a la boca. AAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHH. Es así, está en su nave espacial con sus cables de oxígeno y alimentación conectados a su ombligo, flotando en un ambiente sin gravedad, sin arriba ni abajo, sin carecer de nada ni necesitar nada, se chupa el dedo, su minidedo de bebé con su miniboca de bebé. Mi bebé de 10-12 centímetros se chupa el dedo. Todavía no lo creo. Pero lo ví. Pequeño Tripulante chupadedo. No hay foto de eso porque cuando la doctora hizo click bebé se volteó. Hermosa foto de su cráneo. Jajaja. WOW.

Yo estaba segura de que habría ganado de nuevo los 4 kg que perdí y tal vez ganado unos dos o tres más. Pero es falso. Peso 2 kg más que cuando empecé (o sea, de los 4 que perdí recuperé 2, yo tenía 10 perritos…). La doctora dice que no me preocupe, que bebé mide y pesa lo que tiene que ser, que son años y años de evolución y que si estoy comiendo sanamente no me apure, dice que el cuerpo sabe y que si mi cuerpo simplemente no es del tipo que acumula grasa sin parar lo celebre porque debe haber una razón evolutiva. Me gusta mucho mi doctora. También dice que el peso en las embarazadas es tan relativo, que es como cuerpo sin anatomía porque el cuerpo sí que se expande pero la báscula dice que nel. Raro. No importa, yo saludable bebé saludable Milanesa saludable y feliz.

PD ¡¡¡¡¡¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS A NERIIIII!!!!!!

Argh

¡¡¡¡¡ESTOY HAAAAARTA DE LA NÁUSEAAAAA!!!!!!!
¿Cuándo  #¢@!!/·% se va acabaaaaaaaar?

¡Sobreviví el 1er trimestre!

Por suerte y porque así es el tiempo ya estamos en la semana CATORCEEEEE y mi vida es un poco más normal, ya puedo comer casi todo. El huevo me sigue matando del asco, las nueces tostadas también, pero unos quesos y el yogurt ya los soporto, YEEEEEI. Sigo con náusea pero ya casi no gomito. Mi piel ha mejorado, ha recuperado su hermoso tono amarillento en lugar del verde que adoptó. Ya no tengo los cachetes hundidos, recuperé el peso que perdí y gané un chirris más. No me puedo mover muy rápido cuando estoy sentada o acostada porque me duelen los músculos internos de la cadera, y en las mañanas el tripulante sale a saludar y se me ve una canica en la barriga. Todavía nadie me cree que la panza que tengo contiene criatura. Todavía sigo de lo más cansada, pero ya tengo ratos de más energía.

Anoche Milanesa y yo soñamos que sentíamos a bebé moverse. Sí, ambos al mesmo tiempo. Pero bebé sigue siendo tan pequeñiti que no podemos sentirlo mas que con el corazón y lo queremos y hacemos planes de familia y de las cosas de este mundo que queremos enseñarle, como el mar y el cielo y la naturaleza y nuestra gente y el amor y cuánta jotería más.

Y ahora dispénsemennnn el comercial que haré pero quiero decirles a todas aquellas mujeres empanizadas que siguen en el horrorífico primer trimestre y que juran que nunca más tendrán jijos, unos objetos que yo encontré y que han hecho mi vida menos gacha (juro solemnemente que nadie me ha patrocinado… solemne y tristemente, pero eso me da más credibilidad):

1. Bandas de acupresión pa la náusea, en el gabacho se llaman Sea Bands, hay de muchas marcas y no son caras y a mí es lo único que consistentemente me ayuda con la náusea (la cual no se ha ido del todo, pero ya me deja tener una vida). Lo que hacen estas bandas es que son como las muñequeras de la Mujer Maravilla, nomás que más chiquitas, y tienen una especie de canica en un punto, y se ponen presionando el punto de acupresión P6, que está 2 dedos abajo del pliegue de la muñeca en la parte interior del brazo, en medio de los tos tendones más grandes que se insertan en la muñeca (consulte su tratado anatómico favorito). Yo las uso 24 horas, para mí son la onda y si no funcionan para alguien, al menos no hay que pagar el precio que se paga al probar otros remedios, que es el de acabar con MÁS náuseas que al principio.

2. Crema cetaphil, para la piel de ultra cocodrilo que se pone piors por los cambios jormonales y la posible desjidratación propias de los primeros meses. Esta crema la encontré por suerte, busqué muchas y compré de esta del Dr. Palmer o no sé cómo se llama el tipo, pero sólo la pude usar dos veces porque me mataba del asco el olors y al final mi piel estaba igual de gacha y con comezón, lo mismo las del body chop, que huelen muy fuerte ante el olfato roñoso de la mujer empanizada, y cetaphil prácticamente no huele y oh por dios sí que es poderosa y es fácil de embarrar y no es grasosa y es mucho más bara que las cremas fashion.

3. Bella bands, que son unos viles tubos de licra que se ponen por encima de los pantalones y sostienen el pantaléon felizmente desabrochadoooo. Porque a estas alturas mis pantalones normales ya no me quedan y los que me quedan me asfixian la panza, y los pantalones de maternidad son un poco grandes, aunque muy cómodos, tanto que creo que nunca más usaré jeans normales, ja, muy recomendables para todos hombres y mujeres con o sin tripulante. Bueno, el caso es que la banda esta, así sin mayor ciencia detiene en su lugar los pantalones que son muy chicos para cerrar, los que son muy grandes para la mini-panza, y dicen que se pueden usar durante tooooodo el empanizamiento y después en lo que la talla original regresa a su sitio (o una similar, pero esperamos que sea la original, aaaaaaay cómo no me firmaron certificado de autenticidaaaad, no me vayan a querer dar otra después).

Y ya.

Por mi padre, bohemios

Ayer una mujer como 50/60ona en el camión me empezó a hablar de los straight y gay men. Me dijo si te quieres hazte un favor consíguete un amigo gay, duran para siempre y saben cocinar. Chale con el estereotipo. Y siguió contando todo lo que sabe de los hombres… yo pensaba qué triste después de tantos años seguir tan mensa. Yo sé mucho más de la vida y de los hombres que ella. Por ejemplo, conozco a esos gay que hay que quedárselos para siempre porque son maravillosos, y no saben cocinar (más que quesadillas), y conozco a los que hay que tirar a la basura sin siquiera desenvolverlos. Y a pesar de todos mis anteriores prejuicios, conozco a hombres, gay y straight, que se comprometen y tienen un corazón hermoso y lo comparten y son tan incondicionales como es humanamente posible.

En realidad yo quería decirle cosas a esta mujer, porque sentía que estaba insultando al género masculino, y eso no está bien. Claro que hay ejemplares insultables, pero los hay también en el género femenino, y en todas sus variedades intermedias.

Quería decirle de mi mejor amigo gay, y también de mi mejor amigo straight, y de mi Milanesa, y de mi papito y mis abuelos y de mis tíos y mis primos y mis amigos y los hombres de mi amigas y mis compañeros de trabajo y todos los otros a los que no conozco porque sólo se puede conocer a un número limitado de personas en el mundo, pero todos esos hombres que son maravillosos únicos espectaculares sensibles comprometidos luchadores amorosos que son novios amigos padres esposos abuelos hermanos hijos compañeros que también se han partido su desta para ser personas de bien y han aprendido a amar y a dejarse amar y tienen sueños y están ahí, con los suyos y con ellos mismos y son una joya de la humanidad Y SON MUCHOS.

Hubiera mandado a esa mujer a un programa de internado con mi familia para que vea lo maravillosos que son los hombres. Y luego con mis amigos… nomás pa que se diera un quemón. Con mi Milanesa no, porque ése es sólo mío, pero aunque sé que cada quién tiene su destino y paga su precio y questo y quelotro, me sentí un poco triste por ella, que seguro no tuvo un papá como el mío de amoroso y cercano y participativo y apoyador de esos que te hacen sentir la hija más importante del mundo, que se levantó de las cenizas (una y otra vez) y trabaja todos los días para ser mejor y hacerse cargo de él y los suyos y seguir teniendo ánimos para sonreír y a pesar de todo, espera lo mejor de la vida y de los humanos. Esa pobrecita mujer tampoco tuvo a sus tíos cercanos cada uno en su estilo a los cuales ir conociendo y descubriendo a lo largo de la vida. Ni a los primos divertidos y dulces que yo tengo. Ni a los amigos-hermanos que están siempre ahí, siempre ahí, para todo, para reconstruir el mundo cada vez que se rompe. Mucho menos tuvo a una Milanesa que le sobara la espaldita cuando gomitaba, o que le dijera gracias por cargar a nuestro bebé o que estuviera genuinamente interesado en ayudarla a ser feliz y mejor y más completa, y que lo primero que dice cuando despierta es te amo… bueno a veces empieza mentando madres porque ya se le hizo tarde.

Así que ésta va para felicitar a los hombres chingones, y para desearles a las mujeres que abran bien los ojos, porque el mundo está lleno de ellos. ¡Por mi padre (y sus congéneres), bohemios!

Sí soy territorial y qué

Con esto del arribo a puerto del tripulante se presenta la necesidad de mudarnos. Pensábamos tomarla con calma, buscar en enero febrero marzo abril, ver lugares, muchos si fuera necesario y cuando nos enamoráramos de un depa dentro de nuestro presupuesto (que no deja mucho espacio para el amor a primera vista) pues quedarnos. Así, tendríamos uno o más meses para hacernos a la idea de dejar nuestro depa de solitarios del que sí nos enamoramos a primera vista y en el cual en verdad nos sentimos en casa.   

Y en eso estábamos (diría mi abuelo) cuando tómala, que nos hablan de un famoso parque nacional en la ciudad para decirnos que hay un departamento disponible de dos recámaras en casi lo mismo que pagamos ahora. La solicitud la dejamos en abril de 2006, SÍ, hace un año y medio, sólo porque andábamos explorando y el lugar es hermoso y por qué no. Bueno y hoy, yo tripulada, Milanesa trabajando a 15 minutos del lugar (15 min a pie, ni siquiera sobre ruedas), que llega la noticia, y que había que verlo HOY y dejar el depósito HOY y que la Milanesa va y que lo ve y que regresa con el corazón dividido, lleno de buenas razones para entrarle: vivir en un parque nacional, literalmente rodeados de naturaleza el mar los pinos el cielo el silencio, y además a 5 minutos en coche de zona urbana cafés tiendas calles con coches gente diferente muchos idiomas al mismo tiempo… y aun así la Milanesa llegó con cara de corazón apachurrado. Y a mí se me apachurró el corazón también. Ya empezamos a pensar que los clósets son más chicos, que dónde vamos a poner todas nuestras porquerías, que si se sentirá muy aislado del mundo, que en realidad no se siente más grande que éste, hasta si los muebles se verán bien ahí o no. Yo ni siquiera lo he visto. Lo que creo es que a los dos nos salió lo territorial y que nos da tristeza despedirnos del lugar actual.     

Seguro tiene que ver también con que se siente más cierto que la vida cambia, y que si queremos quedarnos en esta ciudad cara pero hermosa tendremos que hacer ajustes, y que si queremos que bebé crezca en este lugar tenemos que hacer malabares y ajustar cosas y pagar el precio, no sólo el económico. Pero sobre todo, que la vida cambia, y que somos grandes, y que en menos que lo gomito, tendremos un crío chiquito y hermoso que necesita de nosotros para sobrevivir de todo a todo. Y eso sí da miedo. Ahora tiene cara de mudanza, y aunque bien pueda ser la famosa torta bajo el brazo, igual espanta. Sí soy territorial, y también miedosa… y qué y qué.  

Más qué contar desde el otro lado

Estoy acostada junto a mi amigo Obskit en mi cama de mi ciudad antigua. Yo no puedo dormir y entonces platicamos de qué lindo es dormir arrunchado con alguien. Yo no puedo dormir porque son como las 3AM y mi mamá no ha llegado, sé que se fue a pasear, pero aún así es muy tarde. Como a las 4 llega mi amigo Obskit (O, en adelante), una versión mucho más despierta de él, toca la puerta y está con mi mamá, pregunto cómo están y mi mamá dice, como para que no la oiga, que se siente miserable. Pregunto porqué y dice “bueno, el estadio, la farándula, ya sabes” Y me dice que se va a ir a casa de la Vecina (no la de la perra, aclaro) a seguir la fiesta. O se va con ellas. Yo me regreso a la cama, ahora sola, y me encuentro en el messenger a la Negra y platicamos y me da buen humor. Como a las 6 llega O de nuevo, me dice que lo acompañe al Sanborns a comprar cosas para las chicas, así que vamos al de la Torre de Mexicana. En la entrada del Sanborns hay un pedestal con un bote gigante de colonia sanborns que yo trato de destapar porque no me acuerdo a qué huele, pero desisto porque está muy cerrado y no nos queremos tardar. Entramos y yo me doy cuenta de que la única forma de que me cuente qué pasa es si él cree que yo sé… así que pregunto: ¿Mal día, verdad? Dice sí. ¿Es por el estadio, verdad? Dice sí. ¿Es por el estadio pero de la enfermedada, verdad? ¿Fue con el doctor? Dice sí. Llegamos a un mostrador y él pide dos paquetes inmensos de cigarros. A mí me impresiona, me parece un poco asqueroso, al final sólo digo “Si como quiera se va a morir de cáncer, she might as well have some fun, y yo sé que fumar le encanta.” Salgo a la calle para no oler el cigarro de los que fuman adentro, y afuera hay un grupo de señores, también fumando, hablando de un señor al que le hirieron las orejas y en ese momento anda por esas calles, perdiendo una oreja y luego la otra. Me da mucho asco y regreso con O. Convencemos a la dependienta de que nos venda un futigom para mi náusea y nos vamos.

En el camino le digo que prefiero saber y le pido que me lleve con ella. Porque la vez pasada que se murió nunca hablamos de la muerte, nunca dijimos nada, y esta vez soy grande y tengo cosas que decir y qué preguntar. Quiero saber si tiene miedo, quiero saber si le dolió morirse, es decir, físicamente, quiero saber qué se imagina de la vida sin ella, quiero que sepa lo que yo me imagino de la vida sin ella y el miedo que tenía la primera vez que la perdí, y que sepa cómo veo ahora el mundo y quiero estar con ella cuando se muera y ayudarla y acompañarla en el proceso. Y también le voy a decir que necesito que ella me diga que se va a morir, que prefiero saber la cosas como son, aunque duelan demasiado, pero que necesito oírlo de ella. Quiero decirle también que siempre soñé que regresara y que he sido muy feliz de tenerla de vuelta, y que esta vez será todo diferente porque ya ninguna está sola y porqu ahora sí puedo.

Mientras yo pienso esto y se lo cuento a O, él me lleva por un camino alrededor del Cine Plaza y del Parque España, y cada vez que lo veo se parece a otros amigos hombres, a Idro, al Yosi, a Raulittle, pero yo sé que es O. El Parque España es diferente, es una mezcla de los parques de mi vida. Cuando tenemos que pasar por abajo de un puente muy angosto y chaparro, O me detiene. Me dice que así no, que hay otra forma, y yo le digo que ha pasado tanto tiempo que seguro ya no funciona. Él insisite. Entonces arranco una rama de geranio de una jardinera y en un ladrillo escribo mi nombre con el agua del tallo, y abajo está mi nombre escrito hace muchos años, ya seco. Y en el ladrillo justo abajo está el nombre de uno de mis alter egos, pero no digo nada, yo no lo puse, me sorprende. Escribo mi nombre y la piedra del puente se desplaza para que pasemos. Todavía funciona. Al final sí hay que ponernos en 4 patas y pasar sólo una partecita más que no se mueve. En el otro lado está un perro, arriba de la piedra, pero no tengo miedo. Más bien tengo asco porque huelo su aliento a perro. O me dice: es parte del ritual, el perro Pete tiene que reconocerte. Y el perro me empieza a lengüetear el cuello, y me despierto con la piel chinita y el estómago revuelto.

Sueños intergalácticos

Dicen los libros que las empanizadas pasamos mucho tiempo en la etapa REM o MOR del sueño, o sea, soñando activamente. Yo de por sí tengo sueños raros y vívidos y los recuerdo muy bien casi siempre, pero ahora oh por dios, ocurren en cantidad. Hace un par de semanas soñé que mi mamá era el diablo, jajaja, con cuernitos y todo muy naturales, y trabajaba en la mafia y me asignaba dos misiones, y yo hacía la primera pero la segunda ya le decía no puedo jefa, siento feo, esa no soy yo, y la jefa me decía bueno, no pasa nada, igual nos queremos. Jajaja. Ups. No lo había pensado. Bueno, luego me psicoanalizo.

Anoche: en mi escuela presentan dos obras de teatro al mismo tiempo para cerrar el año, lo hacen en el mismo teatro (el Auditorio) y los actos de ambas obras van intercalados. La obra en la que yo no participo es como la dama de las camelias o algo así, con vestidos de finales de 1800 y un guión tan TAN malo que todas las frases se repiten, por ejemplo: hermana, hermana, mira eso, mira eso… (la hermana responde:) oh no, es terrible… es terrible. Y así.

Yo en cambio estoy en un equipo poderoso, que conoce la historia que presentaremos, no sólo eso, sino que la idolatra, presentaremos la Guerra de las Galaxias, una versión muy chida que hemos estado leyendo y practicando y etc, con una escenografía multifuncional, de lo más ingeniosa y que en realidad recuerda más a Blade runner que a Star Wars, pero bueno. Mi último trabajo antes de la obra consiste en ir a la kermesse (futurista, extrañamente) que hay en el patio y comprar gummy bears y gummy worms y otras golosinas típicamente gringas, y tras mucha búsqueda lo logro. Regreso al auditorio y es justo el momento en que vamos a empezar. Estamos dentro de una nave espacial en el escenario, que más bien parece un sofá redondo lleno de cojines, y sucede un diálogo que más que teatro, se siente como que estamos platicando para que el público nos escuche, una conversación de lo más cotidiana. Muy natural, eso sí. Y me doy cuenta justo cuando apagan la luz para dar paso al acto 2 de la otra obra, que no tengo ni idea de la historia, que no logro recordar NADAAAAA. Por el título, asumo que se trata de un grupo de personas tratando de despegar en una nave espacial, pero no logro recordar nada más. Mi colega actoral me dice que tengo que subir un poco el ritmo y dejar menos silencio, y yo siento como si nunca hubiera leído el guión y empiezo a entrar en pánico porque no tengo idea de nadaaaaaaaaaa. OSILIOOOOOOOOO. Y ni siquiera me atrevo a confesar que no sé nada ¿qué no soy parte responsable del equipo? ¿qué no leí lo que tenía que leer? ¿¿¿¿cómo me atrevo a no saber nada de Star Wars?????

Desperté. Y entonces vino a mí toda la historia, y me sentí aliviada porque en verdad que soy gran fans (así con S) de las 3 primeras pelis, las ví todas varias veces con mi inductor de SW (con el que actúo en el sueño), sufrí amargamente con Luke y con Darth Vader… sí conozco la historia sí sé de qué se trata. Fiu. Hasta entonces me pude volver a dormir con la conciencia tranquila.

La perra de la vecina

Probablemente todos mis 3 lectores sepan que soy perrofóbica. No sabemos por qué, no es que tenga memorias traumáticas de múltipes ataques perrunos de los cuales se derive mi pánico, de hecho la única vez que un perro se me lanzó con malas intenciones yo ya les tenía mucho miedo.

Mis primeros recuerdos de perrofobia son con el King, el pastor alemán de mis primos. Luego el Boxi, un boxer en el jardín de los condominios donde vivíamos. Luego el Buba, nuestro propio perro (un maltés, jajaja) por el que nunca me atrevía a salir al patio. Después el doberman de la constructora de la esquina de nuestra casa, y así. Toda mi vida he vivido aterrorizada por un perro que vive cerca, me asomo antes de salir a la calle para asegurarme que no hay peligro, cuando voy caminando escucho cualquier mínimo sonido que pudiera ser una patita de perro y se me sale el corazón del susto… sólo una vez usé mis patines en el parque porqueme daba terror que me persiguiera un perro y no voy nunca de los nuncas a quedarme el fin de semana a una casa donde hay perro grande.

Claro que hago excepciones, me llegué a acostumbrar al Maxito a pesar de que cuando nos conocimos me quiso comer; a veces llegué a acariciar a Frida y a Tomás (boxers) y en general no tengo problemas con los perros pequeñitos (cocker es muy grande para mí). Por muy bien que me caiga un perro, nunca me siento en total confianza cerca de él. No es miedito. No es cuiscuas, es pánico. O sea, que si un perro se me acerca a altas velocidades o me ladra, me paralizo y empiezo a llorar descontroladamente.

En esta ciudad las cosas han mejorado ciertamente, porque la gente tiene amarrados a sus perros y hay parques especiales y áreas donde la gente sí puede soltar a sus canes. En los demás lados, tienen que estar amarrados y así sucede. La verdad es que es otra vida para mí, por fin me siento libre de andar por la calle parques caminitos sin el terror de que me vaya a comer un perro. Casi siempre.

Porque tenemos una vecina que tiene una perra, la perra de mi vecina, una pastor alemán que es enorme y la verdad tiene una carita muy linda pero es un monstruosa. Siempre le ladra a todos los que pasan y la vecina es tan hija de la chi que la deja afuerita tomando el sol, con la cadena muchas veces, pero la perra es enorme y en lo que hace el intento de comerse al transeúnte jala la cadena y una vez arrancó la cerca piñatera de la que la amarran. Eso no es todo, la estúspida e irresponsable vecina la saca a pasear SIN cadena y la perra corre hasta la gente y se detiene como a 5cm y ladra sin parar, mientras la vecina le grita su nombre y le dice sit, a la perra le importa un cacahuate. Un día casi se comió a la Milanesa, ayer casi se come al cartero. Yo un día le dije cosas y se atrevió a decirme “es muy amistosa”. JA. Ya lo dice el viejo y conocido refrán: los que son tus amigos no se hablarán nunca… No: los que no te hablan, seguro son tus amigos… No: Si los puedes contar con una mano, entonces qué flojera… bueno, la idea es esa.

Así que no sé a quién llamar para que alguien con autoridad le diga a la perra desconsiderada de la vecina que amarre a su perra. Porque yo sé bien que no es problema del perro sino del dueño. Y mientras decido qué hacer, lanzaré mi declaración antiperruna:

Dueños de perros: el mundo no está obligado a disfrutar a los perros. Si el perro es el mejor amigo del hombre eso está muy bien, cuídenlo y bésenlo, es suficiente con que sea su propio mejor amigo. No confío en los perros, en lo único que confío es en que tienen un lado salvaje que puede salir en cualquier momento y yo no quiero estar ahí. Y cuando alguien dice que le tiene miedo a los perros, no nos digan “es muy amigable”, porque lo que están diciendo en realidad es “obviamente estás loca, mi perrito no desciende de los lobos sino de los conejitos y ni tiene dientes” y también “el problema es tuyo, no mío”. Y hasta eso, a algunos perros los tolero, pero a los dueños inconscientes egoístas irrespetuosos e irresponsables, les tengo hasta más miedo que a sus perros.

PD. Tengo estrés por la continuación de mi internado, con todo lo que he faltado por estar gomitando llevo sólo 195 horas… de 480, y no sé si voy a terminar a tiempo para presentar mi examen en mayo. Bua. Luego cuento, porque ahora no tengo ganas de amargarme la vida. Claro que Milanesa me derrite con su amor y ayer en medio de toda mi angustia y apachurre me dijo “lo más importante ahora es el bebé y el bebé está bien”. BUAAAAAAAA.

Milanesa gourmet

No, no es que haya descubierto una versión fashion de la milanesa (con minúscula), sigo pensando que la mejor forma de comer milanesa es con papas, con lechuga con limón, o en torta. El título se refiere a la Milanesa con mayúscula y su recuperada afición por la cocina.

Resulta que tenemos un servicio que cada 2 semanas nos trae una caja con verduras y frutas de la temporada, todas orgánicas y de granjas de la región, así que tenemos una variedad de cosas que no comíamos antes porque no es que haya mucha variedad en el súper, hasta hay cosas que no conocíamos o que yo no conocía, como el hinojo en su plantota, col rizada, diferentes variedades de calabaza, rapini, arándanos frescos, y cosas así que no eran parte de nuestra alimentación.

Bueno, pues la caja llega y yo no quiero ni verla por obvias y estomacales razones, pero la Milanesa que es sagitario y hedonista y uno de sus grandes placeres es la gastronomía, saca sus libros de cocina de restaurantes fashion, y cataplum, que se pone a cocinar. Ayer mismo hizo camote amarillo, o batata, que le dicen, al horno. También hizo una calabaza que parece pera gigante, rellena de un preparujo que hizo con pan y pimientos y cebollas y no se qué más; una salsa de arándanos y unas hojas verdes con una salsa de mantequilla que se llama brown butter. Lo único malo es que a veces quiere tostar nueces para sus platillos sotisficados y a mí me mata del asco el olor… jajaja, ayer el pobre tuvo que agregar los piñones así crudos sólo porque es un güen marido y no quería aumentarme la náusea.

Ayer yo probé los camotes, pero los gomité. Es increíble cómo mi panza estaba contenta con pepinillos y papas con limón, pero un inocente camote fue el acabose. Pero hoy me comí un cachote de la cabaza y es una golosina. Y para rematar, después de lo sagitario le sale el ascendente capricornio y entonces lava todos los platos y ollas y deja la cocina más limpia que cuando nos mudamos aquí.

Por esto y otras cosas mucho más importantes, la Milanesa es mi ídolo.